Bartolomé Moyano [Castroviejo]; Francisca de Nares, parda libre, mujer legítima de Diego de Cárdenas; y Nicolás Gómez, maestro de herrador, vecinos de esta villa de Córdoba, dijeron que por cuanto Nicolás Gómez compró de Manuel de Sarabia, un solar en esta villa, el año pasado de 1669, y como dueño de dicho solar donó la mitad a Francisca de Nares, para que la persona que se casase con la susodicha le labrase una casa en que vivir; reservando para él la otra parte del solar, y mientras vivía en el pueblo de Orizaba, entregó dicha parte del solar a Mateo Valero para que en él viviese, el cual falleció dejando en dicho solar a su mujer e hijos. Asimismo, señalan que Juana Hernández, madre de Francisca de Nares, al no tener con que alimentar ni vestir a su hija y antes de que ésta tomara estado, vendió a Bartolomé Moyano [Castroviejo] el citado solar en 31 pesos, el 21 de septiembre de 1689, habiendo asentado dicha Juana Hernández que el solar lo había comprado. Siendo dueño Bartolomé Moyano labró en él un jacal y un pozo, además terraplenó el sitio por ser lugar anegado, cuyos trabajos costaron mucho. Igualmente, declaran que de un tiempo a la fecha Bartolomé Moyano tiene trato de vender a Antonio Muñoz de Anaya el medio solar, quien tiene noticias de todo lo referido, y por tal solicitó el consentimiento de dicho Nicolás Gómez y Francisca de Nares. En ese sentido Moyano habló con la referida Francisca, por ser quien tenía derecho al medio solar, y ésta aprobó y ratificó la escritura de venta otorgada por su madre, a su vez dijo estar consciente que el dicho Bartolomé Moyano pueda vender el medio solar, para lo cual justamente con el citado Nicolás Gómez se desisten de los derechos que a él tenían y lo ceden a Bartolomé Moyano como poseedor del medio solar. En esta conformidad Bartolomé Moyano como dueño del solar otorga que lo vende al citado Antonio Muñoz de Anaya, por libre todo empeño e hipoteca en precio y cuantía de 225 pesos.
NICOLÁS LÓPEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOManuel Martínez, vecino de esta villa de Córdoba, e Isabel Franco de Arellano, su mujer, como hija y heredera de Juana Hernández, y con licencia expresa de su marido, dijeron que por cuanto habrá tiempo de cuarenta años que el Cabildo, Justicia y Regimiento de esta villa hizo merced a su madre Juana Hernández, de un solar ubicado por la Lagunilla, el cual al presente quedó por sus bienes y como herederos entre ella y sus hermanos Francisca de Nares, Francisca Hernández, Pascual de Nares y Joseph [José] de Gatica. Señalan que dicho solar lo han dividido en cinco partes, tocando a cada uno 15 varas de frente y 25 varas de fondo; siendo así que la parte que le pertenece a la otorgante es por donde hace frente con el solar de Nicolás Díaz. Y como dueña del solar ha tratado de venderlo a Nicolás Pérez, maestro de albañil, quien le ha pedido la escritura de venta. Por tanto para dar cumplimiento, ambos, en voz de uno y otro, otorgan que venden realmente a dicho Nicolás Pérez, el citado solar, en precio de 25 pesos de oro común.
NICOLÁS LÓPEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICO