Ante Francisco Miguel Ferrera, Teniente de Corregidor, por ausencia de don Antonio de Monrroy Figueroa, se presentó Francisco Vázquez, vecino y mercader de este pueblo, quien manifestó 48 pesos de azúcar, jabón, aceite y candelas que le trajeron de la ciudad de los Ángeles para vender en su tienda.\n
Doña Rosalía Osorio, de estado doncella, vecina de Jalapa, vende a Jacinto Mora un solar ubicado en la callejuela que del convento de San Francisco baja por el solar del molino, hace frente al oriente y del otro lado con casa de don Antonio de Castro, al sur linda con el solar de Ignacia de Torres y callejón de Santa María, el cual tiene de largo 65 varas, al norte linda con solar de María Manuela Tirado, por donde tiene 54 varas y por el fondo al oriente linda con solar de don Francisco Vázquez. La venta la hace en 70 pesos.
Francisco Vázquez, indio natural de Quautotoatlán, Tlaxcala, entra a servir en los carros de Gaspar Hernández, vecino de la Puebla de los Ángeles, al precio de cinco pesos mensuales.
Don Domingo Franceschi [Franco], vecino de Jalapa, Mayordomo de la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario, con consentimiento del Rector y Cura interino de la misma, don Francisco Ángel del Camino, vende a doña Rosalía Osorio, hija del difunto don Ramón de Osorio, doncella mayor de 25 años, vecina de Jalapa, un solar que mide 22 y media varas de frente y 65 de fondo, linda al oriente con la callejuela que de las gradas del Convento de San Francisco baja al solar del Molino de Maniau y del otro lado casa o solar de don Antonio de Castro; al sur con solar de Ignacia de Torres y callejón de Santa María; al norte con solar de María Manuela Tirado y otro solar de Manuel Pérez, y al poniente con solar de don Francisco Vázquez; por la cantidad de100 pesos.
“Don Francisco Vázquez, de esta vecindad, hizo exhibición de diez testimonios de una escritura para que se registre en este libro, y en ellos consta que en la ciudad de la Puebla de los Ángeles en 26 de junio de este año, el Licenciado don Manuel de Soto Guerrero, Presbítero, en nombre y en virtud de poder de doña Ana María de Soto Guerrero, su hermana, vecina de ésta; y el Capitán don Francisco José Larrasquito, Regidor jubilado de dicha ciudad, en nombre de Josefa Rita Rendón; celebraron escritura por la que consta que el citado capitán en nombre de su parte y con arreglo a los decretos del Ilustrísimo Señor Obispo de esta Diócesis que menciona, dándose para cuando el caso llegue, de la percepción de 13 108 pesos por entregado de ellos, en favor de doña Ana María de Soto Guerrero, otorgó recibo, carta de pago, y consiguientemente en nombre de dicho su parte, subrogó y colocó la citada cantidad en el lugar que gozaban en la hacienda de hacer azúcar nombrada San Nicolás perteneciente en este distrito a la dicha doña Ana María de Soto Guerrero, y le fueron librados contra su valor y precio por la Real Audiencia en este reino, como en ella se contiene, y se apartó de los derechos que a la citada cantidad tiene y le pertenece, y los cedió, renunció y traspasó en favor de cinco capellanías a que tocan y están asignadas por su señoría […] [para que los patronos de las capellanías los perciban y demanden de la hacienda de San Nicolás], de la expresada doña Ana María su actual poseedora, para lo cual les da poder necesario y les pone en el mismo lugar y grado de la dicha doña Josefa Rita Rendón, y les hizo la dicha subrogación y cesión; y en su consecuencia el Licenciado don Manuel de Soto Guerrero en nombre de la dicha doña Ana María de Soto Guerrero, y en virtud de su poder se dio por entregado de los referidos 13 200 pesos, los 13 108 pesos que ha de percibir la parte de doña Josefa Rita y los 92 restantes que han de quedar en su poder, y reconoció sobre la casa y trapiche, y quedan subrogados en el mismo lugar en que estaban los pertenecientes a la dicha doña Josefa, y por dueños y señores a las capellanías que se citan en esta escritura, y los pagarán cuando lo quiten o rediman, y en el ínterin sus réditos de 5 por ciento, y para mayor seguro de la cantidad gravó los bienes de la referida doña Ana María de Soto, las casas y hacienda San Nicolás de Bari”.
JOSÉ MARÍA GERALDINO Y ABAD, ESCRIBANO PÚBLICOFrancisco Vázquez, residente en esta villa de Córdoba, marido y conjunta persona de María Valenzuela, parda libre, vecinos de la Nueva ciudad de la Veracruz, como apoderado de su mujer, otorga vende a don Andrés de Meza y Mendoza, un esclavo negro nombrado Antonio, casta Loango, de veinticuatro años de edad más o menos, el mismo que la susodicha compró de don Domingo de Mauleón y Mendoza, Regidor Perpetuo de dicha ciudad, como apoderado del Capitán y Sargento Mayor don Antonio de Uribe, por escritura hecha en la Nueva Veracruz el 5 de diciembre de 1710, ante Juan de Campo y Anaya, Escribano Real y Público. Lo vende en precio de 350 pesos de oro común en reales.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDO