Teresa López, morena libre, mujer legítima de Bartolomé de Betancourt, español, residentes en el ingenio nombrado Nuestra Señora de los Remedios, jurisdicción de Jalapa, con licencia de su esposo, dio su poder cumplido al Lic. Gabriel de Pantoja, abogado de la Real Audiencia de Nueva España, vecino de la ciudad de Los Ángeles, para que en su nombre reciba y cobre de los albaceas de Andrés Domínguez, difunto, la parte que le toca y pertenece a su hijo Miguel Domínguez, hijo natural y reconocido por el finado, el cual también es fallecido; cuya parte de la herencia ahora le corresponde y acepta con beneficio de inventario.
Teresa López, morena libre, mujer legítima de Bartolomé de Betancourt, español, que está presente, como madre natural de Miguel Domínguez, mestizo, que falleció hace como 3 años, y heredera del mismo, dijo que para la cobranza de un legado que a su hijo le hizo Andrés Domínguez, vecino de la ciudad de Los Angeles, le dio poder al Lic. Andrés Juárez de Arce, presbítero, vecino de la dicha ciudad, y por el presente lo revoca y otorga su poder cumplido a su esposo Bartolomé de Betancourt, vecino de esta provincia, especialmente para que en su nombre cobre de los albaceas de Andrés Domínguez, los pesos de oro que por su testamento mandó a su referido hijo, pues también lo era del finado.
Teresa López, morena libre, mujer legítima de Bartolomé de Betancourt, vecina del ingenio Nuestra Señora de los Remedios, con licencia de su esposo, y como madre natural de Miguel Domínguez, mulato, ya difunto, sucedió en sus derechos sobre una parte de la herencia que dejó su padre, dio su poder cumplido al Lic. Andrés Juárez de Arce, presbítero, vecino de la ciudad de Los Ángeles, para que en su nombre pida y cobre judicialmente todos los bienes muebles y raíces y otras cosas que quedaron por fin y muerte de Andrés Domínguez, padre natural de su hijo.
José de Iraeta, natural de Texcoco y residente en este pueblo de Jalapa, hijo de los difuntos José de Iraeta y de Teresa López, otorga poder a su hermano Miguel de Iraeta, vecino de Texcoco, para que ordene su testamento en donde declara ser soltero y no tener descendencia, nombra como herederos a sus cuatro hermanas.
Doña María Gertrudis Jiménez, viuda de don Cayetano Santos Roldán y sus hijos don José María y doña Josefa Santos Roldán, dijeron que en el año de 1825, el capitán don Manuel Santos Roldán, hijo legítimo de los primeros y hermano de los segundos, dio al citado su padre 600 pesos para componer una casa, que poseía en esta ciudad, situada en la calle que va para el Molino de Pedreguera con su frente al sur y linda por el oriente con casa de don Jacinto Álvarez; por el poniente con casa de doña Teresa López y por el norte con solar de Luz Jiménez. Y que por las ausencias del citado don Manuel no habían podido otorgar ningún instrumento para asegurarle esa cantidad; pero que, habiéndose presentado la oportunidad por hallarse de paso en esta ciudad, han deliberado en concertar la presente; por la cual, otorgan que deben, al citado capitán don Manuel Santos Roldán, la cantidad de 600 pesos, los cuales le pagarán cuando haga la partición de los bienes que se hallan pro indivisos. Y para mayor seguridad de este deudo, hipotecan la repetida casa. Y el derecho, que tiene a la referida casa, lo cede en beneficio de su señora madre doña María Gertrudis Jiménez, para que, si en algún tiempo estuviese necesitada, pueda vender la casa y aprovecharse de las utilidades que como acreedor y heredero de su difunto padre le corresponden. Y en defecto por fallecimiento de su señora madre, cede estos derechos en favor de sus sobrinos: José Joaquín, José de Jesús y Francisca Garrido, todos hijos de su hermana doña Josefa y su difunto marido don Rafael Garrido.
JOSÉ FRANCISCO RIVADENEIRA, ALCALDE CUARTO CONSTITUCIONAL