Juan de Silva, pardo libre, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Lucas Francisco de Ayala, de la misma vecindad, un solar ubicado en este pueblo en la calle que sale para el Camino Real de la Veracruz, que mide 22 varas de frente por lo mismo de fondo, linda al frente con casa de que fue de Diego Maldonado, calle en medio y por el fondo con solar de Antonio Pérez y arroyo que baja a Xallitic que le divide, al poniente con casa y solar que hoy es de Miguel de Soto, al oriente con el arroyo de Techacapa. La venta se hace con todas sus entradas y salidas, usos y costumbres, libre de empeño, hipoteca y enajenación, en 50 pesos de oro común que se da por entregado.
Diego Maldonado, vecino de Jalapa, vende a Pedro Cuadrado, vecino y mercader de Jalapa, seis picos de mina, en la de San Nicolás, jurisdicción de Jalapa, (Tatatila), al precio de 175 pesos de oro común.
Diego Maldonado, vecino del pueblo de Jalapa, vende a Francisco de la Barreda Gayón, una negra criolla llamada Juana Paula, esclava de 16 años más o menos, mediana de cuerpo, delgada, bien aceptada, que compró a los padres de la compañía de Jesús de las Islas Filipinas. La vende con todos sus defectos, enfermedades públicas y secretas en 350 pesos de oro común que ha recibido.
Juan Maldonado, vecino de esta villa de Córdoba, natural de la ciudad de Jerez de la Frontera en los Reinos de Castilla, dijo que por cuanto tiene otorgado su testamento fecho en la ciudad de los Ángeles y al presente por vía de codicilio manda lo siguiente: Declara que ha criado en su casa a María, niña española, huérfana, que será de edad de diez años, a la cual por el amor que le tiene manda se le den de sus bienes 300 pesos, dicha cantidad está en poder del Capitán Pedro López del Castrillo, su yerno. Declara por sus esclavos a Alfonsa Maldonado, mulata, Francisca y Teresa hijas de dicha Alfonsa; a Juan Manjarres [Manjarrez] y Diego Maldonado, mulatos; a Petrona negra cocha, que será de edad de nueve años, que al presente está en poder de doña Francisca de la Torre [Mercado], vecina de la ciudad de los Ángeles. Asimismo, declara por sus esclavos a Nicolás, mulato; a Antonio Congo, Félix y María Conga, negros. Declara que por lo bien que le han servido los dichos Juan de Manjarres [Manjarrez], Diego Maldonado y Alfonsa Maldonado, es su voluntad que desde el día del fallecimiento de doña María de Manjarres [Manjarrez Azañón], su legítima mujer, a los susodichos se les otorgue la libertad. Por el amor y voluntad que le tiene a Francisco del Castrillo, su nieto que será de edad de cuatro años, hijo legítimo del Capitán Pedro López del Castrillo y doña Josefa Maldonado, su hija, manda se le dé por su esclava a Francisca, mulata, que será de edad de trece años, hija de Alfonsa Maldonado, para que la tenga como suya, con obligación de que no la ha de poder vender durante los días de la vida del susodicho. También manda se le dé a doña Gertrudis, niña, su nieta, la esclava negra cocha nombrada Petrona; y a doña Josefa Maldonado, su hija, le manda la mulatilla nombrada Teresa, de edad de diez años. Menciona por sus bienes una casa de piedra y madera, a la cual impone doce misas rezadas en cada un año perpetuamente. Declara que debe a Diego de Brito Lomelín, vecino de esta villa, 28 pesos; y señala como su deudor a don Isidro Sánchez, por cantidad de 220 pesos, manda se cobre [roto]. Por último manda se digan doce misas rezadas por la limosna ordinaria para las almas de aquellas personas “en que yo pueda ser encargo”; y otras veinte misas rezadas para el alma de los naturales.
Zonder titelEl Padre Juan Bautista Díaz, de la Sagrada Religión de la Compañía de Jesús, administrador del Ingenio Nuestra Señora de los Remedios, en nombre y con poder del Padre Francisco de Borja y Aragón, Procurador General de la Provincia de Filipinas, vende a Diego Maldonado, vecino de Coatepec, una negra criolla de dicho ingenio nombrada Juana Paula, de 10 años de edad; libre de empeño, enajenación e hipoteca; sin asegurarla de vicio, defecto ni enfermedad pública ni secreta, por el precio de 250 pesos de oro común.
Francisco Bustillos, vecino de Jalapa, vende a Calixto Ventura López, de la misma vecindad, un solar heredado de su madre María de Orduña de 66 varas de frente y 36 de largo, colinda con callejón y casa de Diego del Pino, por otra parte con casa de Diego Maldonado, al frente con la Calle Real y sale de este para el pueblo de la Nueva Veracruz y con casa de Francisca de Orduña Castillo, el que se vende por libre de censo, empeño e hipoteca en 40 pesos de oro común que ha recibido.
Diego Maldonado, vecino de Jalapa, vende a Pedro Cuadrado, mercader y vecino de Jalapa, tres picos de mina en la parte que llaman Tlatlatila[Tatatila], dos en la misma nombrada San Nicolás, y el otro , en la mina San Juan Bautista que llaman vulgarmente la Bufa, por el precio de 125 pesos de oro común.
Diego Maldonado y Juan de Quiñones, vecinos de Jalapa, venden a Pedro Cuadrado dos picos de mina registrados en la mina San Nicolás, en el descubrimiento de Tlatlatila[Tatatila], por el precio de 80 pesos de oro común.
Felipe de Acosta, Alférez actual de la Compañía Miliciana del Batallón de Jalapa, Rosa María de Acosta, Antonia Felipa, mujer y conjunta persona de Francisco Domínguez Muñiz, como hijos legítimos y herederos de doña Juana Gil de la Higuera, venden a Diego Maldonado, una casa de piedra y lodo cubierta de teja, ubicada en la Calle Real que baja de la plaza que va hacia la Ciudad de la Nueva Veracruz, colinda con casa de Calixto Ventura, con solar de Francisca de Orduña Castillo y al oriente con el arroyo que baja de Techacapan. La venta se hace en 270 pesos que han recibido.
José Ramos, vecino de Jalapa, en nombre del General Pedro Fernández de Santillán, vecino de la Ciudad de la Puebla de los Ángeles, en virtud de poder para efecto de otorgar este recibo y otras generalidades, recibe de Diego Maldonado, de la misma vecindad, 235 pesos y 6 tomines de oro común por la venta de 41 reses, toros y vacas a precio de 5 pesos 6 tomines cada cabeza que se sacaron de la hacienda de Espanta Judíos.