El Capitán don Pedro López del Castrillo, vecino de esta villa de Córdoba, en voz y en nombre de doña Josefa Maldonado, su mujer difunta, y en virtud del poder que de ella tiene recibido para hacer su testamento, por la presente otorga el testamento de su mujer de la siguiente manera: Dijo que tras el fallecimiento de su mujer, el día 19 de mayo pasado del presente año, su cuerpo fue amortajado con el hábito y cuerda de San Francisco y sepultado en la iglesia de esta villa en la bóveda que está delante del altar del Señor San José. Declara mandó se diesen limosnas a la cofradía de Nuestra Señora de la Soledad de los mestizos de la parroquia de esta villa. También, dijo se diesen de sus bienes a doña Gertrudis López del Castrillo, hija de ambos y mujer de don Juan Valero Grajeda, una saya negra con sus ribetones, un manto, un huapastle de seda, un huipil, una camisa y naguas blancas, y mandó se paguen 900 pesos al Capitán don Miguel de Val y Vega. Asimismo, mandó se diesen otras prendas de vestir a Ignacia Francisca Muñoz de Herrera, mujer de su hijo Francisco; a doña Manuela Ignacia de Carvajal y Contreras, mujer de su hijo Felipe; a doña Nicolasa Moreno y a doña María del Castrillo y Peña, su prima. Señala que cuando su mujer contrajo matrimonio, llevó a su poder por su dote como 5 000 pesos poco más o menos y él tendría como 3 000 pesos, durante éste procrearon a doña Gertrudis, al Bachiller don Pedro Pablo, don Francisco, don Felipe, don José Seferino, don Juan, don Jerónimo, don Nicolás y don Antonio Romualdo López del Castrillo. Los bienes de la difunta constarán por inventarios y avalúos. Dicho otorgante, señala que su mujer lo nombró albacea y tenedor de bienes, y del remanente de éstos nombró por herederos a sus hijos, y él se constituye tutor y curador de sus menores hijos, y revoca y anula cualquier otro poder para testar.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOEl Capitán Pedro López del Castrillo, vecino de esta villa de Córdoba, dijo que los poderes generales que le otorgaron doña María López del Castillo, mujer legítima del Capitán Gabriel de Bonilla Calderón, ante Juan Gutiérrez de Padilla, Escribano de Su Majestad, en la ciudad de los Ángeles el 22 de agosto de pasado; y el otro por doña María del Castrillo, viuda del Capitán Juan Moreno de Torija, vecina de la ciudad de los Ángeles, ante el mismo escribano y en dicha ciudad el 23 de dicho mes y año; otorga los sustituye en Diego de Brito Lomelín, vecino de la ciudad de los Ángeles, para que use de ellos en todo y proceda a las diligencias convenientes y necesarias según lo mencionado en ellos.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOEl Capitán don Pedro López del Castrillo, vecino de esta villa de Córdoba, otorga poder especial al Capitán Juan de Vargas Carvajal, vecino de la ciudad de la Puebla de los Ángeles; para que en su nombre pueda pedir, demandar, haber y cobrar de los bienes y herederos de don Gabriel de Bonilla Calderón, 600 pesos de oro común que el susodicho le quedó debiendo y de que le hizo esperas como consta de los autos que se están siguiendo de concurso de acreedores que se ha formado contra los bienes del susodicho. Asimismo, para que haga nuevo pedimento contra dichos bienes por cantidad de 584 pesos 5 reales y medio, que por último ajuste de cuentas que hicieron después de dicha espera, le quedó debiendo el dicho don Gabriel de Bonilla Calderón, cuya liquidación y alcance de dicha cantidad consta en el libro de dicho difunto, que para en poder de doña María del Castrillo y Peña, mujer de dicho Gabriel de Bonilla, y que le consta también a Manuel Carmona, su mayordomo.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICODiego de Brito Lomelín, vecino de esta villa de Córdoba, otorga que vende a doña María del Castillo y Peña, vecina de la ciudad de los Ángeles, viuda del Capitán don Gabriel de Bonilla Calderón, un negro criollo nacido y criado en su casa, nombrado Juan de la Cruz, de quince años de edad poco más o menos, lo vende por esclavo cautivo sujeto a servidumbre por libre de empeño, sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, en la cantidad de 300 pesos de oro común que declara haberlos recibido en reales de contado.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICODon Hipólito del Castillo de Altra, vecino de esta villa de Córdoba, como albacea testamentario y tenedero de bienes del Capitán don Gaspar del Monge y Mendoza y de doña María Altamirano, sus difuntos suegros, nombrado por tal en el testamento que dichos difuntos otorgaron en la hacienda de beneficio de hacer azúcar nombrada Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza, en esta jurisdicción, su fecha a 13 de mayo de 1699 por ante Bernardino Felices, Escribano de Su Majestad; dijo que don Gabriel de Bonilla, difunto, y doña María del Castrillo y Peña, su legítima mujer, vecina de la ciudad de los Ángeles, deben a los bienes de dichos difuntos 1 494 y 5 reales de resto de ajuste de cuentas, cuya cantidad se obligaron a pagar juntos de mancomún al dicho don Gaspar del Monge, por escritura que otorgaron en dicha ciudad de los Ángeles el 23 de abril de 1702. Y siendo su obligación la cobranza de dicha cantidad, otorga poder especial al Capitán don Pedro Fernández Ronderos, vecino de la ciudad de la Puebla de los Ángeles, para que en su nombre pueda pedir, demandar, recibir y cobrar de los bienes y herederos de don Gabriel de Bonilla Calderón y de los de María del Castillo y Peña, dicha cantidad que deben.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICO