Juan de Vergara, vecino de Jalacingo, residente al presente en Jalapa, habiendo contraído matrimonio con Ana de Villalobos, hija de la iglesia, huérfana; Miguel Muñoz escribano de Jalacingo, como patrón de la obra pía que fundó Antonio de Guevara para casar huérfanas, le mandó 300 pesos de oro común en reales como bienes dotales.
Miguel Muñoz, escribano público de Jalacingo, como albacea de Antonio de Guevara, vecino de Atzalan, dio su poder cumplido a Domingo de Chavarría, vecino de Atzalan, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda cobrar cualesquier bienes raíces y muebles del citado Antonio de Guevara, que le fueren debidos y de las cartas de pago correspondientes
El Capitán Antonio Rodríguez Lovillo, y el Alférez Agustín [Rodríguez]Lovillo, su hijo legítimo, vecinos de la jurisdicción de Jalacingo, venden a la obra pía de casar huérfanas que dejó Antonio de Guevara, difunto, vecino que fue de Atzalan, y a Miguel Muñoz, escribano público del dicho pueblo y patrón de la referida obra pía, cien pesos de oro común de censo y tributo en cada un año; los cuales impusieron sobre una hacienda de labor de pan llevar, dos molinos para trigo y una venta, ubicados en la parte que llaman de Perote, con los ganados mayores y menores, pastos, abrevaderos y los demás pertrechos anexos, por razón de 2 000 pesos de oro común que les dio el Lic. Antonio de Bristan, cura beneficiado del partido de Jalacingo, en nombre del patrón de la obra pía.
Francisco Hernández, vecino de Atzalan, jurisdicción de Jalacingo, habiendo contraído matrimonio con Doña Juana de Quiñones, hija legítima de Juan de Quiñones, difunto y de Doña María de Guzmán, vecinos de Atzalan; Miguel Muñoz, escribano público de Jalacingo, como patrón de la obra pía, que instituyó Antonio de Guevara para casar huérfanas, le mandó 200 pesos de oro común en reales para la dote de su esposa.
Antonia de Arévalo, viuda de Francisco de Vega Albani, residente en este pueblo, dio su poder cumplido a Francisco de Escalona, vecino de la ciudad de Los Ángeles, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda recibir y cobrar los pesos de oro, joyas, esclavos, y otros bienes que le fueren debidos, especialmente, cobre de Miguel Muñoz, escribano público del partido de Jalacingo, 500 pesos de oro común, por razón de otros tantos que el Capitán Antonio Rodríguez debía a Francisco de Vega.
Don Laureano Teixa de Senande, Administrador de Rentas de Correo del pueblo de Jalapa, con poder general de don Antonio Rodríguez de Ansúrez, apoderado de doña Micaela María de Ortega y Escobedo; vende a don Francisco Villa, vecino de Perote, la hacienda y trapiche nombrada San José y Señora de Belén, la Sierra de Agua, con 2 molinos, ganado, aperos, casas, pastos, cuyos terrenos lindan al oriente con tierras de los naturales del pueblo de Xicochimalco, al poniente con tierras que fueron de Nicolás de Miranda, al norte con tierras de los indios de Tlacolula y las que fueron de Juana de la Cruz y al sur con tierras del hospital de Perote; dicha venta la realiza en 10, 500 pesos, 5, 000 pesos quedan impuestos a favor de una obra pía que fundó don Miguel Muñoz, y los restantes 5, 500 para los poderdantes.
Miguel Muñoz, escribano público del pueblo y provincia de Jalacingo, haciendo de deuda ajena suya propia, se obligó a pagar a Don Pedro Díez de la Barrera y a Pedro de Ledezma, 385 pesos de oro común del alcance y remanente de cuentas que hicieron con el regidor Luis Pacho Mejía, para fin del mes de junio del presente año, todos juntos en una paga.