Don Juan Francisco Trápaga de Rosas, residente en esta villa de Córdoba y vecino de la ciudad de los Ángeles, como apoderado de don Pedro Trápaga de Rosas, su tío, vecino y mercader de dicha ciudad, en su nombre vende al Capitán don José de Segura y Ceballos, vecino de esta villa y dueño de hacienda de trapiche en su jurisdicción, catorce esclavos varones y hembras nombrados: Pedro de Alcántara; Francisco de Aguayo; Antonio de Salazar; Vicente de Rosas; Juan de Palafox; José Bueno; Juan de Angola y María Lorenza, su mujer; Juan Francisco; Melchora de Jesús; Juan Manuel; Tadeo; Petrona; y Lorenzo; los cuales hubo y heredó dicho don Pedro Trapaga de Rosas del Capitán don Pedro Sáenz de Rosas, su tío. Los vende bajo los siguientes precios: Pedro de Alcántara, en 350 pesos; Francisco de Aguayo, en 350 pesos; Antonio de Salazar, en 350 pesos; Vicente de Rosas, en 350 pesos; Juan de Palafox, en 350 pesos; José Bueno, en 350 pesos; Juan de Angola, en 350 pesos, y María Lorenza, su mujer, en el mismo precio; Juan Francisco, en 350 pesos; Melchora de Jesús, en 350 pesos; y los dichos Juan Manuel, Tadeo, Petrona y Lorenzo por ser mozos en 600 pesos los cuatro; importando en total 4 100 pesos.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOPedro Canales de la Feria y Medina, vecino de esta villa de Córdoba, hijo legítimo de Pedro Canales de la Feria y Medina, difunto y vecino que fue de esta villa, y de María de Zúñiga, asimismo vecina de esta villa, dijo que por cuanto tiene por esclavo a Pedro de Alcántara, mulato de nueve años poco más o menos, que nació en su casa, hijo de Magdalena Lorenza, mulata su esclava, que la hubo y heredó de su padre, la cual vendió en esta villa a Gaspar Rendón, vecino de esta villa; y porque doña Josefa María López de Benavides, vecina de la dicha ciudad y residente en el pueblo de Orizaba, viuda del Capitán don Pedro de Bonda, difunto y vecino que fue de dicha ciudad, como “ama” que es de la dicha Magdalena Lorenza por haberla comprado el dicho su marido a Gaspar Rendón, y atendiendo a los buenos servicios, amor y lealtad de la susodicha, y por habérselo rogado y pedido la dicha su esclava, el que le otorgue escritura de libertad a dicho Pedro de Alcántara, ofreciendo 150 pesos; por tanto, en aquella vía y forma otorga que desde ahora para siempre jamás ahorra y libera al dicho Pedro de Alcántara, por los 150 pesos de oro común que ya le ha dado la dicha doña Josefa María López de Benavides.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL