Jorje [Jorge] Niquita, residente en esta dicha villa, marido y conjunta persona de Nicolasa Fernández, hija de Joachin Silverio Fernández y de Isabel Sánchez [de Lepe], vecinos de esta dicha villa, otorga haber recibido de Juan de Mendoza, vecino de la ciudad de los Ángeles, albacea y tenedor de bienes de doña Bernarda Corvello [Corbello], difunta, 50 pesos de oro común, por otros tantos que la susodicha legó por cláusula de testamento a su mujer Nicolasa Fernández; por tanto otorga carta de pago en forma, con declaración de que son y pertenecen a Nicolasa Fernández y como tal se obliga a tenerlos.
UntitledDon Gaspar de Carbajal, Regidor y vecino de esta villa de Córdoba; e Isabel Sánchez de Lepe, viuda de Joachin [Joaquín] Silverio Fernández y vecina de esta villa, ambos en voz y nombre de dicho difunto y en virtud de poder que para testar les confirió, otorgan por la presente su testamento de la siguiente manera: Declaran que dicho Joaquín Silverio falleció el 29 de octubre y fue sepultado el día siguiente en la iglesia de esta villa, y a los nueve días de dicho entierro se le cantó misa de cuerpo presente con vigilia, cuyos [derechos] de entierro y de limosna de misa importaron 52 pesos 4 tomines, los cuales pagó su esposa de los bienes del difunto. El difunto era natural de la ciudad de los Ángeles, maestro boticario en esta villa y residente en ella, hijo legítimo de [Silverio] Fernández y de Bernarda Corbello, difuntos. Declaran que debía a Juan de Mendoza, vecino y maestro de botica en la ciudad de los Ángeles, la cantidad de 300 pesos 5 tomines de oro común, resto de mayor cantidad que importaron los medicamentos que le remitió de dicha ciudad. Asimismo, debía a Francisco López Cano, maestro boticario y vecino de dicha ciudad, 82 pesos 7 tomines, resto de mayor cantidad procedida de medicamentos. Declara que Joachin [Joaquín] Silverio [Fernández] estuvo casado con Isabel Sánchez de Lepe con quien procreó a [Nicolasa] Fernández Silverio, mujer de Jorge [Niquita]; María [roto] de quince años de edad; Manuel Fernández [Silverio], de catorce años; [José Fernández Silverio] de doce años; Francisco de cuatro; y Teresa, niña [roto]. Nombran por albaceas testamentarios a Isabel Sánchez y al Regidor don Gaspar de Carvajal [Gaspar Ramírez de Carvajal Benavente]. Y como herederos universales a sus hijos y como tutora y curadora ad bona de ellos a su mujer.
UntitledJoaquín Silberio Fernandez, natural de la ciudad de los Ángeles, maestro de boticario en esta villa donde reside, hijo legítimo de Pedro Silverio Fernández y de Bernarda Corbello, sus padres difuntos, otorga poder a su compadre don Gaspar Carvajal [Gaspar Ramírez de Carvajal Benavente], Regidor, y a Isabel Sánchez de Leppe [Lepe], su mujer, para que hagan y ordenen su testamento como se los tiene comunicado. Declara que es casado con Isabel Sánchez de Lepe, dentro de su matrimonio procrearon como hijos legítimos a Nicolasa Fernández Silverio, mujer de Xorje [Jorge] Niquita; María Fernández Silverio de quince años; Manuel Fernández [Silverio] de catorce; Joseph [José] Fernández [Silverio] de doce; Francisco de cuatro años y Teresa niña de ocho meses. Nombra por albaceas testamentarios y tenedores de bienes a su mujer Isabel Sánchez Lepe y al Regidor don Gaspar Carbajal; y del remanente de todos sus bienes instituye por sus herederos a todos sus hijos; asimismo nombra por tutora y curadora ad bona a Isabel Sánchez [de] Lepe.
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