El Alférez Joseph [José] de Brito Lomelín, vecino y natural de esta villa de Córdoba, hijo legítimo de Diego de Brito Lomelín y de doña Luisa de la Torre, sus padres difuntos, dijo que la gravedad de su enfermedad no le da lugar a otorgar su testamento, por lo cual otorga poder a doña Inés Moreno, su esposa, y a su primo y compadre Bernardo López, vecino de esta villa, para que después de su fallecimiento hagan y ordenen su testamento como se los tiene comunicado. Declara estar casado con Inés Moreno, quien trajo por dote al matrimonio 300 pesos, y con quien procreó a Antonio de Brito, de nueve a diez años; a doña Luisa de Brito, de siete años; a Salvador de Brito, de cinco años; a Juan Francisco de Brito, de dos años; y declara por su hijo al póstumo del que está encinta su mujer. Nombra por albaceas testamentarios a su esposa y a Bernardo López; y por tenedora de bienes a la dicha su mujer. Instituye como herederos a sus hijos, y como tutora y curadora ad bona de ellos a su esposa.
NICOLÁS LÓPEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICODiego de Brito Lomelín, vecino de esta villa de Córdoba, mayor de veinticinco años, hijo legítimo de Diego de Brito Lomelín y de doña Luisa de la Torre, difuntos, heredero de la referida su madre nombrado por tal, juntamente con su hermano Joseph [José] de Brito [Lomelín]; dijo que por división y partición de los bienes que quedaron de dicha su madre se le adjudicaron 1 391 pesos y 2 tomines en la mitad de una casa y la mitad de un solar, asimismo, se le adjudicaron un [negro] llamado Domingo, de nación Congo, [roto] mujer nombrada Lucía, y un negrito nombrado Jacinto, hijo de ambos. Y teniendo trato para vender dicho bienes, lo pone en efecto y otorga que los vende en la manera siguiente: al Capitán Pedro López del Castrillo, vecino de esta villa y dueño de trapiche en su jurisdicción, los tres esclavos, al precio y cuantía de 500 pesos de oro común; la media casa y solar, de [18] varas y media de frente y [100] de fondo se los vendió a Bernardo López, vecino de esta villa, quien los posee. “Dicha venta la otorgó con tan solamente 24 pesos y 3 tomines de censo que es lo que le corresponden a 65 pesos de principal que se halla impuesto sobre lo que vendió a dicho Bernardo, y la otra mitad que posee su hermano Joseph [José] de Brito, que dicho comprador ha de reconocer a los propios de esta villa a quien pertenecen y pagar los réditos que le corresponden a dichos 24 pesos y 3 tomines, libre de censo, gravamen e hipoteca y otra enajenación, sólo la que se mencionó, y por precio de 100 pesos, que le tiene entregado”.
NICOLÁS LÓPEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOJoseph [José] de Brito, natural y vecino de esta villa de Córdoba, hijo de los difuntos Joseph [José] de Brito y Juana [de] Morantes, vecinos que fueron de esta villa, dijo que a la muerte de sus padres por ser menor de catorce años y por tener algunos bienes, el 24 de marzo de 1670 le fue asignado como su tutor y curador Diego de Brito Lomelín, su tío, cargo que disfrutó hasta el día de su muerte en octubre de 1682, arrendando sus bienes y cobrando las rentas; y por cuanto ha carecido de ellos y está pasando muchas necesidades y trabajos sin poder buscar su vida, solicita se mande a doña Luisa de la Torre, viuda [de] su tío, como la persona en cuyo poder entraron los bienes de su tío, le entregue todos los bienes que le pertenecen para que él los administre y disponga a su voluntad.
DOMINGO ANTONIO GÓMEZ, ESCRIBANO REALJoseph [José] de Brito Lomelín y Diego de Brito Lomelín, como hijos legítimos y herederos de Diego de Brito Lomelín y de doña Luisa de la Torre, difuntos, vecinos de esta villa de Córdoba, y el Alférez Juan Maldonado como albacea testamentario de doña Luisa de la Torre, por la presente realizan el inventario de los bienes que quedaron por fin y muerte de doña Luisa, entre los que destacan una casa de vivienda y un solar de 50 varas en cuadro en que está fundada. Un negro llamado Domingo Rayado, de cuatro años de edad; una negra de nación Congo llamada Lucía, de cuarenta años, mujer del dicho Domingo, con dos hijos negritos llamados Joseph [José], de siete años, y [roto]; una negra criolla nombrada Clara, de cincuenta años de edad, entre otros bienes que se mencionan.
DOMINGO ANTONIO GÓMEZ, ESCRIBANO REALEl Alférez don José de Brito Lomelín, vecino y natural de esta villa de Córdoba, hijo de Diego de Brito y de doña Luisa de la Torre, difuntos, otorga poder a doña Inés Moreno, su mujer, y a don Antonio de Brito Lomelín, su hijo, y debido a la gravedad de sus achaques no le permite disponer su testamento, por lo que les da poder necesario.