Domingo Luis, vecino de esta provincia, dio en arrendamiento a Sancho Guerra Bejarano, vecino de Jalapa, dos caballerías de tierras, ubicadas a un cuarto de legua de él, donde fue el pueblo de Cuapespa [Coapexpan], erizas, entre el río Nacastapalapa y el de Xalapa nombrado Ayomolatl, quién va a dar a la ermita de Santiago, por tiempo de nueve años, a partir del 1 de enero de 1664, en el precio de 15 pesos de oro común.
José Luis, vecino del pueblo de Jalapa, dijo que en términos de este pueblo heredó de Domingo Luis, su padre, y de Francisco Luis, su abuelo, 5 caballerías de tierras por merced que le hicieron a su abuelo; dos ubicadas cerca del cerro Macuiltépetl, las otras dos en Coapexpan, y la última en el llano que llaman de Domingo Luis. En 1700 el otorgante hizo venta de dichas caballerías de tierra al común y naturales, quienes le han pedido les otorgue escritura de venta, en cuya virtud, otorga que vende al gobernador, oficiales y demás común las 5 caballerías de tierra mencionadas, en 200 pesos de oro común que se da por entregados a su voluntad.
Don Francisco de la Cruz, gobernador de Chiltoyac; sus alcaldes Juan Francisco y Cristóbal García; alguacil mayor Tomás de la Cruz; escribano Domingo Luis, dijeron que por cuanto Su Majestad fue servido despachar una real cédula para que se pongan escuelas en los pueblos de esta jurisdicción, y en su cumplimiento, la justicia de Jalapa, les concertó por tal maestro por tiempo de dos años a Cristóbal Martín, español, vecino de Jalapa, por la cantidad de 60 pesos de oro común anuales, y de comer, lo que le pudieren dar de sustento.
Para la información que tiene ofrecida, Francisco Hernández presentó por testigo a Don Domingo Luis, español, vecino de Jalapa, quien dijo conoce al otorgante desde hace más de 40 años y sabe que ha tenido por mucho tiempo unas tierras junto al pueblo de Santiago Ayahualulco, donde siembra maíz y pastan sus ganados menores, y nunca se le ha puesto litigio alguno.
El Bachiller Manuel del Pozo vende a Sebastián Díaz de Acosta, vecino de Jalapa, 2 caballerías de tierra ubicados en términos de este pueblo, colindan con el cerro Macuiltépetl, con tierras de Domingo Luis, con tierras de Diego de Zárate y Sebastián Díaz de Acosta, cuyas tierras compró por remate que se le hizo de la capellanía que fundó Mariana de Astudillo, difunta, en 600 pesos de oro común a censo redimible, cuyo tributo ha pagar y reconocer a favor del Bachiller Miguel Pérez de Medina. Declara que no tiene otro gravamen, así le cede, traspasa para que pueda usar de ellas a su voluntad.
El Bachiller Manuel del Pozo, Presbítero Domiciliario del Obispado de la Puebla de los Ángeles, dijo que por despacho del Doctor y Maestro Carlos López Torrijos, Juez de Testamentos, Capellanías y Obras Pías mandó por auto de 17 de julio de 1703 se trajesen al pregón las fincas de la capellanía cuyo propietario es el Bachiller Miguel Pérez de Medina y por comisión al Bachiller Antonio Méndez de la Cruz, Teniente de Cura, para que procediese al remate, informándose que el remate se haría el 27 del mismo mes y año, y habiendo sacado el último pregón y hecho el remate de 2 caballerías de tierra por 600 pesos de oro común a censo redimible, se notificó en ese día para que se le hiciera la escritura de imposición, por lo que impone en las tierras 600 pesos en que se remataron para pagar los réditos que le corresponde por cada año hasta su redención. Dichas caballerías de tierra colindan con el cerro Macuiltépetl, por otra parte con tierras de Diego de Zárate, con tierras de Sebastián de Acosta y con tierras de Domingo Luis.
Don Antonio de Orduña Loyando, dueño del Ingenio San Pedro Buenavista, dio su poder cumplido a Domingo Luis, vecino de Jalapa, para que representando su persona rija y administre dicho ingenio, los bienes muebles y raíces de su propiedad, poniendo y quitando mayordomos, mozos y sirvientes, por los precios, tiempos y salarios que le parecieren, liquide sus cuentas, cobre alcances, venda los azúcares y frutos de sus haciendas. Y generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales que al presente tiene o adelante tuviere.
Don Domingo Luis, natural y vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a José Luis, su hijo, vecino de este pueblo, para que antes y después de su fallecimiento, pida, demande y cobre, de cualesquier persona que le deban, los maravedíes, pesos de oro, plata, joyas, esclavos, ganados y otros bienes que le pertenezcan; y para que pueda arrendar sus tierras y casas por los tiempos y precios que le pareciere; vender sus bienes raíces y muebles; pedir dinero adato, y generalmente, para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, movidos y por mover, que al presente tiene o adelante tuviere. Asimismo, lo nombró su albacea testamentario.
Don Juan Francisco de Campo, vecino de Puebla y residente en este pueblo, otorga poder especial a don Bartolomé Salvo, vecino de este pueblo para que venda unas casas que tiene en este pueblo; una cubierta de tejas con sus bodegas y la otra contigua a esta es de palos y tejas, en solar propio que compró de Pedro de Quirós y tiene de frente 28 varas y de fondo 150, el cual linda al norte con la calle que llaman de Tecuanapa y del otro lado el Beaterio, al oriente con otro pedazo de solar que fue de Nicolasa de Vargas, al poniente con casa y solar de Ángela de Quirós y al sur que es el fondo con solares que fueron de Domingo Luis, Diego Gómez, Luisa de Zárate y Cristóbal Grajales.
Nicolás de Huesca, vende a José de Córdoba, vecino de este pueblo de Jalapa, una casa y solar, ubicados en este pueblo, mide 22 varas de frente y 52 de fondo, linda al poniente con la calle que sube para la Tecuanapa, al oriente con huerta de la casa que fue de don Luis Fernández de la Flor y Pareja, al norte con solar y casa que fue de Nicolasa de Vargas y al sur con solar de Domingo Luis, en la cantidad de 50 pesos.