Luis Pacho Mejía, residente en su ingenio nombrado Nuestra Señora de los Remedios, dio su poder cumplido al Doctor Pedro Cano, relator de la Real Audiencia de México, para que en el pleito ejecutivo que contra él sigue por el pósito y diputados del Cabildo de la ciudad de México, sobre unos portales y posesiones en la citada ciudad, por la cantidad de pesos de oro de principal y corridos que hasta fin de diciembre de 1633 montaban 18 000 pesos conforme a su imposición de 3 000 de renta en cada año, haga los conciertos y diligencias necesarios con la ciudad, diputados y pósitos que le pareciere, y pida la espera por los pesos de oro que debiere hasta fin de diciembre de 1633, y ofrezca a la citada ciudad y pósito la posesión de los dichos portales en propiedad.
Luis Pacho Mejía, vecino y regidor de la ciudad de México, residente en su ingenio nombrado Nuestra Señora de los Remedios, dio su poder cumplido al Doctor Pedro Cano, abogado y receptor de la Real Audiencia de la ciudad de México, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda cobrar los pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, derechos y acciones que le fueren debidos, y a los bienes que quedaron de Bernardino Paredes, primer marido que fue de Doña Isabel Vázquez de Ávila, y primera mujer del otorgante.
Luis Pacho Mejía, vecino de la ciudad de México, residente y dueño del ingenio Nuestra Señora de los Remedios, en esta jurisdicción, dio su poder cumplido al Doctor Pedro Cano, relator de la Real Audiencia de México, para que lo pueda obligar por escritura pública a la evicción y saneamiento de todo aquello que se hiciere de Bernardino de Paredes, a la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario, instituida en el Convento de Santo Domingo de la ciudad de México, y esto, por el censo principal y sus corridos que sobre ellas tiene cargado la dicha cofradía, de tal suerte que Luis Pacho Mejía quede libre del dicho censo.