Diego de Torres, dueño de la recua de Gaspar Hidalgo, manifestó llevar en ella 20 pipas de vino en 120 barriles para entregar a Sebastián de Castro en México, en virtud de una certificación firmada por los jueces oficiales reales de la Nueva Veracruz el 3 de este presente mes y año, cuya imposición monta 500 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n
El mayordomo de la recua de Gaspar Hidalgo, vecino de los Ángeles, manifestó llevar cinco indios llamados Gaspar, Pedro, Simón, Juan y Luis, asimismo se le notificó de la ordenanza que prohíbe que desde el primero de junio hasta cuatro días después de San Francisco bajen indios a la Nueva Veracruz.
Ante el corregidor compareció Diego de Torres, mayordomo de la recua de Gaspar Hidalgo, quien manifestó llevar en ella 42 pipas de vino, en virtud de tres certificaciones firmadas por los jueces oficiales reales en la Nueva Veracruz, el 3 de este mes y año, para entregar en México a don Juan de Briones, a Francisco de Castro y a Domingo del Puerto, cuya imposición monta 1 050 pesos que quedaron metidos en la Real Caja.\n
Gaspar Hidalgo, vecino de la ciudad de Los Ángeles, dueño de su recua, vende a Antonio de Guevara y a Francisco Pinto, vecinos de Atzalan, un negro llamado Antonio, de nación[tierra] Angola, entre bozal y ladino, de 17 a 18 años de edad, que hubo del Capitán Pedro González de Orihuela, vecino de Canaria, sano de cualquier enfermedad, libre de hipoteca, empeño y enajenación, por el precio de 240 pesos de oro común.