Don Antonio de Orduña Loyando, vecino de la ciudad de Los Ángeles, residente en el ingenio de San Pedro, hijo de Don Diego de Orduña Loyando, y Francisco de Orduña Castillo, como administrador del ingenio y de las demás haciendas, dieron su poder cumplido a Miguel de Troya, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, para que en sus nombres y en el de su padre compre a crédito los esclavos, pipas de vino, cacao, u otro género de mercaderías, y una vez vendidos, queden horros de todas costas 2 000 pesos de oro común.
Antonio de Orduña Loyando, vecino de la ciudad de Los Ángeles, residente en el ingenio de de San Pedro(Buena Vista), y Francisco de Orduña Castillo, como administrador del ingenio y de las estancias de ganado mayor, dieron su poder cumplido a Miguel de Troya, vecino de la nueva ciudad de Veracruz para que en sus nombres y en el de Don Diego de Orduña Loyando, padre y tío de los susodichos, compre hasta en cantidad de 2 500 pesos de oro común de mercaderías, vinos, cacao, ruanes y otros géneros que les pareciere, y los obligue a la paga de los mismos.
Francisco de Orduña Castillo, residente en esta provincia, dio su poder cumplido a Miguel de Troya, su hermano, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, para que en su nombre y a su dita y crédito, compre las cantidades de oro o plata labrada o por labrar, u otros géneros de mercaderías que le pareciere, y lo pueda obligar a la paga en los plazos que concertare.
El Capitán Diego de Orduña Loyando, residente en su ingenio de azúcar nombrado San Pedro (Buena Vista), jurisdicción de Jalapa, dio su poder cumplido a su sobrino Francisco de Orduña Castillo, su administrador, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que en su nombre cobre todos los pesos de oro, esclavos, mercaderías y otros bienes que le fueren debidos; asimismo, para que pueda dar en arrendamiento cualesquiera de sus bienes raíces; traspasar censos o deudas, y para que en su nombre y a su dita y crédito, compre la cantidad de oro o plata labrada o por labrar que le pareciere, y hecho barata de ella, queden ahorros de todas costas y daños, 12 000 pesos de oro común y con ellos compre veinte negros esclavos, bozales, varones y hembras.
Francisco de Orduña Castillo, residente en el ingenio de San Pedro(Buena Vista), en esta jurisdicción, administrador de las haciendas de su tío Don Diego de Orduña Loyando, dio su poder cumplido a su hermano Miguel de Troya, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, para que en su nombre del citado Diego de Orduña y a su dita y crédito, compre los géneros que hallare, pipas de vino, cacao, ruan y otras mercaderías; y una vez vendido, queden horros de todas costas 800 pesos de oro común.
Úrsula de Villanueva, de color pardo, residente en el ingenio nombrado San Pedro Buenavista, propiedad del Capitán Don Diego de Orduña Loyando, jurisdicción de Jalapa, viuda de Cristóbal Hernández, que murió abintestado, como madre de María, Agueda, Juana, Antonia y Magdalena López, sus hijas, dio su poder cumplido a Francisco de Orduña Castillo, vecino de Jalapa, para que en su nombre venda unos solares ubicados en La Antigua ciudad de Veracruz, los cuales quedaron por muerte de María López, abuela materna de su marido, en los precios que concertare.
María Rodríguez, vecina de Jalapa, viuda de Juan Martín de Abreo[Abreu], como principal deudora, y Francisco de Orduña Castillo , como su fiador se obligaron a pagar al Capitán Don Antonio Hernández de Mancilla, Regidor de la ciudad de México, y Alcalde Mayor de Jalapa, 240 pesos de oro común, por razón de otros tantos que le prestó en reales de contado, para de la fecha de esta carta en 50 días, con las costas de la cobranza.
Testamento de Francisco de Orduña Castillo, vecino de Jalapa, natural de esta provincia, hijo natural de Francisco de Orduña y de Bartola Hernández.
Francisca Ramírez, viuda de Francisco de Orduña Castillo, dio su poder cumplido al Capitán Don Fernando Ruiz de Córdoba y Arellano, vecino de la nueva ciudad de Veracruz, para que en su nombre y en el de su menores hijos, venda la cantidad de ganado que tiene en la estancia de Espanta Judíos, jurisdicción de La Antigua Veracruz, en el precio que mejor le pareciere.
Francisco de Orduña Castillo, vecino de Jalapa, dio su poder cumplido a su mujer Francisca Ramírez y al Padre Fray Antonio Bautista, religioso franciscano, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda recibir y cobrar cualesquier pesos de oro, plata, esclavos, mercaderías y otros bienes que le debieren; especialmente, para que puedan regir y administrar la estancia nombrada Espanta Judíos que está a su cargo, en la jurisdicción de la Antigua Veracruz.