Diego Cabezas, natural de la ciudad de San Lucar de Varrameda [Sanlúcar de Barrameda], residente en esta villa de Córdoba, hijo de Juan Luengo Cabezas y de doña Isabel Rodríguez Cabezas, vecinos que fueron de dicha ciudad, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara por sus bienes 1 000 pesos que le adeuda Juan Gómez Dávila, vecino de esta villa; 448 pesos y 4 reales que le debe su compadre Juan José Coronado, y otras deudas que parecen en su libro de cuentas y manda se cobren. Ítem, declara por mas bienes una tienda con diferentes mercancías. Ítem manda que se digan por su alma en esta villa cuatrocientas misas, y esa misma cantidad en Sanlúcar de Barrameda, cuya limosna se paguen de sus bienes. Ítem, manda 50 pesos a cada uno de sus cuatro hermanos y si hubiesen fallecido se entreguen a sus hijos; 50 pesos a Manuela, su sobrina, hija de su hermana Juana Cabezas; 100 pesos a Francisco José, un mozo que crio “tío” Gonzalo de Herrera; 50 pesos a la cofradía de las Ánimas del Purgatorio de esta villa; 30 pesos a dos primas que están en el convento del Espíritu Santo en la ciudad de Jerez de la Frontera; entre otras mandas que se mencionan en el acta. Nombra por albaceas y tenedores de bienes a Gaspar Rendón y a Juan Marcos Rendón, vecinos de esta villa. Y por única universal heredera a doña María Cabezas, su hermana, mujer de Alonso Esteban de Vargas y por fallecimiento a Isabel Beatriz y Juliana sus hijas.
FRANCISCO LEANDRO, ESCRIBANO REALJuan Marco Rendón, vecino de esta villa de Córdoba, natural de la ciudad de Sanlúcar de Barrameda en los reinos de Castilla, hijo legítimo de Alonso de Santiago y Juana Rendón, difuntos, dijo que las cosas del cargo de su conciencia y bien de su alma las tiene comunicadas con Gaspar Rendón, su hermano, don Gaspar Ramírez de Carvajal Benavente, Regidor Perpetuo por Su Majestad de esta villa y con don Pedro de Villanueva, vecinos de ella, por tanto, en aquella vía y forma otorga que da su poder a los susodichos para hacer su testamento con todas las mandas, legados y declaraciones que les tiene comunicado y dejó por una memoria declarada y escrita. Declara que nombra por sus albaceas a los citados Gaspar Rendón, Gaspar Ramírez de Carvajal Benavente y a Pedro de Villanueva, y sólo como tenedor a Gaspar Rendón. Por último, nombra como universales herederos a Francisca Rendón y a Leonor Rendón, sus hermanas, y a Josefa Rendón, su sobrina.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOEl Regidor don Gregorio Rendón, vecino de esta villa, exhibió un testimonio de una escritura, su data en la ciudad de los Ángeles a los 15 de marzo del presente año, la cual se otorgó por el Doctor don Nicolás Carlos Bañuelos Cabeza de Vaca, Presbítero, Cura Beneficiario de la parroquia del Patriarca Señor San José de dicha ciudad, en nombre de doña Lucía Álvarez, viuda, vecina de esta villa, madre de dicho regidor, de fundación de una capellanía de misas rezadas por su alma y demás de su intención, llamando por primer capellán para su servicio al Bachiller don Félix de Santiago Rendón, de menores órdenes, hijo de dicha Lucía, dotándola con la cantidad de 3 000 pesos que al mismo tiempo impuso a censo principal redimible, sobre todos sus bienes y especialmente sobre una casa de cal y canto, cubierta de teja, que en esta villa posee en esquina que coge dos calles, la una que va de la plaza Pública al camino de Veracruz, y la otra que viene del barrio de San Juan de las Casillas al matadero, y linda por el oriente con casa de los herederos de Jorge Salmerón, por el norte calle en medio con casa de Francisco de Góngora, por el sur con solar eriazo de dicha doña Lucía, por el poniente calle en medio con casa de los herederos de Juan Marcos Rendón, para pagar dicho principal cuando lo redima y en el ínterin sus réditos, y de su pedimento la registró en este presente libro.
