Ante el Escribano Gabriel Bravo, pareció Diego Rodríguez, mayoral de Gerónimo Pérez, para registrar una partida de ganado vacuno compuesta de 450 reses, toros y novillos, 300 reses de la estancia de Gerónimo Pérez y las 150 restantes del hierro del Marqués, hallándose presente en este registro Santiago Verdugo, mayordomo del dicho Marqués.\n
Marcos Rodríguez, Escribano de Su Majestad y Público de la ciudad de Veracruz, vende a Gabriel Bravo, para él, sus herederos y sucesores, este mi oficio de tal escribano público que yo tengo en la dicha ciudad de la Veracruz, por precio de 2 400 pesos de oro común, que fue el precio en que se remató de mi consentimiento.\n\n
Gabriel Bravo, [Escribano de Su Majestad], otorga poder al Capitán Francisco Hernández Bravo, su tío, para que lo pueda obligar hasta en cantidad de 200 pesos de oro común, por razón de cualquier mercaderías, vinos y otras cosas que a él le parecieren.
[Pedro] de Villegas otorga poder a Gabriel Bravo, Escribano de Su Majestad, para que pueda cobrar de sus bienes a Juan Galeote, 22 pesos de oro común que le debe por un caballo overo de la casta de Toledo que le vendió, y de carga y media de corambre y un aparejo que le prestó.
Simón de Prado otorga poder a Gabriel Bravo y a Francisco Núñez, para que cobren de Antonio Rodríguez, 30 pesos que le debe.
Domingo Sánchez, vecino del pueblo de Orizaba, vende a Gabriel Bravo, vecino de este pueblo, medio solar de edificar casa, el cual compró a Alonso Mirueña, vecino de este pueblo, que linda con otro medio solar del susodicho y con las espaldas del descargadero del mesón de este pueblo, el cual vende junto con un jacal y piedra que hay en dicho solar, por precio y cuantía de 41 pesos de oro común\n
Ante Gabriel Bravo, Teniente de Corregidor, pareció Miguel Benítez, mayoral de la estancia de Pedro Cano, para registrar 200 reses, toros y novillos de la estancia del susodicho.\n\n
Antonio Rodríguez otorga poder a Gabriel Bravo para que pueda cobrar y recibir de Francisco Domin [roto] 12 pesos de oro común, los cuales el susodicho le debe por una cédula firmada de su nombre.\n
Andrés Solano, labrador del pueblo de Tecamachalco, se obliga de pagar a Gabriel Bravo, [184] pesos de oro común, mismos que Gonzalo Pérez Gallego debe a don Rodrigo de Vivero y que el dicho Gabriel Bravo los tiene por su poder.
Juan Blanco otorga poder a Gabriel Bravo para que pueda recibir y cobrar de cualesquier persona, maravedís y pesos de oro, joyas, bestias, esclavos, ganados, escrituras, y otros.\n\n