Sebastián Infante, vecino de esta villa de Córdoba, vende a Juan Joseph [José] Coronado, vecino de esta villa, medio solar en esta villa, en la calle que sale de la plaza para la [roto] antigua, linda por el oriente con solar que fue de Gaspar Moreno, y por el poniente con solar que fue de Enrique Francisco. Cuyo solar lo obtuvo por merced que le hizo el Cabildo, Justicia y Regimiento de esta villa. Lo vende en precio de 50 pesos [de oro común].
NICOLÁS LÓPEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOPedro Rodríguez, vecino de esta villa de Córdoba, otorga su testamento en la forma siguiente: Manda se den 4 reales a los lugares santos de Jerusalén. Declara estar casado con Ana [María] Martínez [Romano], con quien procreó a Tomasina, Juana, María, Joseph [José], Gertrudis y Pedro, cuya esposa llevó a su poder 300 pesos de dote y él tenía 400 pesos. Señala que ha tenido cuentas con el Capitán Nicolás Blanco, Capitán Joseph [José] Blanco y con [Marcos] Blanco a quienes manda se les pague. Por otra parte, a él le debe un mozo que tiene un lobanillo sobre un ojo; Tomasa la de los dos caminos; un indio de cotasta [Cotaxtla]; Francisco Martín, maestro de carpintería; el Alférez Sebastián Durán, Mateo de Sepeda [Zepeda]; la comunidad de San Nicolás de Estoyuca [sic]; Pedro Miguel, indio de San Juan Coscomatepeque [Coscomatepec]; a todos ellos manda se les cobre. Menciona por sus bienes una casa embarrada, cubierta de teja, con otra más pequeña; 400 pesos en reales; 120 pesos en reales en poder de Enrique Francisco, que le dio para que emplease en panelas y entre los dos repartirse las ganancias; y otros bienes que se mencionan. Declara tener por hija natural a Nicolasa Rodríguez, a la que instituye como heredera del quinto de sus bienes. Nombra por su albacea testamentaria, tutora y curadora de sus bienes a Ana [María] Martínez [Romano], su mujer, y por herederos universales a sus hijos.
NICOLÁS RODRÍGUEZ, ALCALDE ORDINARIOBartolomé Álvarez, natural de esta villa de Córdoba, hijo de Antonio Álvarez y de María de Alcalá, difuntos, y María Enríquez, asimismo natural de esta villa, hija legítima de Enrique Francisco, difunto, y de Mariana Martín, vecinos de esta villa, estando enferma del cuerpo, ambos sanos de la voluntad, dijeron que por cuanto las cosas del descargo de sus conciencias y bienes de su alma los tiene comunicados el uno al otro y el otro al otro, por tanto, en aquella vía y forma otorgan el uno al otro y el otro al otro el poder para que puedan otorgar su testamento con todas las mandas, declaraciones, misas, obras pías y demás legados que se tiene comunicado. Declaran que habrá tiempo de dieciocho años que son casados y velados, durante su matrimonio han tenido por hijos legítimos a José que será de edad de quince años, a Leonardo de trece, a María de once años y a Agustina Álvarez. Declaran que se nombran el uno al otro y el al otro por albaceas testamentarios y tenedores de bienes. Por último, declaran a sus hijos como universales herederos.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDOAna [María] Martínez Romano, vecina de esta villa de Córdoba y viuda de Pedro Rodríguez, dijo que después de la muerte de su marido los señores de Cabildo, Justicia y Regimiento de esta villa le hicieron merced de un solar de 50 varas en cuadro en esta villa, del cual dio la mitad como dote de su hija Juana Rodríguez, cuando entró en matrimonio con Benito Rendón. Y debido a que se encuentra sumamente necesitada y no tiene con qué sustentar a sus hijos, por la presente vende el medio solar que le queda a Benito Rendón, su yerno, que linda por el oriente con el de Enrique Francisco, por precio de 15 pesos de oro común.
DOMINGO ANTONIO GÓMEZ, ESCRIBANO REALDoña María de León, viuda del Capitán Francisco de Brito [Lomelín], su albacea tutora y curadora de sus menores hijos, vecina de esta villa de Córdoba, vende a Hernando de Vetancur [Betancur], asimismo, vecino de esta villa, un solar de 50 varas y en él edificadas unas paredes de cal y canto, en esta villa, en la calle que llaman del Naranjo por el precio de 290 pesos de oro común. Linda con solar que fue de Isidro Medel por la parte del norte, dicha calle en medio; por el poniente con solar que fue de Enrique Francisco y hoy poseen sus herederos; cuyo solar es el mismo que el marido de la otorgante compró a Gaspar Merino Pimienta.
SEBASTIÁN DE LA PEÑA, ESCRIBANO REAL