BERNARDINO DE TOVAR Y SOTELO, ESCRIBANO PÚBLICO Y DE CABILDOJosé García Valero, Francisco García Valero y Micaela de la Rosa, vecinos de esta villa de Córdoba, en nombre del Alférez Mayor don Diego Valero Grajeda, difunto, vecino y Regidor perpetuo que fue de esta villa, en virtud del poder que para testar les confirió, otorgan su testamento como se los dejó comunicado. Declaran que su cuerpo fue amortajado con el hábito y cuerda de San Francisco y sepultado en la iglesia parroquial de esta villa, en la capilla del Señor San José. Señalan que dicha hacienda del beneficio de azúcar, nombrada Nuestra Señora de Guadalupe en esta jurisdicción, tiene cargados varios censos, entre ellos destacan: 3 000 pesos de principal y por ellos [150] pesos de rédito anuales de la capellanía que mandó fundar el Licenciado Juan Valero Grajeda, del que es capellán propietario el Licenciado don José Valero Grajeda, y de esta capellanía se están debiendo 1 500 pesos; 2 000 pesos de principal y por ellos 100 de rédito anual a favor de la Madre Isabel de Jesús de Nazareno, a quien se le deben 1 100 pesos de réditos; 400 pesos de principal impuestos por el Licenciado don Juan Valero Grajeda para que con sus réditos se celebrase en la iglesia de esta villa la fiesta de Nuestra Señora de los Dolores; 2 000 pesos impuesto a favor del convento de religiosas de Nuestra Señora de la Merced de la ciudad de los Ángeles, a la que se le están debiendo los réditos de 200 pesos. Asimismo, declaran que el difunto debía diferentes cantidades, entre ellas: 2 300 pesos a la iglesia catedral de la Puebla, cuyos plazos están cumplidos; 3 000 pesos a favor de la capellanía de [Diego Cortés del Águila y Castro] por tiempo de 6 años, que empezaron a correr desde el año pasado, a quien se le están debiendo 600 pesos de réditos; 1 500 pesos por escritura que otorgó a favor del convento de religiosas de Santa Catarina de Sena de la ciudad Oaxaca, a la que se le están debiendo 670 pesos de réditos; 600 pesos a favor de la fábrica de la iglesia catedral, más réditos que se debían hasta su otorgamiento, los cuales tiene librados en el cofre de dicha iglesia. También, dijeron que por muerte de su hermano el Doctor don José Valero, quedó una casa en la ciudad de Los Ángeles gravada a los censos de dos capellanías, una impuesta por Francisco García Caballero de 2 500 pesos de principal y la otra a favor de la capellanía que impuso Domingo Maseda de 2 000 pesos de principal. Además, declaran que el difunto debía diferentes cantidades al Tribunal de la Santa Inquisición, a la iglesia catedral de la ciudad de los Ángeles, a don Francisco Valero y Alvarado, al Capitán Pedro de Bárcena, al Capitán Gaspar Rendón, a don Juan Marcos Rendón, a Diego Ruiz Calero, vecino de esta villa y maestro de barbero, y a otras personas más que se citan en esta escritura. Declaran que [estaba debiendo 1 800 pesos]de la compra del rancho El Piñal, que sacó en pública almoneda, compuesto de 9 caballerías de tierra, cuyo remate se efectuó en el juzgado del comisario del Santo Oficio de la Inquisición de este reino, quien lo remató por débito que tenía el Alférez Mayor don Miguel Valero Grajeda con el Santo Oficio; cuyo remate fue en cantidad de 4 300 pesos de contado, de los cuales se entregaron 2 500 pesos al Comisario de la Santa Inquisición, y dichas tierras tienen sobre si el gravamen de 600 pesos de censo a favor del convento de Nuestra Señora de la Merced de la Puebla, y rebajarse a su misma cantidad de 500 pesos que dicho Alférez don Miguel Valero Grajeda debía de los bienes del Doctor don José Valero, su hermano, más otros 1 620 pesos que le entregó don Diego Valero a su hermano Miguel, como consta de