Testamento de Andrés Martín, hijo legítimo de Antonio Pie de Hierro y de Isabel García, naturales de la Villa de Madrigalejo de la ciudad de Trujillo, en los reinos de Castilla.
Fray Andrés Martín, hermano mayor del Hospital de Nuestra Señora de Convalecientes de Jalapa, dio en arrendamiento a Vicente Lorenzo, vecino de Jalapa, unas casas de morada en este pueblo propiedad de dicho hospital, durante un año y al precio de 50 pesos de oro común.
Esteban Sánchez, dueño de recua, vecino de la ciudad de los Ángeles, manifestó llevar en su servicio para la Nueva Veracruz, dos indios nombrados Andrés Martín y Juan Pérez. Asimismo, el corregidor le notificó no baje a dichos indios a la Nueva Veracruz en servicio de su recua en conformidad a la ordenanza que lo prohíbe desde 1 de junio de cada año hasta el otro día después de San Francisco, por ser estos meses trabajosos por las muchas aguas que llueve.\n
Juan Díaz Matamoros, vecino de Jalapa, se obliga de pagar a Andrés Martín, administrador del Hospital de Jalapa, 80 pesos de oro común los cuales son por otros tantos que recibió prestados.
Antonio de Reynoso, vecino de la Puebla de los Angeles, vende al Hospital de Nuestra Señora de la Concepción de Jalapa, 28 pesos de oro común de censo y tributo, los cuales pagará cada año por haber recibido 392 pesos de oro común del administrador del hospital, Andrés Martín.
Don Diego Díez de Pereira, vecino de Tlatlauquitepec, jurisdicción de San Juan de los Llanos, como hijo legítimo y heredero de Don Juan Díez Falcón y Doña Antonia de Pereira, cuya herencia tiene aceptada, dio su poder cumplido a Don Andrés Martín, vecino de Jalapa, para que en su nombre parezca ante las justicias de Tlatlauquitepec y pida llame a cuentas a Juan Valera, vecino de dicho pueblo, albacea de su padre.
El Alférez Bernabé Pérez Chamorro y don José de Espinosa, vecinos del pueblo de Teziutlán, otorgan haber recibido de don Francisco de San Ginés, residente en la Ciudad de México, 650 pesos de oro común, de los que se dan por entregados a su voluntad, cantidad que se obligan a pagar con 50 quintales de purga de buena calidad a razón de 13 pesos el quintal, puestos en la Ciudad de la Veracruz en el término de 7 meses, y para el cumplimiento de lo referido obliga al Capitán Andrés Martín, por 150 pesos que tiene recibidos de esa cantidad a satisfacerlos con los quintales de purga.
Andrés Martín, Gobernador de Jalcomulco; Juan de la Cruz y Sebastián Fabián, Alcaldes; y Juan Andrés, Escribano, dijeron mediante Andrés Pérez, intérprete, que en cumplimiento de lo que se tiene mandado de que en todos los pueblos haya escuela, se obligan a pagar durante 3 años a Andrés Pimentel, residente en esta jurisdicción, 60 pesos de oro común en cada año, que han de correr desde el 1 de agosto venidero, más 12 fanegas de maíz, un huevo cada viernes por muchacho, y el maestro será obligado a tener escuela para enseñar la lengua castellana, a leer y escribir; a los muchachos desde los 5 años hasta que tomen estado y las muchachas hasta los 10 años.
Hernando de Chávez, dueño de recua, vecino de la ciudad de México, dijo haberle quitado a Andrés Martín, vecino de Jalapa, una mula que le hurtaron; y el referido Andrés Martín, a su vez, dijo haberla comprado en 12 pesos a Gabriel Jiménez, dueño de recua, vecino de las Minas de Tlalpujahua, junto a la laguna de este pueblo; ambos se convirtieron en esta forma: Andrés Martín entregó la mula a Hernando de Chávez, y éste le dio carta de lasto para cobrar los dichos 12 pesos a Gabriel Jiménez, en cualquier tiempo y donde se hallare.
Andrés Martín, enfermo en una cama del Hospital de Jalapa, declaró que sin embargo de haber hecho su testamento, es su voluntad dejar de limosna 20 pesos de oro común a este hospital por los buenos oficios que ha recibido .