Bartolomé de Espina, vecino de esta villa de Córdoba, maestro del oficio de herrero, vende a la cofradía de Jesús Nazareno, sita en la iglesia parroquial de Orizaba, 5 pesos de oro común de censo tributo y rédito en cada un año, desde el primero de noviembre de 1685 hasta la redención del principal, los cuales se obliga a dar y pagar a dicha cofradía, su mayordomo y diputados por fin de cada año. Dicha cantidad es la que rinde cada año 100 pesos de oro común que el mayordomo y diputados le han entregado y pagado en reales de contado, los cuales impone sitúa y carga a censo principal redimible sobre medio solar que tiene en el pueblo de Orizaba.
DOMINGO ANTONIO GÓMEZ, ESCRIBANO REALBartolomé de Espina, vecino del pueblo de Orizaba, residente en esta villa de Córdoba, hijo de Bartolomé de Espina y María de Castro, vecinos que fueron de la ciudad de los Ángeles, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara que fue casado con Isabel Martín, que ya es difunta, de cuyo matrimonio no tuvieron hijos. Menciona que debe a las siguientes personas: Tomás de Madrid, Juan Alonso Lozano, Isidro Sánchez de la Llama, Gregorio Martínez de Solís, Luis Fernández de Andrade y a la cofradía de San Jesús Nazareno y también a la del Santísimo Sacramento. Como sus deudores señala a Joseph [José] Blanco, don Miguel Valero [Grajeda] y Pedro de Cabrejas. Declara por sus bienes medio solar ubicado en el pueblo de Orizaba y unas herramientas que se mencionan en la escritura. Nombra albacea testamentario a Luis Fernández de Andrade y como heredera universal a su alma.
DOMINGO ANTONIO GÓMEZ, ESCRIBANO REAL