Miguel de Troya, dueño de la mitad del ingenio de San Sebastián Maxtlatlán, dijo que en virtud del auto proveído el 9 de septiembre del presente año por Don Diego Ruiz Salazar y Maldonado, Alcalde Mayor de Jalapa, recibió de Doña Ana Francisca Matamoros, una de las herederas de Doña Aldonza de Vargas, difunta, 210 pesos 6 tomines y 11 granos de oro común en reales, y otros enseres domésticos que paraban en su poder como bienes pertenecientes a José Méndez [de Alfaro], hijo de Jerónima de Vargas, difunta, otra de las herederas de la citada Aldonza de Vargas, y de Diego Méndez de Alfaro, ausente, que por ser menor y mudo, guardaba y tenía la dicha Doña Ana Francisca Matamoros.
Diego Méndez [de Alfaro], vecino de Jalapa, hijo legítimo de Sebastián Méndez Fajardo y de Ana de Alfaro, vecinos que fueron de este pueblo, habiendo contraído matrimonio con Jerónima de Vargas, hija legítima del Alférez Cristóbal Martín Matamoros y de Aldonza de Vargas, sus suegros le dieron en dote 1 681 pesos de oro común en cosas de ajuar, preseas, una negra ladina llamada Lucía, de nación Angola, valuada en 350 pesos, y una libranza de 700 pesos en Rodrigo Hernández Callejas, vecino de la ciudad de Los Ángeles; y el dicho Diego Méndez, por honra de la virginidad, linaje y limpieza de su esposa, le mandó en arras 500 pesos de oro común, los cuales confesó cabían en la décima parte de sus bienes.
Testamento de Doña Jerónima de Vargas, vecina de Jalapa, hija legítima de Cristóbal Martín Matamoros, difunto y de Doña Aldonza de Vargas.