Se tomó la razón de 2 fardos de ixtle, que Juan Nieto remite al Alférez Juan Valera; 4 cargas de aceite en 36 arrobas, que Joseph [José] de Oliva remite a Diego Alba; 12 arrobas de aceite que Mateo Cañamero remite a Gaspar Toreno; 4 barriles de vinagre y uno de aceituna prieta, que Francisco Mellado remite a Antonio de los Olivos; todo lo cual lleva en su recua Benito Romero para entregar en la Puebla.\n
Diego Martínez, vecino de México, quien dirige su cuadrilla hacia la Nueva Veracruz, manifestó llevar los indios e indias siguientes: Juan, Capitán, y Francisca, su mujer; Juan, soltero; Juan Bautista y Angelina, su mujer; Manuel y Juan, solteros; Juantucho y [Anilla], su mujer; Juan Nieto y Francisca, su mujer; Juan, soltero, y Pablo pajarito; Martín y Ana, su mujer; Francisco, viudo; Paula, viuda; y Angelina, muchacha; asimismo se le notificó que a los indios debe darles buen tratamiento y a la vuelta del viaje pase a este registro.
Juan Nieto, residente en esta villa de Córdoba y vecino de la ciudad de Teguacan [Tehuacán], hijo legítimo de Roque Nieto y Mariana de Castro, difuntos, otorga poder a Gertrudis González, su mujer, para que después de su fallecimiento otorgue su testamento como se lo tiene comunicado. Declara que hace cuatro años más o menos contrajo matrimonio con dicha Gertrudis, quien llevó al matrimonio una casa techada de palma, que ha de valer como 20 pesos, y él como veinte mulas aparejadas de lazo y reata, dos de silla y una yegua dorada; de cuyo matrimonio no han tenido hijos. Declara tener por hija natural a Rosa Nieto, que conoce don Juan Dávila Barrientos y Juan Muñoz, y que ha de tener ocho años de edad. Declara por bienes treinta mulas aparejadas de lazo y reata, de las cuales veintisiete le pertenecen y las tres restantes a José Nieto, su hermano; entre otros bienes. Nombra como albaceas testamentarios en esta villa a don Juan Dávila Barrientos y Juan Muñoz, y por lo que toca a Teguacan [Tehuacán] a la dicha Gertrudis González, a quien también nombra como tenedora de bienes. Ordena se saque de sus bienes seis mulas aparejadas de lazo y reata, las cuales hace gracia y donación a Rosa Nieto, su hija, para que se pongan en persona segura y abonada y sus réditos y principal se le entreguen cuando tome estado o cumpla la mayoría de edad, y si falleciera en edad pupilar, ordena se le entreguen a su madre. Nombra como heredera a Gertrudis González.
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