Doña Sebastiana del Moral, vecina de Jalapa, viuda del tesorero Diego de Gamboa, declaró haber vendido a Don Carlos de Sámano y Quiñones un negro llamado Sebastián, de nación Angola, en 300 pesos; y habiendo muerto el susodicho Don Carlos, su madre Doña Luisa Ponce de León le pidió le otorgase carta de venta en su favor, atento a lo cual, doña Sebastiana del Moral vende a Doña Luisa Ponce de León, el referido esclavo en el precio antes señalado.
El Bachiller Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, beneficiado del partido de Jalapa, solicitó a Don Antonio Rosel y Lugo, Alcalde Mayor de Jalapa, reciba la información de los testigos de cómo Doña Sebastiana del Moral, otorgó una memoria por su testamento en su entero juicio.
Para la dicha información, el beneficiado Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, presentó por testigo a Francisco de Castro, español y mercader, vecino de este pueblo, y dijo fue testigo en el otorgamiento que hizo Doña Sebastiana del Moral del dicho testamento le vio otorgar y firmar estando en su entero juicio.
El Lic. don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, beneficiado de Jalapa, como albacea de Doña Sebastiana del Moral, difunta, hizo el inventario de los bienes que dejó la susodicha.
El tesorero Diego de Gamboa y Doña Sebastiana del Moral, su legítima mujer, residentes en su ingenio nombrado Maxtlatlán, dijeron que por cuanto el Lic. Don José de la Peña Tejeda, presbítero, vecino de la ciudad de Los Angeles, en sus nombres vendió un esclavo negro nombrado Jacinto, de nación Angola, de más de 20 años de edad, en 300 pesos de oro común a Lorenzo Francisco, tratante en ganando de cerda, vecino de la dicha ciudad, por escritura fechada el 18 de agosto de este año en Puebla, por la presente, los susodichos aprobaron y ratificaron la escritura de venta.
El Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, beneficiado del partido de Jalapa, como albacea testamentario de Doña Sebastiana del Moral, vecina que fue de este pueblo, fundó una capellanía de misas por su alma y las demás de su intención en la cantidad de 2 516 pesos y 8 granos de oro común, los cuales caben en el quinto de sus bienes, y rentan 125 pesos de oro común anules, y fueron impuestos en el ingenio de San Sebastián Matlatlán que hoy posee Don Fernando Ruiz de Córdava y Arellano, quien cuando adquirió esta fábrica se obligó a recocer dicho censo.
Tomás de Campo, natural de la ciudad de México y vecino de Jalapa, mercader, con motivo de haber contraído matrimonio con Doña María González del Moral, hija legítima del Capitán Benito González y de Doña Sebastiana del Moral, difuntos, declaró haber recibido del Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, beneficiado de este partido y curador de su esposa, la parte de la herencia materna y paterna que le cupo en los bienes que quedaron por fin y muerte de la dicha Doña Sebastiana del Moral, en calidad de dote, la cual suma 5004 pesos 2 tomines y 8 granos de oro común.
Doña Micaela de Gamboa, viuda del Capitán Pedro Perdomo, tutora y curadora de sus hijos los Bachilleres Diego Perdomo, Pedro Perdomo y Micaela Perdomo, otorga poder a José Ramos, vecino de Jalapa, para que en caso de que se ponga en ejecución el avalúo del Ingenio San Sebastián Maxtatlán por la capellanía de misas rezadas que instituyó doña Sebastiana del Moral, parezca ante las justicias eclesiásticas y haga los autos necesarios hasta que tenga efecto la parte y porciones que tiene sobre dichas tierras.
Concierto celebrado entre Melchor de los Reyes y su mujer Doña Isabel del Moral, con su hija Doña Sebastiana del Moral y Diego de Gamboa, su marido por segundas nupcias, vecinos todos de Jalapa; por el cual los primeros dieron todos sus bienes, según el ofrecimiento de la promesa de dote, a Sebastiana del Moral cuando se casó por primeras nupcias con Benito González, regidor de la Nueva Veracruz y más tarde Alcalde Mayor de La Antigua Veracruz. Ahora hicieron entrega de dichos bienes dotales a Diego de Gamboa para el sustento de las cargas matrimoniales, con cargo de que mientras vivan Melchor de los Reyes e Isabel del Moral, él y Doña Sebastiana tendrán obligación de darle 600 pesos de oro común anuales para sustentarse, pagaderos por tercios del año, adelantados, a partir de la fecha de esta escritura.
Diego de Gamboa y Doña Sebastiana del Moral, su legítima mujer, vecinos de Jalapa, se obligaron de mancomún a que ahora y en todo tiempo, por razón de la fianza que le dio Diego de Gamboa a Melchor de los Reyes no le será movido pleito de demanda ni embarazo alguno, ni lastará ninguna cantidad de pesos de oro, pena de que se los volverán con todos, los daños y costas, porque se obligaron a sacarle todo a paz y a salvo.