Diego Hernández Muñiz, dueño de carros, manifestó los indios de su cuadrilla, y la de su hermano Francisco González, que bajan a la ciudad de la Veracruz, que son como siguen: Miguel, Capitán, y Agustina su mujer; Diego, muchacho; Andrés y su mujer María; Pedro; Antón y su mujer María; Domingo; Juan Domingo y María, su mujer; Juan Vázquez; Luquillas; Alonso; Baltasarillo ; Bernardino y su mujer Juana; Pascual y María Salomé, su mujer; Andrés y María, su mujer; Miguel y su mujer Magdalena, y Miguelillo su hijo; Jusepe [José] Patas y María su mujer; Melchorillo y María, su mujer; Juan; Frasquillo; Francisco, el tuerto; Miguelillo, su compañero; Juan Bautista; Andrés; Bartolomé; Francisco Cuevas; y Frasquillo, muchacho.
Se tomó la razón de 90 pipas de vino que lleva Gerónimo [Jerónimo] de Vergara en la cuadrilla de carros de Juan Vázquez de Medina, para entregar 36 de ellas en México al citado Juan Vázquez; 28 para don Rodrigo de Salinas y Pineda; 26 para Felipe de Cervantes. Asimismo lleva 2 de arrope para el mencionado Rodrigo; y 4 pipas de vinagre para el dicho Felipe de Cervantes.\n
Fray Juan Vázquez, Hermano Mayor y Administrador del Hospital de Jalapa, dio en arrendamiento al Ayudante Martín Ventura de Gorospe, vecino de Jalapa, unas casas pertenecientes a este hospital, situadas en la calle que va a dar a las casas de Diego de Quiroz, maestro de herrero, lindan con la casa y tienda de la esquina de la plaza. Y por otra parte, con casas de este hospital, por tiempo de dos años, a partir del 1 de noviembre del presente año, en el precio de 45 pesos de oro común anuales.
Fray Juan Vázquez, Hermano Mayor del Hospital de la Limpia Concepción de Jalapa, dio en arrendamiento al Capitán Francisco García López, vecino de Jalapa, una tienda y casa que está en la esquina de la plaza que pertenece a este hospital, linda por una parte con otras casas de él; y por otra, con la cerca del patio del hospital que cae a la plaza, por tiempo de dos años, a partir del 1 de abril del presente año, al precio de 50 pesos anuales.
Juan Vázquez, vecino de Azcapotzalco, dueño de su recua, se obligó a pagar a Don Antonio Hernández de Mancilla, Alcalde Mayor de esta provincia de Jalapa, 50 pesos de oro común, por otros tantos que le prestó en reales de contado, para fin del mes de diciembre del presente año.
Juan Vázquez y Teresa de Cala, su legítima mujer y vecinos de esta villa de Córdoba, la susodicha con licencia otorgada por su marido, dijeron que renuncian al derecho que puedan tener a algunos bienes que quedaron por fin y muerte de Bartolomé de Cala, padre de la referida, y que hubieren entrado en poder del segundo matrimonio efectuado de Agustín de Alcalá y de María Cano, madre de la susodicha.
BERNARDINO FELICES, ESCRIBANO REALAntonio Gómez Cataño, vecino de eta villa de Córdoba, otorga que debe y se obliga de pagar a Juan Vázquez, vecino de esta villa, 300 pesos de oro común en reales, que por hacerle bien y buena obra le prestó, cuya cantidad pagará dentro de cuatro años que corren a partir del 7 de septiembre pasado, pagando por cada año sus réditos a razón de veinte mil el millar. Y para mayor seguro de la paga, hipoteca una casa armada sobre horcones, embarrada y cubierta de teja, con el solar en que esta edificada, en esta villa, en la plaza Pública de ella, que linda por una parte con casa de Francisco Rodríguez y por otra parte con solar de los herederos de Pedro Beltrán, y hace frente, calle en medio, con casa y solar del Regidor don Francisco de Aguilar.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOJuan Vázquez, vecino de esta villa de Córdoba, otorga que vende al Capitán Amaro José Bocarando, vecino del pueblo de Orizaba, un negro esclavo nombrado Pedro Mandinga, de cuarenta años más o menos, el mismo que hubo y compró en la ciudad de la Nueva Veracruz al Alférez Juan Massote Diego Saúl, vecino que fue de esta villa. Lo vende en precio de 250 pesos de oro común.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOJuan Vázquez, vecino de esta villa de Córdoba, otorga que ha recibido de Antonio Gómez Cataño, vecino de esta villa, 300 pesos de oro común en reales, los mismos que el susodicho se obligó a pagarle por otros tantos que le prestó por hacerle buena obra, por escritura de obligación que otorgó en esta villa el 5 de octubre de 1702. Por lo tanto, otorga carta de pago y recibo en forma y da por rota, nula y cancelada dicha escritura de obligación.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOAntonio Gómez Cataño, vecino de esta villa de Córdoba, otorga que recibió de Benito Rendón, mercader vecino de esta villa, mayordomo de la cofradía del Santísimo Sacramento sita en la iglesia parroquial de esta villa, 300 pesos en reales de oro común, cuya cantidad es la misma que Diego Saúl, vecino que fue de esta villa, le prestó a cierto plazo a Juan Vázquez, vecino de esta villa, con la condición de que los réditos se los pagase al Benito Rendón, como mayordomo de dicha cofradía, para que con los réditos de 15 pesos anuales se pagaran las luces y aceite de la lámpara del Santísimo Sacramento, y en caso de que los redimiese se volviesen a situar en finca segura para sirviesen perpetuamente para la lámpara y aceite del Santísimo Sacramento. Por lo tanto, Antonio Gómez Cataño otorga que impone, sitúa y carga a censo redimible los dichos 300 pesos, con sus réditos anuales de 15 pesos, sobre una casa armada sobre horcones, embarrada y cubierta de teja, y accesorio a ellas unas paredes de cal y canto, con el solar donde se encuentran edificada, que es en esta villa, en la esquina de la plaza Pública de ella, que linda por un parte con casa de Francisco Rodríguez; por otra con solar de los herederos Pedro Beltrán; y hace frente, calle en medio, con casa y solar del Regidor don Francisco de Aguilar.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICO