Ante el corregidor compareció Diego Toscano mayordomo de [roto]de carros [de Andrés de] Armijo, difunto, manifestó llevar en ella 88 pipas de vino en virtud de cinco certificaciones firmadas por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, el 29 de diciembre pasado, para entregar en México a Domingo del Puerto, a Gonzalo de Narváez y a Sebastián de Castro, cuya imposición monta 2 200 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n
Ante el teniente de corregidor compareció Francisco Ramón Guzmán, vecino de este pueblo, quien manifestó llevar en su cuadrilla de carros 72 pipas de vino, en virtud de seis certificaciones firmadas por los jueces oficiales reales de la Nueva Veracruz, para entregar en México a Jacinto de Ávila, a Francisco Miguel, a don Juan de [Orrente] y a Sebastián de Castro, a Matías Rodríguez de Olivera y a Juan Guerrero Salas\n
Ante el Contador Francisco de Uribe Salazar, Teniente de Corregidor por don Francisco de las Casas y Orellana, que lo es en este partido, pareció Alonso de Rocha, mayordomo de los carros de don Miguel de Urbayceta [Urbaiceta], vecino de México, quien manifestó llevar en ellos 84 pipas de vino en virtud de dos certificaciones firmadas por los jueces oficiales reales de la Nueva Veracruz, el 19 de julio de este año, para entregar en México a Sebastián de Castro y a Simón de Haro [Aro], cuya imposición monta 1 100 pesos.
Diego de Torres, dueño de la recua de Gaspar Hidalgo, manifestó llevar en ella 20 pipas de vino en 120 barriles para entregar a Sebastián de Castro en México, en virtud de una certificación firmada por los jueces oficiales reales de la Nueva Veracruz el 3 de este presente mes y año, cuya imposición monta 500 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n
Ante el Corregidor don Antonio de Monroy Figueroa, compareció Diego de Córdoba, dueño de carros, quien manifestó llevar en ellos, 62 pipas de vino, en virtud de dos certificaciones firmadas por los jueces oficiales reales, don Juan Blázquez Mayoralgo y Roque de Chávez [Osorio], y tomada la razón a las espaldas por el General don Andrés Pérez Franco y Felipe de Estrada en la Nueva Veracruz el 29 de diciembre de 1638, para entregar en la ciudad de México a Sebastián de Castro y a don Teodoro de Fuentes y Tovar, cuya imposición monta 1 550 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.
Ante el Corregidor don Antonio de Monroy Figueroa, compareció Cristóbal Romero, mayordomo de la cuadrilla del Regidor Juan García del Castillo, quien manifestó llevar en ella 64 pipas de vino en virtud de cinco certificaciones firmadas, para entregar a don Alonso Orellana en la ciudad de los Ángeles y en México a don Juan de Montemayor, a Sebastián de Castro y a Sebastián Sánchez Barba, cuya imposición monta 1 500 pesos que quedaron asegurados en la Real Caja.
Ante don Francisco de las Casas y Orellana, Corregidor de este partido, compareció Pedro Juárez, mayordomo de una de las cuadrillas de carros de Gaspar de Contreras, quien manifestó llevar en ella 76 pipas de vino, en virtud de cuatro certificaciones firmadas por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, para entregar en la ciudad de México a Francisco Nicolás, al Capitán Simón Sánchez Casasola, a Lorenzo de Aguirre y a Sebastián de Castro, cuya imposición monta 1 650 pesos que quedaron asegurados en la Real Caja de la Nueva Veracruz.
Se tomó la razón de 58 pipas de vino, que lleva Pedro Picaso en su cuadrilla de carros, para entregar todas en México, 22 de ellas a Cristóbal Jiménez, y las 36 restantes a don Martín de Aeta y Aguirre, tesorero del Santo Oficio; asimismo otras 14 pipas de vinagre para Sebastián de Castro.\n
Se tomó la razón de 94 pipas de vino y una de vinagre que lleva Gerónimo [Jerónimo] de Vergara en la cuadrilla de carros de Juan Vázquez de Medina, en virtud de cuatro certificaciones de los Jueces Oficiales Reales, para entregar en México, 28 de ellas a Juan Francisco de Orduña, 44 a Sebastián de Castro, 20 a Andrés del Rosal y 2 al Padre Maestro Fray Gerónimo [Jerónimo] de Andrada.\n
Se tomó la razón de 50 pipas de vino, 18 de vinagre y 11 de arrope, que Sebastián de la Peña, Martín Román y Martín Gallegos Gómez, vecinos de la Veracruz, remiten a la ciudad de México, en recua de Agustín Ramón, para entregar a Luis Pérez de Castro, Alguacil Mayor de la Veracruz, a Diego Rey [de] Brisa y a Sebastián de Castro.\n