Antón Martín, dueño de sus carros y vecino de México, dio carta poder a Juan Martínez y a Andrés Merino, para que en su nombre hagan cualquier concierto con sus acreedores y sus carros no dejen de rodar.
Antón Martín, vecino de México, dio carta poder a Domingo Hernández, mercader, vecino de México, para que en su nombre pueda cobrar los fletes de dos cuadrillas de carros suyos que van a México.
Antón Martín, vecino de este pueblo, manifestó 150 peso de mercaderías que trae de la Nueva Veracruz, empleados en cacao, 4 botijas de vino, una arroba de hilo de Campeche, una arroba de cera labrada de Campeche, una cajón de jabón, otro de candelas de cebo y 6 arrobas de azúcar para vender en su casa y tienda.\n
Juan de Carvajal, dijo que Antón Martin le dio poder, el cual otorga a Diego de Montalvo, encomendero, para que cobre diezmos.
Antón Martín, dueño de sus carros, vecino de México, se obliga de pagar a Sebastián Díaz, vecino de Jalapa, 145 pesos y cinco tomines de oro común por razón de un caballo y unas herramientas para herrero.
El Capitán Miguel de Orbaiceta, Alcalde Mayor de este partido, visitó las tiendas de este pueblo e hizo cata y cala de las mercaderías y mercerías que en cada una de ellas hay, y de acuerdo a los registros y cuadernos de su cargo, pesos, varas y medidas; encontró que a Francisco Borjes Pacheco le faltó medio cuartillo de vino y el cuartillo entero que por ser viejo le mando tuviese y trajese sellado; a Diego Macías Rangel halló ajustada; la de Benito de Madrid le mandó tuviese marco entero sellado por faltarle algunas pesas; la de Joseph [José] Tiburcio halló ajustada de medidas y manifestaciones; la de Ángel Damián halló el marco no estar cabal a algunas cosas por manifestar y se mandó manifestase y trajese marco nuevo ajustado; la de Luis [Álvarez] de Soria, halló ajustado sólo una libra de [bueno] que le faltaba media onza no pesase con ella; y la de Antón Martín halló ajustadas; y a todos y cada uno se les mandó y apercibió guardasen y cumpliesen las reales ordenanzas y tuviesen los pesos, barras y medidas y manifestasen todas las mercaderías ante escribano público, todas las cosas comestibles de azúcar y otros géneros, asimismo guarden y cumplan el auto que se mandó pregonar en la plaza pública de este pueblo el día 10 de este mes y año, y también den cuenta y razón de las mercaderías que metiesen en dichas sus tiendas donde las hubieren y compraren y las que le vendieren en este pueblo y se entregaren en él, den cuenta para que se les cobre de ellos el alcabala o la retengan en si para pagarla con las demás que debieren, la cual ajusten y parezcan ante su real merced.
Juan Pérez de Cádiz, administrador del Hospital de San Juan de Viena, vende a Antón Martín, vecino de Guatemala, una esclava negra llamada María, en 370 pesos de oro común.