Tomás de Campo, natural de la ciudad de México y vecino de Jalapa, mercader, con motivo de haber contraído matrimonio con Doña María González del Moral, hija legítima del Capitán Benito González y de Doña Sebastiana del Moral, difuntos, declaró haber recibido del Lic. Don Juan de Bañuelos Cabeza de Vaca, beneficiado de este partido y curador de su esposa, la parte de la herencia materna y paterna que le cupo en los bienes que quedaron por fin y muerte de la dicha Doña Sebastiana del Moral, en calidad de dote, la cual suma 5004 pesos 2 tomines y 8 granos de oro común.
Juan Bermúdez de Castro, vecino de la nueva Veracruz, comisionado por el contador Miguel de Mújica, Correo Mayor de la dicha ciudad, recibió de Don Diego de Gamboa y de Doña Sebastiana del Moral, mujer que primero lo fue del Capitán Benito González, los papeles tocantes y pertenecientes a administración de la avería desde 1622 a 1634, en el puerto de Veracruz.
Diego de Gamboa, vecino de Jalapa, natural de la ciudad de México, habiendo contraído matrimonio con Doña Sebastiana del Moral, hija de Melchor de los Reyes y Doña Isabel del Moral, recibió de sus suegros los bienes dotales que habían prometido a Doña Sebastiana cuando casó por primeras nupcias con el Capitán Benito González, difunto, Alcalde Mayor que fue de la Antigua Veracruz.
Diego de Gamboa, vecino de esta provincia, residente en su ingenio nombrado San Sebastián (Maxtlatlán), como tutor de Doña María González del Moral, hija del Capitán Benito González, difunto, y de Doña Sebastiana del Moral, dio su poder cumplido al Capitán Don Diego de Orduña Loyando, vecino de la ciudad de Los Ángeles, para que en su nombre reciba y cobre de poder de quien lo tuviere, un negro nombrado Manuel de tierra de Angola, de 20 años, más o menos de los que quedaron del Capitán Benito González; y cobrando que lo haya, lo venda en el pueblo en el precio y plazo que le pareciere, sin asegurarlo de ninguna tacha o enfermedad, antes declare se ha huido en diferentes veces.
Doña Isabel del Moral, viuda de Melchor de lo Reyes, vecina de Jalapa, dijo que Diego de Gamboa y Sebastiana del Moral, su mujer legítima, hija de la otorgante, le deben hasta el 5 de mayo próximo pasado del presente año, 600 pesos de oro común de los corridos de la renta que estaban obligados a darle, por razón de los bienes dotales que Melchor de los Reyes y ella le dieron a Sebastiana del Moral, y porque le mueven ciertas causas, por la presente, quiere que los dichos 600 pesos se le den a Doña María González del Moral, hija legítima del Capitán Benito González y de Doña Sebastiana del Moral, en su primer matrimonio, y por bienes suyos los tenga Diego de Gamboa, tutor y curador de la referida Doña María González.
Juan Lorenzo Velázquez, natural de Zocalbo, Arzobispado de Toledo, en los reinos de Castilla, vecino y mercader de Jalapa, viudo, habiendo casado y velado de segundo matrimonio con Doña María González del Moral, viuda del Alférez Don Tomás de Campo, vecino que fue de Jalapa, hija legítima del Capitán Don Benito González y de Doña Sebastiana del Moral, difuntos, se le prometió en dote por la dicha su esposa todos los bienes que tuviere, y hoy se los entrega, los cuales suman la cantidad de 3731 pesos de oro común, en una casa de cal y canto cubierta de teja, ubicada en la esquina de la plaza de este pueblo, una esclava negra, ropa para dama, joyas, reales y otros enseres domésticos.
Doña María González del Moral, hija legítima del Capitán Don Benito González y de Doña Sebastiana del Moral, difuntos, vecina y natural de Jalapa, dio su poder cumplido a su hijo Francisco Miguel del Campo para que en su nombre haga y ordene su testamento en la forma que le tiene comunicado.
Juan del Río se obliga de pagar a Miguel Correa, 200 pesos de oro común, los cuales son los que el susodicho por hacerle buena obra, ha quedado a pagar a Simón de Prado y a Benito González.
Doña Sebastiana del Moral, vecina de Jalapa, dio su poder cumplido a su esposo Diego de Gamboa, para que en su nombre cobre todos los bienes muebles y raíces, y lo demás contenido en la escritura de promesa de dote que otorgaron sus padres Melchor de los Reyes e Isabel del Moral, cuando contrajo matrimonio con el Capitán Benito González, su primer marido fallecido.