memoria donde se hallarán las partidas que componen dicha cantidad, y siendo como es cláusula del remate reintegrar todo lo a ello anexo y por su defecto deberse rebajar del valor de dicho rancho lo que en el faltare, lo declaran para que conste. También, señalan que el difunto renunció al oficio de Alférez Mayor y Regidor a favor del Capitán de Caballos Corazas don Juan Valero Grajeda, con la calidad y condición de que se hará de componer con los herederos del Alférez Mayor don Miguel Valero, su hermano. Por otro lado, declaran por bienes del difunto: la hacienda de beneficio de azúcar nombrada Nuestra Señora de Guadalupe, compuesta de 17 caballerías de tierra con sus casas, cañas, esclavos y demás aperos, asimismo, el rancho nombrado El Piñal, que se compone de 9 caballerías de tierra y sus anexos, además, un rancho nombrado Quichapa [Cuichapa], que se compone de 27 caballerías de tierra con las casas, cañas, esclavos y demás aperos. Declaran que el difunto mandó sacar 1 000 pesos de sus bienes para que se entreguen a Juana de San Agustín y a Josefa de los Dolores Valero, niñas reclusas en el convento de San Jerónimo de la ciudad de los Ángeles, que están en compañía de su hermana, la Madre Isabel de Jesús de Nazareno. Usando del poder que tienen otorgado del difunto, se nombran por sus albaceas testamentarios y a la dicha Micaela de la Rosa por tenedora de sus bienes. Asimismo, nombran herederos a José García Valero, María Rafaela, Gertrudis, Teresa, Ana, Miguel, hijos suyos y naturales; y dicha Micaela de la Rosa, como tutora, curadora de dichos hijos naturales y suyos.
FÉLIX DE SOSA, ESCRIBANO REALEl Capitán de Caballos Corazas don Juan Valero Grajeda, Regidor Perpetuo de esta villa de Córdoba por Su Majestad y Procurador Mayor en ella, otorga en arrendamiento a doña Estefanía Rodríguez, vecina de esta villa, viuda de Juan Marcos Rendón, 4 caballerías y media de tierra ubicadas en el monte que llaman de Salas, que comienza donde se acaba el comedero de Sacatepeq [Zacatepec], desde los cerritos hasta el camino real que va a la barranca de Chocamán, que es hacia la parte del norte, y desde la mojonera de esta villa que divide dichas tierras con las que pertenecen a las que posee hoy el Capitán don Antonio de Leiva Esparragosa, por dicho camino real, y por el sur linda con la barranca del despeñadero. Las arrienda por tiempo de nueve años, que empiezan a correr y contarse desde hoy día de la fecha en adelante, y por cada caballería de tierra pagará 12 pesos y medio, que importan 56 pesos y 2 reales anuales, que se obligará a pagar al mayordomo que es o fuere de los propios y rentas del cabildo o a quien fuere parte legítima por él. El otorgante se obliga, y obliga a los propios a que este arrendamiento le será cierto y seguro en todo tiempo y no le serán quitadas pena de darle otras en las mismas condiciones, parte y lugar, por el mismo tiempo y precio, con las condiciones siguientes: doña Estefanía, sólo sembrará y cultivará las tierras y no meterá en ellas a personas ajenas, tampoco podrá sembrar en estas tierras caña dulce, en caso contrario, esta escritura quedará sin valor alguno, y el cabildo las podrá arrendar a otra persona.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDODiego Valero de Grajeda, Regidor de esta villa y su Procurador, con facultad para seguir sus causas y negocios, arrendar sus propios y tierras, otorga que da en arrendamiento a Juan Marcos Rendón, vecino de esta villa, un pedazo de tierra en el monte de Salas, linda por el norte con el camino Real que va a la barranca de Chocamán y por el sur con la barranca del despeñadero. El arrendamiento es por tiempo de nueve años en precio de 25 pesos cada en cada uno.