Ana de Zavala, morena libre, esclava que fue del Contador Alonso de Villanueva y Doña María de Zavala, su mujer, residente en el ingenio Nuestra Señora de los Remedios, jurisdicción de Jalapa, se obligó a pagar a Jerónimo de la Vega, vecino de la ciudad de Los Ángeles, 500 pesos de oro común, por razón de otros tantos que le prestó para liberarla del cautiverio en que se hallaba, y su hija Ananina, mulata, cuya carta de libertad dio el regidor Luis Pacho Mejía, persona que sucedió en el dicho ingenio. Dichos pesos se los dará en esta manera: 125 pesos, para de la fecha de esta escritura en un año; 125 pesos más, para de allí en otro año; otros 125 pesos al tercer año, y los 125 pesos restantes, al cuarto año corrido.
Doña María de Zavala, mujer de Alonso de Villanueva, Alcalde Mayor de Jalapa, revoca la escritura de donación con valor de 6 000 pesos de oro común en favor de su madre, doña Francisca de Vera.
Alonso Villanueva y su mujer, doña María de Zavala, vecinos de la provincia de Jalapa, dieron carta poder al Canónigo Francisco de Paz de la Catedral del Arzobispado de México, para que pueda recibir en sus nombres a censo y tributo, las cantidades de pesos que le parecieren, e imponerlas sobre sus propiedades ubicadas en los términos de Veracruz y Jalapa.
Alonso de Villanueva, Alcalde Mayor de Jalapa, y su esposa, doña María Zavala, dieron su poder cumplido al canónigo Francisco de Paz, de la Catedral del Arzobispado de México, y a Alonso Martín, vecino de dicha ciudad, para que en sus nombres compren las cantidades de plata que por bien tuvieren y a los precios que concertaren.
Alonso de Villanueva y su esposa, María Zavala, vecinos de esta provincia, se obligaron a pagar a Rodrigo Hernández y a Doña Magdalena de Tejeda, 5 900 pesos de oro común, precio de tres caballerías y media de tierra que les vendieron en los términos de Jalapa; para dentro de un término que no pasará de la Navidad de 1603.
Alonso de Villanueva y su mujer, María de Zavala, reciben del Canónigo Francisco de Paz, la cantidad de 2 000 pesos para el avío de su hacienda, con la obligación de redimir, dentro de un año, los citados dos mil pesos que están impuestos sobre unas casas del canónigo en la ciudad de México.
Alonso de Villanueva y su mujer, María Zavala, vecinos de la provincia de Jalapa, se obligan de pagar a Diego Hernández Victoria y al Canónigo Francisco de Paz, en su nombre, \r\n6 000 pesos de oro común, los cuales son por razón de otros tantos que recibieron prestados en reales.
Alonso de Villanueva, Alcalde Mayor de Jalapa, y su esposa, doña María Zavala, se obligaron a pagar a Mencia de Soria, vecina de la ciudad de México, 2 000 pesos de oro común, por razón de otros tantos que les prestó en reales de contado, para el día de Navidad del presente año.
Martín de Villanueva Zavala, hijo legítimo del contador Alonso de Villanueva y de María de Zavala, estudiante radicado en Los Ángeles, para continuar sus estudios recibió de Andrés Rodríguez, administrador del ingenio Nuestra Señora de los Remedios puesto por sus acreedores, 100 pesos de oro común; y en caso de que no pasaren a la cuenta del ingenio, se obligó a pagarlos por su persona y bienes.
Alonso de Villanueva y doña María de Zavala, se obligan de pagar a Francisco Báez Enríquez, mercader de negros, vecino de México, 3 880 pesos de oro común, por concepto de nueve piezas de negros esclavos de diferentes tierras.