Juan de Oceta, escribano público de Jalapa dio su poder cumplido a Don Juan Blázquez Mayoralgo, Contador, Juez Oficial de la Real Hacienda de la nueva ciudad de Veracruz, a Don Luis Blazquez Mayoralgo, vecino de la Villa de Madrid, y a Juan y a Diego Hernández de Córdoba, agentes de los reales consejos en la corte de Su Majestad, para que en su nombre parezcan ante el Rey en su Real Consejo de Indias, y pidan la confirmación del oficio de escribano, haciendo las diligencias que sean necesarias.
El Lic. Tomás Vitus de Romay, clérigo, presbítero, cura propietario del pueblo de Jalapa y su distrito, vicario y juez eclesiástico, dio su poder cumplido a Don Antonio de Belvis, Capellán de Su Majestad, y al Doctor Don Iñigo de Fuentes, racionero de la Santa Iglesia Catedral de Tlaxcala, que está próximo a hacer viaje a los reinos de Castilla, y al Doctor Diego Hernández de Córdoba y a Juan Hernández de Córdoba, agentes en los reales Consejos de Madrid, a todos y a cada uno de por sí, para que en su nombre parezcan ante el Rey Nuestro Señor y en su Real Consejo de Indias, y pidan sea amparado en la propiedad y posesión del dicho curato y beneficio que tiene en virtud de cédulas de Su Majestad y provisiones reales.
Juan de Oceta, escribano público de Jalapa y su provincia, dio su poder cumplido a Don Pedro de Loyando, canónigo de la Santa Iglesia Catedral de Toledo, a Don Juan de Ibarra Veitia, y a Juan y Diego Hernández de Córdoba, vecinos de la Villa de Madrid, para que en su nombre parezca ante el Rey y su Real Consejo de Indias, y pidan la confirmación de su oficio.