Don Sebastián de la Higuera Matamoros, tenedor de los bienes de su suegro Don Ramiro de Arellano y Córdova[Córdoba], difunto, vecino que fue de la ciudad de Veracruz, dio su poder cumplido a Luis de Valdivia, vecino Procurador en la ciudad de Tepeaca, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que en su nombre pueda cobrar cualesquiera de sus bienes muebles y raíces que le fueren debidos en esta Nueva España.
Don Sebastián de la Higuera Matamoros, residente en su ingenio nombrado Nuestra Señora de la Concepción, como albacea y tenedor de los bienes de Don Ramiro de Arellano y Córdova[Córdoba], su suegro, dio su poder cumplido a Juan Luis León, vecino de Jalapa, para que en su nombre pueda cobrar de Blas Moreno, vecino de la ciudad de Tepeaca, y del Alcalde Mayor de Texcoco, 1 900 pesos de resto de una partida de ganado y 1 500 pesos de oro común de una libranza, respectivamente.
Don Sebastián de la Higuera Matamoros, como albacea testamentario de su suegro Don Ramiro de Arellano y Córdova[Córdoba], y como marido y conjunta persona de Doña Josefa de Irala y Arellanos[Arellano], dio su poder cumplido al Lic. Andrés Juárez [de Arce], presbítero, vecino de la ciudad de Los Ángeles, para que fenezca las cuentas, datas y recibos que Don Ramiro Arellano tuvo con Antonio de Goitia, vecino de la ciudad de Los Ángeles, porque al presente ambos fallecieron, es necesario finiquitar las cuentas con los albaceas del dicho Antonio de Goitia.
Don Sebastián de la Higuera y Matamoros, residente en su ingenio nombrado Nuestra Señora de la Concepción, como heredero y albacea testamentario, y tenedor de los bienes de Don Ramiro de Arellano y Córdova[Córdoba], vecino que fue de la nueva ciudad de Veracruz, dio su poder cumplido a Cristóbal Sánchez Matamoros, su primo, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda cobrar cualesquiera de sus bienes muebles y raíces que le fueren debidos en esta Nueva España, especialmente para que en su nombre administre ciertas casas, esclavos, un tejar y otros bienes que dejó Don Ramiro de Arellano en aquella ciudad.
Don Sebastián de la Higuera Matamoros, como albacea y testamentario de Don Ramiro de Arellano y Córdova[Córdoba], aprobó la escritura de concierto que Cristóbal Martín Matamoros hizo con Doña Francisca de Ávila, mujer legítima por segundas nupcias de Don Ramiro de Arellano y Córdova, de su dote, arras y bienes gananciales.
Don Sebastián de la Higuera Matamoros, residente en su ingenio nombrado Nuestra Señora de la Concepción, y como albacea testamentaria y tenedor de los bienes que quedaron de Don Ramiro de Arellano y Córdova, dio su poder cumplido a su primo Cristóbal Martín Matamoros, vecino de Jalapa, generalmente para en todos sus pleitos, causas civiles y criminales, y para que pueda cobrar de cualesquier personas todos los pesos de oro, joyas, esclavos, mercaderías, ganados que le fueron debidos en esta Nueva España; y para que en su nombre pueda hacer, tomar y fenecer las cuentas que deban dar los mayordomos y sirvientes de sus estancias de ganado mayor y menor, especialmente a su primo Cristóbal Montero Matamoros, sobre la administración de los azúcares, casas, carnicerías, tejar, y otros bienes en la nueva ciudad de Veracruz.
El Capitán Don Sebastián de la Higuera Matamoros, residente en su ingenio de La Santísima Trinidad, por lo que le toca y como albacea de Don Ramiro de Arellano y Córdova, dio su poder cumplido al Lic. Andrés Juárez de Arce, su administrador, para que en su nombre otorgue poder y traspaso que convenga a Doña Catalina Pérez Molero, suegra de Don Ramiro, de una escritura con valor de 1 350 pesos de oro común, para que en su fecha y causa propia, reciba de Don Fernando de Rivadeneira los mencionados pesos; esto a cuenta de los diezmos de ganado mayor que Don Sebastián le debe pagar de las estancias de Santa Fe y Moreno, que quedaron por bienes del dicho Don Ramiro de Arellano.