El Capitán Don Diego de Orduña Loyando, residente en este su ingenio de azúcar, dio su poder cumplido a Juan Ortiz de Castro, Familiar del Santo Oficio de la Inquisición, vecino de la ciudad de Los Ángeles, para que a su dita y crédito compre la cantidad de oro o plata labrada o por labrar que le pareciere, y una vez vendido de contado, queden ahorros de todas de todas costas y daños, 6 000 pesos de oro común, de los cuales hará, según se lo comunicara por sus cartas; especialmente, pague para fin del mes de agosto de 1632, 660 pesos de oro común y más, si más montaren las 660 cabezas de ganado menor que se remataron de los diezmos de sus ovejas de los años de 1630 y de enero y febrero de 1631, en su sobrino Francisco de Orduña.
El Capitán Don Diego de Orduña Loyando, residente en su ingenio nombrado San Pedro(Buena Vista), en esta provincia, dio su poder cumplido a su compadre Juan Ortiz de Castro, vecino de la ciudad de Los Ángeles, para que en su nombre y para el servicio del ingenio, compre de su dita y crédito, la cantidad de piezas de esclavos bozales, varones y hembras, que por sus cartas le avisare, hasta sumar un total de 24 piezas, y lo pueda obligar a la paga de las mismas.
Doña Tomasina López Matamoros, vecina de Jalapa, viuda de Andrés de Bustillo Castañeda, y su hijo Andrés de Bustillos, y en nombre de Cristóbal de Bustillos, ausente, otro de sus hijos, dieron su poder cumplido al Lic. Pedro Castellanos, presbítero, y al Lic. Juan Ortiz de Castro, clérigo diácono, para que en sus nombres vendan 10 caballerías de tierra, un sitio de venta y un molino de pan moler, en términos de Jalapa, una legua de él, en la cantidad de 2400 pesos de censo en favor de una capellanía de misas que fundó Rodrigo Fernández de la Calleja, cuya escritura se otorgó en Jalapa el 31 de agosto de 1626, y que ha de reconocer el comprador para pagar sus réditos en el ínterin que lo redime.
El Capitán Don Diego de Orduña Loyando, residente en su ingenio de San Pedro, en esta jurisdicción, dio su poder cumplido a Juan Ortiz de Castro, vecino y regidor de la ciudad de Los Ángeles, para que en su nombre y a su dita y crédito, compre la cantidad de oro o plata labrada o por labrar que le pareciere, y una vez vendido de contado, queden horros de todas costas y daños, 13 000 pesos de oro común, de los cuales haga y disponga, según le tiene comunicado.
El Capitán Don Diego de Orduña Loyando, residente en su ingenio nombrado San Pedro, jurisdicción de Jalapa, dio su poder cumplido a su compadre Juan Ortiz de Castro, vecino de la ciudad de Los Ángeles, para que en su nombre y a su dita y crédito compre la cantidad de oro o plata labrada o por labrar que hallare, y una vez vendido, queden ahorros de todas costas y daños doce mil pesos de oro común, de los cuales hará lo que le tiene comunicado.
El Lic. Tomás Vitus de Romay, presbítero, beneficiado del partido de Jalapa, por Su Majestad, vicario y juez eclesiástico en él, natural de la Villa de Baiona, en el reino de Galicia, dio su poder cumplido al regidor de la ciudad de Los Ángeles Juan Ortiz de Castro, y vecino de ella, para que en su nombre y después que fallezca, haga su testamento con las cláusulas, mandas y legados que le tiene comunicados.
Se tomó la razón de 72 pipas de vino que lleva Cristóbal Romero en la cuadrilla de carros del capitán [Martín de] Gorospe, 57 de vino, 6 de arrope y 9 de vinagre, para entregar en Puebla al regidor Juan Ortiz de Castro, Antonio Hernández y Mateo de la Cruz.\n
Ante el Corregidor don Antonio de Monroy Figueroa, compareció Antonio Ramón, quien manifestó llevar en la cuadrilla de carros de su padre, Francisco Ramón, 51 pipas de vino, en virtud de dos certificaciones firmadas por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz el 8 de este presente mes y año, para entregar en la ciudad de los Ángeles a Juan Ortiz de Castro y a Gabriel Escudero de Ro[s]as, cuya imposición monta 1 275 pesos asegurados en la Real Caja del corregidor.\n
Ante el corregidor compareció Cristóbal Gutiérrez de Huesca, dueño de carros, vecino de la ciudad de los Ángeles, quien manifestó llevar en ellos 70 pipas de vino, en virtud de cuatro certificaciones firmadas por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, para entregar en la ciudad de los Ángeles a Clemente Patiño, a Juan de Olaechea [Olachea], a Gabriel Escudero y al Regidor Juan Ortiz de Castro, cuya imposición quedó asegurada en la Nueva Veracruz.
Se tomó la razón de 38 pipas de vino, que lleva Cristóbal Romero en la cuadrilla de carros del Capitán Martín de Gorospe, para entregar en la Puebla al regidor Juan Ortiz de Castro; asimismo 24 pipas de vinagre, 6 de ellas para Gabriel Escudero de Rosas en la dicha ciudad, y el resto para Juan de Olachea.\n