Se tomó la razón de 50 pipas de vino, 18 de vinagre y 11 de arrope, que Sebastián de la Peña, Martín Román y Martín Gallegos Gómez, vecinos de la Veracruz, remiten a la ciudad de México, en recua de Agustín Ramón, para entregar a Luis Pérez de Castro, Alguacil Mayor de la Veracruz, a Diego Rey [de] Brisa y a Sebastián de Castro.\n
Se tomó la razón de 70 pipas de vino, 8 de aguardiente y 2 de vinagre, que remiten Juan de Abarca, Juan Jiménez, el Capitán Sebastián de la Peña, el Capitán Pedro de Zepeda, el gobernador Felipe de Estrada y el Capitán Juan Navarro, que remite a la Puebla, bajo el cargo de Joseph [José] Álvarez, mayordomo de la cuadrilla de carros de doña Catalina de Grajeda, para entregar en la Puebla a Pedro de Zamora, a Diego Rodríguez, a Diego de Ávila Galindo, al Capitán Juan Valera y a doña María de Corona.\n
Se tomó la razón de 6 pipas de vino en 36 barriles, que Sebastián de la Peña remite a la Puebla, en recua de Jusepe [José] Blanco para entregar a Pedro de Zamora; asimismo lleva 2 pipas de vinagre en 12 barriles.\n
Antonio de Castro, vecino de Jalapa, salió por fiador de Domingo Gómez, vecino de este pueblo, a quien Don Sebastián de la Peña, Alcalde Mayor de Jalapa y su provincia, le dio vara de Alguacil Ejecutor, por el tiempo que fuere a ejercer dicho cargo.
Juan Martín de Abreo[Abreu], dueño de su recua, vecino de Jalapa, recibe del Capitán Sebastián de la Peña, Alcalde Mayor de Jalapa, 2 000 pesos en reales para entregarlos en la ciudad de México al Padre Francisco Lorente, franciscano, campanero del Reverendísimo Padre Confesor del Excelentísimo Sr. Marqués de Villena, Duque de escalona, para la fecha de esta carta en 15 días.
Ana de Alfaro, vecina de Jalapa, mujer legítima de Sebastián de la Peña, que al presente tiene hecho su testamento, por vía de codicilio declaró que Juan Martín de Avila, su primer marido, al tiempo de su fallecimiento dejó 500 pesos de oro común para con ellos hacer un monumento en la iglesia del Convento de San Francisco de este pueblo, y en cumplimiento de su voluntad entregó 420 pesos a Alonso del Moral, vecino de Jalapa, a efecto de fabricar dicho monumento; sin embargo, éste no se ha hecho. Y para completar los 500 pesos le ha dado 80 pesos, a Juan López del Pino, persona que tiene el poder del síndico del convento, a fin de que procure terminar el monumento, y se ponga todo esfuerzo en dicho propósito.
Doña Ana de Alfaro, viuda de segundo matrimonio del Capitán Don Sebastián de la Peña, Alguacil Mayor que fue de la nueva Verzcruz, vende a Tomás Palomino Rendón, vecino de Jalapa, un pedazo de solar de 15 varas de frente, ubicado en la calle que de la iglesia parroquial sube para el llano de Macuiltépec; linda con solar de las casas de Miguel de Troya, y por la otra, con solares de Juan de Argaiz, en el precio de 20 pesos de oro común.
Josefa de la Peña, viuda del Capitán Gonzalo Márquez de Acevedo, hija legítima de Sebastián de la Peña y de Doña Ana de Alfaro, natural de la Nueva Ciudad de la Veracruz, vecina del pueblo de Jalapa, otorga poder para testar a Álvaro de Paredes Valdéz, su yerno, de la misma vecindad, para que en cualquier tiempo ordene su testamento donde haga las mandas y legados, obras pías y graciosas que quisiere y todo lo demás que por bien tuviere.
Doña Ana de Alfaro, vecina de Jalapa, viuda de segundo matrimonio del Capitán Don Sebastián de la Peña, Alguacil Mayor que fue de la Nueva Veracruz, curadora de sus menores hijos, dio su poder cumplido a Gonzalo Márquez de Acevedo, su yerno, vecino de Jalapa, para que en su nombre pida, reciba y cobre, todos los maravedíes, pesos de oro, plata, reales, joyas, esclavos, ganados, y otros bienes que le deban o debieren; quite y ponga mayordomos, administradores y otros mozos; pueda imponer censos, y generalmente, para en todos sus pleitos, causas, negocios civiles y criminales, movidos y por mover que al presente tiene o adelante tuviere.
El Capitán Gonzalo Márquez de Acevedo, Alguacil Mayor del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición, vecino del pueblo de Jalapa, natural de la Villa de Trigueros del Condado de Niebla en España, hijo legítimo de Lorenzo Márquez y Ana Pérez, otorga poder para testar a doña Josefa de la Peña, su mujer. Declara ser hermano de la Cofradía de las Benditas Ánimas, Santa Veracruz, y Santísimo Sacramento en la parroquia de este pueblo. Declara ser patrono de las capellanías que fundaron Francisca Díaz Becerra sobre el molino de pan moler que nombran de Sedeño en la Iglesia y Convento de San Francisco y de la capellanía que instituyó Isabel López Muñoz, asimismo es hermano de la que instituyó María de la O Muñoz sobre el rancho y sus tierras que está contigua al molino de pan moler; para tal caso nombra como patronas a Josefa de la Peña, a Ana Márquez de Acevedo, su hija, y a Álvaro de Paredes y Valdéz, también su hijo. Nombra como albaceas testamentarias a su mujer, a Sebastián de la Peña, su hermano y a su hijo. Como heredera nombra a su hija Ana Márquez de Acevedo.