Juan de Chávez, vecino y labrador en esta provincia de Jalapa, declaró haber comprado a Juan Martín de Abreo[Abreu], mercader de Jalapa, una negra llamada Isabel, de nación Angola, en 320 pesos de oro común; la cual ha tenido en su servicio durante tres años, y por hallarse enferma y otras causas que le mueven, le dio carta de libertad para que pueda irse donde quisiere, adquirir bienes, hacer y otorgar escrituras, testamento, codicilio y parecer ante las justicias de Su Majestad.
Testamento de Juan de Chávez, labrador en el Rancho nombrado San Sebastián, en términos de Naolinco, natural de la Fuente del Maestre, en los reinos de Castilla, hijo legítimo de García González y de Isabel Gómez, su legítima mujer, difuntos.
Don José Ceballos de Burgos, dueño de su ingenio de azúcar en esta provincia, dio su poder cumplido a Luis González, residente en dicho ingenio, para que en su nombre ajuste cuentas con el Lic. Pedro Ortiz, presbítero; asimismo, para que cobre de Juan de Chávez, vecino de Huamantla, 301 pesos de oro común que por él pagó.
Juan de Chávez, vecino de esta provincia, por lo que le toca, y como marido de Catalina Velázquez, dio su poder cumplido a Melchor López de Haro, vecino y procurador en la ciudad de México, para que en su nombre pueda recibir y cobrar a Juan de Uribe y de sus bienes, 385 pesos de oro común que dejó en su poder, cerca de lo cual, haga todos los pedimientos, requerimientos y demás autos que convengan.
Juan de Chávez, vecino de Jalapa, dio en arrendamiento a Diego del Moral, mestizo, de la misma vecindad, un rancho a la salida de Jalapa con sus casas de vivienda de piedra y barro, troje de tierras y lo demás que le pertenece, que linda con tierras de Domingo de Acosta, por tiempo de 4 años, en el precio de 45 pesos en el primer año, y los 3 restantes a 50 pesos de oro común cada uno.
Juan de Chávez, labrador, vecino de esta provincia, se obligó a pagar a la Santa Iglesia Catedral de la Puebla de Los Ángeles, y a su mayordomo de la masa general de ella, 188 pesos de oro común en reales de plata doble que son por otros tantos borregos que Domingo López, colector de la dicha iglesia le vendió, para el día de Pascua de Navidad del presente año, con las costas de la cobranza.
Baltazar Vázquez de Herrera, vecino de esta provincia, dio su poder cumplido a Juan de Chávez, escribano de Registros de la nueva ciudad de la Veracruz, para que lo represente en todos sus pleitos y causas civiles y criminales y para que pueda cobrar cualesquier pesos de oro de minas, común, joyas, esclavos y mercaderías que le debieren.
Juan de Chávez, vecino de esta provincia, en La Cañada, se obligó a pagar a Don Diego de Rojas, residente en este pueblo, 240 pesos de oro común; los 120 pesos por razón de otros tantos que le prestó en reales, y los 120 pesos restantes, haciendo de deuda ajena suya propia, salió a pagar por Juan Miguel, vecino de esta provincia; los cuales pesos dará para de la fecha de esta carta en 18 meses, cada seis meses la tercera parte, con las costas de la cobranza.
Juan de Chávez, vecino de esta provincia, dio en arrendamiento a Felipe Moreno, vecino de Jalapa, un rancho de su propiedad que tiene a la salida de dicho pueblo, linde con tierras de Domingo de Acosta, el cual lo hubo por bienes de Alonso Guilarte, con sus casas, troje, y todo lo demás que le pertenece, por tiempo de 1 año, a partir del 4 de junio de 1642, y al precio de 100 pesos de oro común.
Juan Miguel, de color pardo libre, vecino de la jurisdicción de Jalapa, dijo que por cuanto Juan de Chávez, vecino de esta provincia, salió a pagar en su nombre a Don Diego de Rojas, residente en este pueblo, 120 pesos de oro común; ahora el otorgante se obligó a pagar los referidos pesos al dicho Juan de Chávez, cada y cuando se los quisiere cobrar.