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICODon Dionisio Serrano y Perea, residente en esta villa de Córdoba y vecino del pueblo de San Juan Cuescomatepeque [Coscomatepec], como apoderado de doña Ana María Muñoz de Herrera, vecina de la Nueva ciudad de la Veracruz, viuda de don Juan Moreno Costilla, por sustitución de poder que en el otorgante hizo don Gaspar Muñoz de Herrera, hermano de la susodicha; otorga que vende a Juan Marcos Rendón, vecino de esta villa, una esclava negra criolla, nombrada María de Aguilar, de entre cuarenta a cuarenta y cinco años de edad, la misma que doña Ana María Muñoz hubo y compró del Regidor don Francisco de Aguilar, vecino de esta villa, por escritura hecha en esta villa el 12 de diciembre de 1709. La vende en precio de 225 pesos horros de alcabala y escritura.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOAndrés de Leiva, vecino y natural de esta villa de Córdoba, hijo legítimo de Jerónimo de Leiva, difunto, y de Isabel Pérez de Moya, vecina de esta villa; otorga poder a don Francisco Valero y Alvarado, a Juan Marcos Rendón y a Gertrudis Pérez, su mujer, para que después de su fallecimiento hagan y ordenen su testamento como se los tiene comunicado. Declara que hace trece años, más o menos, contrajo matrimonio con la dicha Gertrudis Pérez, con quien ha procreado a Francisca de Leiva, de doce años de edad; a José Rafael y a Juana Teresa, de diez años, estos dos en un sólo parto; y a Nicolás, de un año. Nombra albaceas a don Francisco Valero y Alvarado, a Juan Marcos Rendón y a Gertrudis Pérez, a esta última la nombra también como su tenedora de bienes, tutora y curadora ad bona de sus hijos. Nombra herederos a sus hijos.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOEl Capitán don Lope Antonio de Iribas, vecino de esta villa de Córdoba, hijo y universal heredero de doña Ana de Sandoval y Velilla Blanco, quien lo fue del Capitán Nicolás Blanco; y don Juan Marcos Rendón, vecino de esta villa, mayordomo de la cofradía del Glorioso Patriarca Señor San José de la iglesia parroquial de esta villa; dijeron que por una de las cláusulas del testamento del Capitán Nicolás Blanco, mandó que Blas, su esclavo negro, criollo de su casa, sirviese todo los días de su vida a dicho Glorioso Patriarca Señor San José en dicha santa iglesia, y que en caso de venderse, su procedido se convirtiera en lo más necesario para el adorno de dicho Glorioso Patriarca, y que dicha venta la debían de celebrar sus herederos. Y porque hasta el día de hoy ha servido dicho negro al Glorioso Patriarca y a la sacristía de la santa iglesia, en donde ha tenido grandes descuidos y no ha procurado el aseo y aumento de ella, el Señor Doctor don Francisco Mayorga Cervantes, Cura Beneficiado por Su Majestad de esta villa, les ha pedido se venda y su producto se convierta en unas vidrieras para el adorno del Patriarca. Y poniéndolo en efecto, vende a doña Ana Francisca Margarita de Iribas Dávila, hija del otorgante, el dicho negro nombrado Blas de San José, criollo, de más de cuarenta años de edad, en precio de 300 pesos de oro común en reales.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOEl Capitán don Antonio Fernández de Obregón, residente en esta villa de Córdoba y vecino de la Nueva ciudad de la Veracruz, vende a Juan Marcos Rendón, vecino de esta dicha villa, una esclava negra nombrada Antonia, de treinta años de edad poco más o menos, con un negrito su hijo nombrado Manuel, de veintidós meses de edad poco más o menos, la cual hubo y compró de Francisco López Mellado, vecino del pueblo de Alvarado. Los vende en precio de 500 pesos de oro común.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDO