Matías Lorenzo, vecino de Jalapa, se obligó a pagar a Antonio Pérez (sic), vecino de Lisboa, 420 pesos de oro común, precio de una esclava negra que le vendió, nombrada Magdalena, de nación Angola.
Antonio Pérez, dueño de sus carros y vecino de México, se obliga de pagar a Francisco Mercado Sotomayor, Alcalde de Jalapa, 30 pesos de oro común en virtud de haber recibido otros tantos en reales.
Antonio Pérez, dueño de sus carros, dio su poder cumplido a Alonso García de la Torre para que pueda pedir, en su nombre, un caballo castaño que está en poder de don Gregorio Verdugo, Alcalde de Xicochimalco.
Pablo Gutiérrez, vecino de Tecamachalco, se obliga de pagar a Antonio Pérez, vecino de México, 300 pesos de oro común los cuales son el resto del valor de un esclavo mulato llamado Hernando.
Antonio Pérez, dueño de sus carros, se obliga de pagar a Francisco Mercado Sotomayor, Alcalde Mayor de Jalapa, 55 pesos de oro común los cuales recibió en calidad de préstamo.
Antonio Pérez, carretero, vecino de México, dio carta poder a Baltazar Hernández, vecino de la Puebla de los Ángeles, para que saque de la cárcel de la Puebla de los Ángeles un esclavo mulato y lo entregue a Pablo Gutiérrez, vecino de Tecamachalco, por ser su propietario.
Antonio Pérez, dueño de sus carros, dio carta poder a Baltazar Hernández, carretero, para que en su nombre pueda recibir un esclavo mulato de su propiedad, que está preso en la cárcel de la Puebla de los Ángeles.
Melchor Márquez, clérigo y vicario del Ingenio de La Santísima Trinidad, dio carta poder a Cristóbal de Viruega, vecino de la Puebla de los Ángeles, y a Juan de Pastrana, vecino de México, para que en su nombre parezcan y soliciten ante las justicias reales o jueces eclesiásticos, le sean pagados los tributos de la capellanía que instituyó Antonio Pérez, vecino de Los Angeles.