Jerónima Alemán, viuda de Diego de Yebra, vecina de la antigua ciudad de Veracruz, dio su poder cumplido a Cristóbal de Espinosa, mayordomo de la Hacienda nombrada Cempoala, en esta jurisdicción, que quedó por fin y muerte de Don Andrés Pérez de la Higuera, que hoy tiene Francisco Hernández de la Higuera, especialmente para que en su nombre pueda vender tres sitios de ganado mayor en esta jurisdicción, linde con tierras de la dicha estancia, a 300 pesos de oro común, o más si pudiere.
Cristóbal de Espinosa, vecina de la antigua ciudad de Veracruz, con poder de Doña Gerónima de Alemán, viuda de Diego de Yebra, vende a Don Sebastián de la Higuera Matamoros, tres sitios de ganado mayor, en términos de la antigua ciudad de Veracruz, llamados el uno Corral de Muchachos, otro Médanos de Xaxalaquas, y otro junto al Hato de la Ciénega, linde con el camino real, por el precio de 250 pesos de oro común cada uno.
Tomás de Campo, mercader, vecino de Jalapa, otorga que recibe en fiado preso como Alguacil Carcelero que se constituye, a Cristóbal de Espinosa, de color pardo, por querella que contra él tiene dada Luis López, vecino de este pueblo, por haberle inquietado a Juana [Margarita] de Oliver, mestiza que ha criado en su casa y haberle quitado su virginidad debajo de palabra que le dio de casamiento.
El Capitán Don Diego de Licona, el Alférez Don Agustín Zavala, el Sargento Don Sebastián de la Higuera, Cabos de Escuadra Don Nicolás Miguel, Don Cristóbal de Espinosa, Don Gregorio Alvarez y Don Marcos de Arellano, de la Compañía del Batallón de los Pardos de Jalapa, dieron su poder cumplido al Alférez Don Juan de Sousa, residente en este pueblo y vecino de la nueva Veracruz, para que en sus nombres parezca ante el Excelentísimo Señor Don José Sarmiento Valladares, Virrey, Gobernador y Capitán General de esta Nueva España, y suplique se sirva su Excelencia relevarlos de la carga y pensión de los reales tributos, en atención a ser soldados milicianos, y están prontos, cada vez que son llamados por el gobernador de la ciudad de Veracruz para darle auxilio; y esto lo hacen a su costa, además, conducen por los caminos las platas de Su Majestad, cada vez que Su Excelencia se sirve despacharlas, sin costarle a Su Majestad cosa alguna.
Don Sebastián de la Higuera Matamoros, residente en su ingenio de Nuestra Señora de la Concepción, dio su poder cumplido a Cristóbal de Espinosa, Mayordomo de sus estancias de Santa Fe y Moreno, para que pueda echar de sus tierras las mulas, caballos y ganados que se metieren, así como a las personas que sembraren en ellas.
Se tomó la razón de 4 pipas de vino en 24 barriles, que lleva Cristóbal de Espinosa para entregar en la Puebla a Francisco Antonio.\n
Se tomó la razón de 13 pipas de vino en 78 barriles, que lleva Cristóbal de Espinosa en la recua de su padre Diego de Espinosa, para entregar en México al Capitán Juan de Cabañas.\n
Se tomó la razón de 9 pipas de vino en 54 barriles, que Diego Lozano y Luis Gutiérrez remite a la Puebla, en recua de Cristóbal de Espinosa para entregar 6 de ellas a Joseph [José] Gómez, una a Luis Núñez, y las 2 restantes a Diego Martínez.\n