Don Antonio de Escagedo, otorga poder especial a don Carlos José de Montes, vecino de este pueblo de Jalapa, para que en su nombre cobre a don Francisco de Ochoa, vecino de este pueblo, la cantidad de 313 pesos mexicanos, Aldonsa de Vargas, la cantidad de 106 pesos, y a don Diego de Castro, la cantidad de 216 pesos y 5 reales, que se obligó a pagar a don José Antonio de Acosta, ya sea por la vía judicial o extrajudicial.
María de Vargas, hija de Cristóbal Martín Matamoros y de Aldonza de Vargas, mayor de 12 años y menor de 25, sugirió a su madre para que sea su curadora y administre sus bienes; y visto por Don Antonio Rosel y Lugo, Alcalde Mayor de Jalapa, mandó a la dicha Aldonza de Vargas que acepte tal nombramiento, y ésta lo aprobó para usarlo en los pleitos que se ofrecieren.
Don Antonio Rosel y Lugo, Alcalde Mayor de Jalapa, habiendo visto la información, dada por Doña Aldonza de Vargas en nombre de su menor, les dio licencia para que otorguen poder a persona de su satisfacción, y éste en su nombre realice la escritura de transacción y concierto, con las firmezas, requisitos, penas y renunciaciones que convenga.
Doña Aldonza de Vargas, viuda, y su hija Doña Ana Francisca Matamoros, pusieron a Simón López, negro esclavo de Ana Francisca, por aprendiz en el oficio de zapatero con el maestros José Cortés, por tiempo de 3 años, y al término de los cuales, lo ha de dar diestro en el dicho oficio.
Nicolás de Pro, dueño de su recua, vecino de la ciudad de Puebla de los Angeles, vende a Doña María Aldoza de Vargas Matamoros, unas casas de piedra cubiertas de teja, y su solar cercado de pared, ubicadas en la Calle Real que va de la plaza para la ciudad de Veracruz; lindan por una parte, con casas que le dio en dote de su hija Pascuala Gonzáles a Cristóbal de Salcedo, cirujano; y por la otra, con casas que dejó Doña Aldonza de Vargas y hacen frente con casas de Alférez Antonio de Medina; las cuales hubo y heredó de sus padres Francisco de Pro y Leonor de Shagún, difuntos, libres de censo, hipoteca, empeño y otra enajenación, por el precio de 500 pesos de oro común, horros de alcabala.
Don Juan Ricardo de Guzmán, vecino del pueblo de Jalapa, otorga arrendamiento a José Cesáreo, vecino de Xicochimalco, un rancho de labor llamado Tlalmecapan, ubicado en este pueblo, el cual fue de doña Aldonza de Vargas, por el tiempo de 7 años, cobrándole los 2 primeros años 225 pesos anuales y en los siguientes 5 años 250 pesos anuales.
Doña Ana Francisca Matamoros, mujer legítima del Capitán Don Francisco García López, vecina de Jalapa, dio carta de libertad a una esclava negra nombrada Marta, de más de 60 años de edad y alta de cuerpo, de nación Angola, que hubo y heredero de su madre Doña Aldonza de Vargas, quien la compró bozal y muchacha. A la cual otorga libertad por el mucho amor que le tiene y haberla criado en sus pechos y por otros servicios dignos de toda renumeración.
El Capitán Don Francisco García López, del Batallón de Milicias del pueblo y provincia de Jalapa, natural de la Villa de Cien Pozuelos, en los reinos de Castilla, habiéndose casado legítimamente según orden de la Santa Madre Iglesia Católica de Roma con Doña Ana Francisca Matamoros, hija legítima de Don Cristóbal Martín Matamoros y de Doña Aldonza de Vargas, naturales de Jalapa, difuntos, se le prometió en dote ciertos bienes, y al presente, la dicha Ana Francisca Matamoros, reduciéndolo a escritura pública, le hace entrega de 6644 pesos de oro común en una casa, ropa para dama, enseres domésticos, joyas, esclavos negros, 2025 pesos cargados en el Ingenio de Maxtlatan, ganados y un rancho situado a la salida de Jalapa, junto a la ermita del Señor Santiago.
El Capitán Don Gaspar de Herrera, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, hizo gracia y donación a Doña María de la Peña, vecina de Jalapa, de una casa en este pueblo, situada en la Calle Real; linda con casas de Doña Aldonza de Vargas y con el callejón que sale a dicha calle, la cual hubo y compró de Doña Juana Díaz, su madre, en 100 pesos de oro común, el 29 de diciembre de 1684.
El Lic. Diego González de Astudillo, clérigo, presbítero, residente en este pueblo y domiciliario del obispado de la Puebla de los Ángeles, vende por juro de heredad a José de Castro, vecino de Jalapa, un solar ubicado en la calle principal que de la plaza va para la ciudad de Veracruz, a mano izquierda, que linda con casa y solar de Doña Aldonza de Vargas, viuda de Andrés Vázquez, de una parte; y de la otra, con solar del otorgante, de 80 varas ordinarias de frente y el hueco, hasta el linde de una ciénega que está a sus espaldas, que con otros bienes está hipotecado a la capellanía que fundó Mariana de Astudillo, su madre, libre de carga e hipoteca, por el precio de 140 pesos de oro común que han de quedar impuestos a censo principal sobre dicho solar, a razón de de 7 pesos 4 tomines de renta en cada un año.