Doña Agustina Jaimes Dávila Barrientos, vecina de esta villa de Córdoba, viuda del Regidor don Miguel de Leiva Esparragosa, dijo que es de su intención instituir y fundar una capellanía de misas rezadas por su alma, la de su marido y la de sus padres y suegros; y atendiendo a que hizo donación por al Bachiller don Nicolás Ruiz Buencuchillo, Presbítero, 3 000 pesos por escritura otorgada en esta villa el 5 de junio pasado, mirando hacerle bien y buena obra y que tuviese congrua para sus alimentos y socorro a sus necesidades, cuya donación hizo en remuneración a las asistencia que tuvo en su casa y otros buenos oficios que le debe al susodicho. Asimismo, dijo que en virtud de dicha donación el Bachiller Buencuchillo pasó a la ciudad de la Puebla e hizo imposición de censo de dichos 3 000 pesos sobre una casa y fundación de capellanía y solicitando su colación, pero no lo pudo conseguir por haberle contradicho su aceptación y erigir dicha capellanía en beneficio eclesiástico, en cuya sazón renunció a dicha donación. Y en virtud de que la otorgante es dueña de dicha cantidad y del valor de la casa en que los había cargado y situado dicho bachiller, otorga que instituye dicha capellanía nombrando como primer capellán propietario al Bachiller don Nicolás Ruiz Buencuchillo, su primo.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOLorenzo de Guzmán, vecino de esta villa de Córdoba, otorga que vende al Licenciado José Rodríguez de la Peña, Clérigo Presbítero Domiciliario de este obispado de la Puebla de los Ángeles y vecino de esta villa, un mulato esclavo, nombrado Juan Cocho, de veinte años de edad poco más o menos, que lo hubo y compró del Capitán don Antonio de Yta Castilla, vecino de la ciudad de los Ángeles, por escritura hecha en dicha ciudad a los 20 de diciembre de 1702 ante Diego de Neira, Escribano Real y Público. Lo vende en precio de 300 pesos de oro común.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICODon Juan Francisco Trápaga de Rosas, residente en esta villa de Córdoba y vecino de la ciudad de los Ángeles, como apoderado de don Pedro Trápaga de Rosas, su tío, vecino y mercader de dicha ciudad, en su nombre vende al Capitán don José de Segura y Ceballos, vecino de esta villa y dueño de hacienda de trapiche en su jurisdicción, catorce esclavos varones y hembras nombrados: Pedro de Alcántara; Francisco de Aguayo; Antonio de Salazar; Vicente de Rosas; Juan de Palafox; José Bueno; Juan de Angola y María Lorenza, su mujer; Juan Francisco; Melchora de Jesús; Juan Manuel; Tadeo; Petrona; y Lorenzo; los cuales hubo y heredó dicho don Pedro Trapaga de Rosas del Capitán don Pedro Sáenz de Rosas, su tío. Los vende bajo los siguientes precios: Pedro de Alcántara, en 350 pesos; Francisco de Aguayo, en 350 pesos; Antonio de Salazar, en 350 pesos; Vicente de Rosas, en 350 pesos; Juan de Palafox, en 350 pesos; José Bueno, en 350 pesos; Juan de Angola, en 350 pesos, y María Lorenza, su mujer, en el mismo precio; Juan Francisco, en 350 pesos; Melchora de Jesús, en 350 pesos; y los dichos Juan Manuel, Tadeo, Petrona y Lorenzo por ser mozos en 600 pesos los cuatro; importando en total 4 100 pesos.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDODon Francisco Pibot y Tapia, como principal deudor, en voz y nombre del General don Sebastián de Plaza y del Capitán don Pedro de Irigoyen, vecinos de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, como sus fiadores; y los Capitanes don Lope Antonio de Iribas, don Manuel Sáenz de Rosas, Caballero de la Orden de Calatrava, Juan de los Santos Cubillos y Juan Álvarez de Rivera, vecinos de esta villa de Córdoba y dueños de haciendas del beneficio de hacer azúcar en esta jurisdicción, también como sus fiadores y principales pagadores; dijeron que por cuanto el veintiocho de junio pasado se le remató a don Francisco Pibot y Tapia la hacienda del beneficio de hacer azúcar nombrada Santa Cruz de las Palmillas, que quedó por bienes del Provincial don Francisco Cruzado, difunto, y que poseía don Francisco Javier Cruzado, su hijo, en cantidad de 22 000 pesos, de los cuales 3 300 pesos están cargados sobre dicha hacienda a censo redimible a favor de los Capitanes don Gregorio Martínez de Solís y don Gaspar Carlos de Rivadeneira, vecino de la provincia de Tepeaca; y de los 19 000 pesos restantes deberá pagar a los acreedores y reconocer las tutelas de los menores hijos del difunto, habiéndole dado dos años de hueco y uno de paga, y cumplido este plazo 3 000 pesos en cada año. Por lo cual otorgan se constituyen como sus fiadores y principales pagadores de los dichos 19 000 pesos en los tiempos y plazos mencionados, y de no pagar el principal deudor lo harán ellos como sus fiadores.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOBaltazar Lorenzo de los Reyes, vecino del pueblo de San Cristóbal de Alvarado y residente en esta villa de Córdoba, marido y conjunta persona de María Beltrán Romero, otorga que vende a don Juan Valero Grageda, Regidor Perpetuo de esta villa por Su Majestad, un esclavo mulato nombrado Mateo, de quince años de edad poco más o menos, el mismo que María Beltrán, su mujer, compró del Alférez Miguel Rius de Morales, mercader, por escritura que otorgó en dicha ciudad [no dice que ciudad] el 13 de abril de 1711, por ante Diego de Neira, Escribano Real y Público. Lo vende en precio de 230 pesos.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDODon Alonso Bueno, vecino y mercader de esta villa de Córdoba, en voz y nombre de las señoras religiosas del convento de Señora Santa Clara de la ciudad de los Ángeles, en virtud de su poder que le fue sustituido por el Licenciado don Tadeo Delgado y Arizmendi, Presbítero, Administrador General de los [roto] y rentas de dicho convento, hecho en dicha ciudad de los Ángeles el 3 de enero pasado ante Diego de Neira, Escribano Real y Público; otorga haber recibido de doña Sebastiana Cid, viuda de Antonio Millán [Quijada] [ilegible] 1 035 pesos 3 reales de oro común en reales, los mismos que estaban en su poder en depósito por bienes de don Manuel Gómez Dávila, difunto, [roto] de réditos a dicho convento, del principal de 2 000 pesos que tiene sobre la casa que se [roto] vendió a don Juan Ortiz de Rosas y declaró pertenecer a dicho Antonio Millán Quijada, cuyos réditos se debían hasta el día del remate por dicho Gómez.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDO