Luis de Herrera, vecino de la jurisdicción de Jalapa, se obligó a pagar a Don Carlos de Sámano y Quiñones, vecino de Jalapa, 86 pesos de oro común por razón de otros tantos que le prestó en reales, cuando se los pidiere y con las costas de la cobranza.
Luis de Herrera, vecino de esta jurisdicción de Jalapa, se obligó a pagar a José Salinas, vecino de esta provincia 26 pesos de oro común por razón de otros tantos que le prestó en reales, cuando se los pidiera y con las costas de la cobranza.
El Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, residente en este ingenio, dio su poder cumplido a Luis de Aguayo, vecino de Jalapa, para que en su nombre presente ante cualesquier justicias de Su Majestad, las escrituras y recaudos de censo que tiene contra Isabel Tamayo y sus bienes, y pida mandamiento de ejecución por principal y los corridos debidos hasta hoy, la cual haga en la persona de la susodicha y de Luis Herrera, su marido.
Juan Romero, residente en este ingenio, y Luis de Herrera e Isabel Tamayo, su legítima mujer, dueños de la Venta de Lencero, se concertaron en esta manera: habiendo casado Juan Romero con Antonia de Salazar, hija de Isabel Tamayo, le prometieron cierta cantidad de pesos como bienes dotales, y para evitar pleitos, los segundos se obligaron a pagarle 300 pesos de oro común en 1 año, cada 6 meses la mitad, con las costas de la cobranza.