Diego de la Cruz, vecino de esta villa de Córdoba, dijo que hace cuatro días que murió Francisco de la Cruz, su hermano, quién por la gravedad del achaque y su aceleración no hubo lugar de otorgar su testamento y sólo se hizo una memoria en presencia de diferentes testigos, en la que consta los pocos bienes que dejó y dependencias que tenía, en la cual nombra como albacea al otorgante. Y respecto a que tiene hechos diferentes gastos en su entierro y enfermedad, para que se paguen junto con sus dependencias, pide se sirva su merced, presentada dicha memoria, mandar que los testigos de ella, comparezcan y declaren si dicho Francisco de la Cruz la hizo y otorgó por su última voluntad estando en su entero juicio; y hechas las declaraciones, se sirva su merced declarar la citada memoria como testamento nuncupativo y que los pocos bienes que dejó se valúen y se vendan para dar cumplimiento a la voluntad del difunto.
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MX UV.USBIX ANC-P-0035-PC_0035_0076
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1700/08/21
Parte de Archivo Notarial de Córdoba