Mandamiento del Rey dirigido a Juan de Orfanel, Corregidor del pueblo de Maltrata, para que no eche ni destierre de dicho pueblo a Juan de Torres, en virtud de que en un auto con fecha de 21 de octubre de 1598, lo desterró por causar entre los vecinos y naturales muchos daños, revueltas, escándalos, pendencias y alborotos que provocaron pleitos y marañas a los indios entre los españoles, aconsejándoles echen derramas entre los naturales y por otras ofensas hechas en servicio de Dios, a cuyo auto presentó apelación Juan de Torres, quien se dijo ser español y no mestizo, nacido en la ciudad de los Ángeles, hijo de Francisco Hernández de Torres y de Ana de Guzmán, vecinos que fueron de la dicha ciudad y naturales de Zamora en los reinos de Castilla, además de estar casado en el pueblo de Maltrata con Juana Rodríguez, española nacida en el mismo pueblo, hija de Catalina Rodríguez y Martín Buchan, español, declarando que ninguna de las causas que ha fundado el corregidor son verdaderas.
Doña Juana de Gatica y Aguilar, natural y vecina de esta villa de Córdoba, hija legítima de Gonzalo Gatica y doña María Álvarez, difuntos, mujer legítima de Gregorio Martínez de Solís, Alguacil Mayor y Regidor Perpetuo de esta villa, otorga su testamento en la manera siguiente: Manda se digan por su alma trecientas misas rezadas; cien misas rezadas por el alma de Pedro Suárez, su primer marido; otras cien misas por el alma de los Capitanes Nicolás Blanco y Joseph [José] Blanco, sus tíos. Manda se den 100 pesos de limosna para la obra material de la santa iglesia parroquial de esta villa; otros 100 pesos de limosna para la obra material del convento de San Antonio; y 15 pesos para la cera del santísimo sacramento. Declara estar casada con el Alguacil Mayor Gregorio Martínez de Solís, durante dicho matrimonio han tenido por su hija legítima a Águeda María [de Solís Gatica y Aguilar]. Manda se le den 400 pesos de sus bienes a doña Gertrudis de Gatica, su hermana; 300 pesos a Juan Suárez, que ha criado en su casa; 80 pesos a doña Jerónima de Gatica, mujer legítima de Luis Gómez Infante; a María [de] Ferrera [de Tévez], Ana de Guzmán, Tomasa [roto] y Ángela de la Concepción, 4 pesos a cada una. Manda que a [Francisca Tomasina], su suegra, se le den 200 pesos a quien dicho su primer marido dejó por su heredera. Nombra como albacea testamentario al citado Gregorio Martínez de Solís a quien da poder de albaceazgo para que entre en sus bienes, los venda y remate. Nombra como única y legítima heredera a María Águeda, su hija.
Sem títuloDomingo [de] Merodio, vecino de esta villa, natural de Turansias [Turanzas] en las Asturias, hijo legítimo de don Thoribio [Toribio] de Merodio y Juana de Castro, difuntos; y doña Juana de Almerín [Algarín], su legítima mujer, hija legítima de Alonso de Almerín [Algarín], difunto, y de Ana de Guzmán, vecina y natural de esta villa, se otorgan poder para testar el uno al otro y el otro al otro, para que después del fallecimiento del primero el que quede vivo haga y ordene el testamento del que haya muerto. Declaran haber procreado durante su matrimonio a Juan de dieciocho años de edad; Gertrudis de dieciséis; Gregorio de quince; Juana de catorce; Francisca de ocho; Alonso de seis; Josepha [Josefa] de cinco; Toribio de un año; e Isabel de diecisiete años, casada en esta villa con Juan Joseph [José] Coronado. Domingo de Merodio declara haber estado casado en primeras nupcias en esta villa con Antonia Sánchez, difunta, de cuyo matrimonio tuvieron por hijos a Joseph [José] Merodio y a María Sánchez, mayores de veinticinco años. Ambos otorgantes se nombran mutuamente albaceas testamentarios y tutores de sus menores hijos, y nombran como herederos a todos sus hijos por partes iguales.
Sem títuloDoña Juana de Gatica y Aguilar, vecina y natural de esta villa, hija legítima de Gonzalo Gatica y de doña María Albarez [Álvarez], difuntos, mujer legítima de Gregorio Martínez de Solís, Alguacil Mayor y Regidor perpetuo de esta villa por Su Majestad, otorga su testamento en la manera siguiente: Manda que se cuerpo sea amortajado con el hábito y cuerda de San Francisco, y sepultado en la iglesia de San Antonio en la sepultura que le corresponda como patrona que es de dicho convento. Ítem manda se digan por su alma quinientas misas rezadas; otras doscientas, cien para el alma de Pedro Suárez, su primer marido, y las otras por el alma de los capitanes Nicolás y José Blanco, sus tíos. Ítem manda se den 100 pesos de limosna para ayudar a la labranza material de la santa iglesia parroquial de esta villa. Ítem manda se den 15 ducados de limosna para la cera del Santísimo Sacramento de la cofradía que está sita en esta iglesia parroquial, para que Su Divina Majestad se sirva concederle las indulgencias, gracias y remisión de sus pecados, según las concepciones hechas por los sumos pontífices. Ítem manda se den a doña Gertrudis de Gatica, su hermana, 500 pesos para que con ellos haga lo que le tiene comunicado, sin que le pidan cuentas de ello. Ítem manda se den 300 pesos a Juan Suárez, persona que se ha criado en su casa. Ítem manda se den 4 pesos a Ángela de la Concepción; 4 pesos a Thomassa [Tomasa] de Soto; 10 pesos a Ana de Guzmán; 100 pesos a Gertrudis, niña que se ha criado en casa de doña Gertrudis [de] Gatica, su hermana; 100 pesos a Gertrudis, niña, hija ilegítima de Juan Juárez y Catalina de Robles; y otros 100 pesos a Cathalina [Catalina] Muñoz, moza, doncella que asiste su casa. Declara que fue albacea y tenedora de bienes de Pedro Suárez, su primer marido. Ítem declara estar casada con el Alguacil Mayor Gregorio Martínez de Solís, con quien ha procreado a doña Águeda María de Solís [Gatica y Aguilar], casada con el Licenciado don Juan de la Veguellina y Sandoval, Abogado de la Real Audiencia de esta Nueva España y actualmente Alcalde Ordinario de esta villa, a quien entregaron en dote 13 156 pesos 3 reales. Ordena se funde una capellanía de misas rezadas por su alma, la de su marido y la de sus padres con la cantidad de 1 500 pesos, a los cuales se le sumarán otros 1 500 pesos que su marido otorgará para el mismo fin, dejando a la consideración de su marido el tiempo de la fundación. Dijo que su marido y ella han experimentado muy particulares favores y beneficios de Dios Nuestro Señor en el aumento de la salud como en bienes temporales y deseosos, por lo cual han demostrado su agradecimiento al obligarse a terminar la obra del convento de San Antonio de esta villa y su iglesia hasta dejarla completamente acabada, destinando para ello del caudal de ambos, y para evitar que después de su muerte se haga algún artículo de parte de sus herederos o de los religiosos del convento, declara que lo gastado en dicha obra ha sido por mitad entre la otorgante y su marido y de la misma manera ha de seguir después de su fallecimiento. Ordena que después de su muerte se le otorgue libertad a la esclava nombrada María Mina, negra bozal de cuarenta años de edad, casada con un negro nombrado Gregorio, por el mucho amor y voluntad que le ha tenido y buenos servicios que le ha hecho. Nombra como albaceas testamentarios a su marido y como heredera universal a su hija.
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