Don Tomás de Sagade Bugueiro, vecino de esta villa, exhibió un testimonio de una escritura sacada de esta villa el 20 de agosto del presente año, y de ella se percibe que el susodicho y doña Beatriz Conte, su legítima mujer, y don José de Sagade Conte, su hijo, todos de esta vecindad, procuraron constituir y fundar una capellanía de misas rezadas por sus almas, la de sus padres y más de su intención, y de sus bienes y herencia que le pertenece al referido don José, como único y universal heredero de dicho sus padres, resolvieron se erigiese, quienes asignaron número de misas, como también capellanes, cuyo principal de 3 000 pesos se impuso sobre una casa de cal y canto, cubierta de madera y teja que poseen en esta villa, quedando propensos los susodichos a la satisfacción y paga de sus anuales réditos de 5 por cierto al capellán que fuere de dicha capellanía.
Sans titreDon Tomás López de Sagade Bugueiro, vecino de esta villa de Córdoba, natural de ella, hijo legítimo del Capitán don Tomás López de Sagade y de doña María de Brito Lomelín, difuntos; y doña Juana de Ojeda, su mujer legítima, vecina de esta villa y natural de ella, huérfana que no conoció a sus padres, estando al presente enferma en cama del cuerpo; y ambos en su libre juicio y entendimiento otorgan poder para testar “el uno al otro y el otro al otro” para que puedan hacer su testamento como se tienen comunicados. Declaran que habrá tiempo de dieciocho años que contrajeron matrimonio, dicha Juana de Ojeda trajo de caudal 2 000 pesos que le legó doña Ana de Sandoval y Velilla Blanco, mujer legítima del Capitán Nicolás Blanco y dos negritas nombradas Teodora y Antonia; por su parte don Tomás López tiene de caudal como 9 000 pesos que heredó de sus padres, que están cargados sobre la hacienda San José [Suchiatl]; durante su matrimonio han tenido por hijos a don Francisco que será de dieciséis años, a don Tomás de catorce, don Miguel de diez, don José de cuatro, don Agustín de Sagade Bugueiro de dos años y medio. Para el cumplimiento de este testamento se nombran por albaceas “el uno al otro y el otro al otro”, y en el remanente que quedare de todos sus bienes, instituyen por sus únicos y universales herederos a sus hijos legítimos.
Sans titreDon Tomás López de Sagade Bugueiro, vecino de esta villa de Córdoba, en voz y nombre de doña Juana de Ojeda, su legítima mujer, en virtud de poder para testar que le confirió, otorga el testamento de su mujer de la siguiente manera: Declara que cuando contrajeron matrimonio ella llevó de dote 2 000 pesos y dos negritas y él tenía como 9 000 pesos que heredó de sus padres. En dicho matrimonio procrearon a don Francisco, de veinte años de edad; a don Tomás, de dieciocho; a don José, de nueve; y a don Agustín de Sagade Bugueiro, de siete años. Declara que el Capitán Nicolás Blanco, por una de las cláusulas de su testamento, le legó a su esposa 1 000 pesos y aunque tuvo noticia de que estaban cargados sobre el trapiche nombrado San Miguel Asesenatl [Azezenatl], que quedó por bienes de dicho difunto, no ha podido cobrarlos. Declara por bienes de su esposa 2 000 pesos, una negrita nombrada Teodora, otra nombrada Antonia y otra de nombre Anica, hija de la dicha Antonia. Don Tomás López de Sagade se nombra como albacea testamentaria de su esposa y tenedor de sus bienes; y como herederos a sus hijos. Asimismo, se nombra tutor y curador ad bona de sus menores hijos.
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