Luis de Oliveros, Presbítero beneficiado de Zongolica, vende a Pedro Itariza un esclavo mulato que está preso por huidor en la cárcel de Cuernavaca, herrado en el rostro, llamado Hernando de 24 a 30 años de edad, por precio de cuatro machos de arria y un arcabuz y 55 pesos en reales. \n\n
Luis de Oliveros, Presbítero beneficiado de Zongolica, vende a Juan de Estrada, un mulato llamado Hernando, que por huidor está preso en la cárcel pública del pueblo de Cuernavaca, herrado en el rostro, la venta la hace por precio y contía [sic] de 250 pesos de oro común.\n\n\n\n
Joseph [José] Valero de Grajera [Grajeda], Cura Beneficiado por Su Majestad, Vicario Foráneo y Juez Eclesiástico de esta dicha villa y su jurisdicción; dijo que en el pueblo de Orizaba un negro su esclavo nombrado Hernando halló un macho de los que le han hurtado en su hacienda, con el hierro al margen que es el que acostumbra poner a sus ganados; y por tanto pidió a la justicia de dicho pueblo se depositase dicho macho, y con efecto lo está el día de hoy, y tratando de que se le entregue, le pidieron que otorgara carta de lasto a favor de Sebastián de Oropeza, vecino del pueblo Tecamachalco, para que reciba y cobre de don Matheo [Mateo], indio cacique del dicho pueblo, a quien lo compró. En cuya conformidad otorga que dándose por entregado de dicho macho, da su poder y lasto al citado Sebastián de Oropeza para que cobre de don Mateo, indio cacique, la cantidad que por dicho macho pagó.
NICOLÁS LÓPEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICODoña María de Barrientos[María Barrientos], soltera, vecina del Pago de San Salvador El Seco, provincia de Tepeaca, vende a José de Sandoval, vecino de San Andrés Chalchicomula, un esclavo mulato llamado Hernando, criollo, nacido en su casa, de 20 años de edad, hijo de Juana de la Cruz, negra, su esclava, \"doblado de cuerpo, no muy alto, hoyoso de viruelas\", libre de empeño, hipoteca y de otra enajenación, sano de sus miembros, con todos los vicios que pareciere tener, por el precio de 400 pesos de oro común.
Juan de Dios, dueño de recua, vecino de la villa del marquesado de Oaxaca, residente en esta villa de Córdoba, vende al Capitán Juan Gómez Dávilla [Dávila], vecino de esta villa, un negro criollo de nombre Hernando, de treinta años de edad más o menos. El cual hubo y compró del Licenciado don Antonio Saldaña y Ortega, quien era apoderado del Licenciado don Antonio de Sequera, Cura Beneficiado del partido de San Luis de Acatlán de la costa del mar del sur. Lo vende por la cantidad de 300 pesos de oro común.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REALEl Capitán Juan Gómez Dávila, vecino de esta villa de Córdoba, otorga poder especial al Capitán Diego Mejía, vecino de la ciudad de Oaxaca, para que en su nombre venda un esclavo [roto] nombrado Hernando, criollo de edad de treinta años más o menos, el mismo que hubo y compró de Juan de Dios, dueño de recua, vecino de la villa del Marquesado de dicha ciudad de Oaxaca, por escritura que otorgó el año de 1699. Y de la cantidad de pesos que de dicha venta procediese, la reciba y pase a su poder, asimismo otorgue recibo y carta de pago.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOPablo Gutiérrez, vecino de Tecamachalco, se obliga de pagar a Antonio Pérez, vecino de México, 300 pesos de oro común los cuales son el resto del valor de un esclavo mulato llamado Hernando.