Concurso de acreedores a los bienes de Antonio González, difunto. Incluye demanda contra los bienes de Antonio González, difunto, promovido por Diego Niño, vecino de Orizaba, por una deuda de 220 pesos, concepto de 42 petates, seis cargas de trigo y 18 cargas de harina. Demanda de Juan Duarte, vecino del pueblo de Tehuacán, por cantidad de 120 pesos de oro común, concepto de 15 cargas de harina. Demanda hecha por Pedro Fernández Asperilla, hijo de Pedro Fernández Asperilla, difunto, para que se le pague la cantidad de 825 pesos de los bienes de Antonio González, difunto, quien en vida arrendó un molino de moler pan y una venta en el río de los Alisos, jurisdicción de Orizaba. Martín García, apoderado de María de Vergara, viuda y albacea de Antonio González, difunto, solicita la declaración del Capitán Pedro de Cabrejas, para que testifiquen sobre la dote de la viuda. Juan González de Olmedo, albacea de Antonio González, difunto, renuncia al cargo de albacea, quien también pide se le paguen 60 pesos que le debía el difunto. Demanda hecha por Antonio de Salazar, en nombre y con poder de Bartolomé Franco. Demanda hecha por Juanes de Betelo, empleado en el molino de Antonio González, para que se le pague su salario. Demanda puesta por el padre fray Martín de San Juan, presidente del Convento y Hospital de Nuestra Señora de la Concepción, contra los bienes del difunto Antonio González, quien le quedó a deber ocho cargas de trigo.
Martín Vivas, Sargento por Su Majestad de la compañía del Capitán Pedro de Cabrejas, perteneciente al batallón que se ha alistado por orden de Su Majestad, en conformidad del auto del 9 de febrero de este año, dijo ser vecino y tener casa en este pueblo, manifiesta que en una esquina de su casa hay un negro suyo, que en dicha casa vende algunas mercaderías para sustentarse, a quien tiene dado poder para tal efecto, declara que siempre ha pagado la alcabala de lo que ha vendido como vasallo de Su Majestad, y ahora por la presente manifiesta que tiene en su tienda 200 pesos y algunas botijas de vino, los cuales manifiesta para pagar a Su Majestad.
Bartolomé de Espina, vecino del pueblo de Orizaba, residente en esta villa de Córdoba, hijo de Bartolomé de Espina y María de Castro, vecinos que fueron de la ciudad de los Ángeles, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara que fue casado con Isabel Martín, que ya es difunta, de cuyo matrimonio no tuvieron hijos. Menciona que debe a las siguientes personas: Tomás de Madrid, Juan Alonso Lozano, Isidro Sánchez de la Llama, Gregorio Martínez de Solís, Luis Fernández de Andrade y a la cofradía de San Jesús Nazareno y también a la del Santísimo Sacramento. Como sus deudores señala a Joseph [José] Blanco, don Miguel Valero [Grajeda] y Pedro de Cabrejas. Declara por sus bienes medio solar ubicado en el pueblo de Orizaba y unas herramientas que se mencionan en la escritura. Nombra albacea testamentario a Luis Fernández de Andrade y como heredera universal a su alma.
DOMINGO ANTONIO GÓMEZ, ESCRIBANO REAL