El Bachiller Juan de Quiróz, clérigo, residente en esta provincia, dio su poder cumplido a Juan Bautista de Robles, presbítero, vecino de la ciudad de Los Ángeles, que está presente, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda recibir y cobrar de cualesquier maravedís, pesos de oro, plata, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones y otros bienes que le debieren; especialmente, para que en su nombre cobre de Pedro Rodríguez y de Francisca de la Rocha, su legítima mujer, vecinos de Tlalmanalco, lo que le debieren de una capellanía que sobre sus haciendas dejó impuesta su tío el Capitán Juan Díaz Matamoros.
Alonso de Villanueva se obliga de pagar a Juan de Quiroz y a su mujer, Francisca de Yépez, 3600 pesos de oro común, importe del precio de la mitad del trapiche de Nexapa, el cual tienen en compañía con Juana Díaz y sus hijos.
Alonso de Villanueva, Alcalde Mayor de Jalapa, y Juan de Quiroz, dieron carta-poder al Canónigo Francisco de Paz, de la Catedral del Arzobispado de México, para que en sus nombres pueda comprar seis esclavos negros a los precios que concertare.
Juan de Quiroz, vecino de la provincia de Jalapa, se obliga de pagar a Pedro de León, mercader de negros, 450 pesos de oro común que restan por pagar de dos esclavos negros bozales de hasta 25 años, llamados Francisco y Diego, de nación Angola, al precio de 450 pesos de oro común cada uno.
Manuel Rodríguez [de Amaya], deudor, y Juan de Quiroz, fiador, se obligan de pagar a Luis Enríquez, vecino de Lisboa, 460 pesos de oro común, el valor de un esclavo negro llamado Francisco.
Rodrigo Hernández, vecino de Jalapa, se obliga de pagar a Hernán Ruiz de Córdoba, vecino de Veracruz, 188 vacas que pagó en su nombre a Juan de Quiroz, a dos pesos y medio cada una.
Juan de Quiroz se obliga de pagar a don Agustín Meléndez o a Pedro Delgado, vecino de la Puebla de los Ángeles, 400 pesos de oro común por una cuenta de Manuel Rodríguez, vecino de Jalapa, con quien tiene una carta de obligación de mayor cuantía.
Sebastián Méndez, vecino de la provincia de Jalapa, vende a Diego González, vecino de este pueblo, tres suertes de caña de azúcar que se hallan en las tierras de Juan de Quiroz, por el precio de 1000 pesos de oro común.
Juan de Quirós, vecino de esta provincia, se obligó a dar y pagar a Francisco de Carriedo, Juez de los Caminos, vecino de Jalapa, 2 000 pesos de oro común (entre renglones:1000 pesos); precio de una recua de mulas de arria, dos esclavos negros, azúcares y otras cuentas, para el día de Navidad del presente año.
Sebastián Díaz, vecino de Jalapa, vende a Juan de Quiróz, vecino de esta provincia, una caballería de tierra en términos de Jalapa, camino a Coatepec, por el precio de 150 pesos de oro común.