Don Pedro Ignacio de Andrade, de esta vecindad, apoderado del Capitán don Nicolás de Carvajal y Contreras, de esta propia vecindad, hizo testimonio de una escritura para que se registre en este libro, y en él consta que el citado Capitán don Nicolás de Carvajal se obligó a pagar a doña Ana Eusebia de Avilés, mujer legítima de don Gregorio Lili, vecino y del comercio de la Nueva ciudad de la Veracruz; a don Juan de Avilés y a doña María de Avilés, viuda del Teniente don Pedro Jiménez, como hijos legítimos y herederos de don Luis de Avilés y doña María Teresa de Vargas, difuntos, vecinos que fueron de la citada ciudad; la cantidad de 1 046 pesos 1 y medio real de líquido del suplemento de mayor cantidad que le hizo dicho difunto don Luis de Avilés a don Miguel Navarro, vecino que fue de esta, como marido y conjunta persona de doña Gertrudis María del Castillo de Altra, viuda de primeras nupcias del Capitán don José de Carvajal y Contreras, su padre, y que por hacerle buena obra le prestó con obligación de réditos para el avío de la hacienda de hacer azúcar nombrada Nuestra Señora de la Concepción, alias las Palmillas, que al presente posee el citado don Nicolás de Carvajal. Y para mayor seguro del principal el expresado don Nicolás hipotecó su hacienda con todo lo que le pertenece.
JOSÉ MARÍA GERALDINO Y ABAD, ESCRIBANO PÚBLICODon Juan Francisco Trápaga de Rosas, residente en esta villa de Córdoba y vecino de la ciudad de los Ángeles, como apoderado de don Pedro Trápaga de Rosas, su tío, vecino y mercader de dicha ciudad, en su nombre vende al Capitán don Manuel José de Rosas y Zorrilla, Caballero de la Orden de Calatrava, vecino de esta villa y dueño de hacienda de trapiche en su jurisdicción, catorce esclavos varones y una hembra nombrados: Manuel Criollo; Basilio Luis; Francisco Javier; Manuel Duana; Pedro Barato; Juan Silvestre; Francisco Flores; Manuel Alcalde; Clementillo; Pablo de Espinosa y Agustina, su mujer; Juan de Avilés; Felipe Santiago; y Juan Alonso; los cuales hubo y heredó don Pedro Trápaga de Rosas del Capitán don Pedro Sáenz de Rosas, su tío. Los vende con licencia del Señor Doctor don Diego de Perea, Prebendado de la santa iglesia catedral de dicha ciudad de los Ángeles, Juez de sus causas, decimales, testamentos, capellanías y obras pías en ella y su obispado, bajo los siguientes precios: Manuel Criollo, en 350 pesos; Basilio Luis, en 350 pesos; Francisco Javier, en 350 pesos; Manuel Duana, en 350 pesos; Pedro Barato, en 350 pesos; Juan Silvestre, en 350 pesos; Francisco Flores, en 350 pesos; Manuel Alcalde, en 350 pesos; Clementillo, en 350 pesos; Pablo de Espinosa, en 350 pesos, y Agustina, en 350 pesos; Juan de Avilés, 200 pesos; Felipe Santiago, 150 pesos; y Juan Alonso, 150 pesos; importando en total 4 350 pesos.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDO