Pedro Gatica, vecino de esta villa de Córdoba, vende a Pedro de Olivera, el veneciano, vecino de esta villa, una casa cubierta de zacate y cercada de palos y barro con el solar en que está fundada en esta villa, linda por el poniente con solar de que se hizo merced a Lucas Hernández. Dicha propiedad es la misma que Pedro Gatica compró a Francisco de Arano, y ahora vende en precio de 34 pesos de oro común.
DOMINGO ANTONIO GÓMEZ, ESCRIBANO REALJuan Núñez, hijo legítimo de Gabriel Núñez y Juana López, vecinos que fueron del pueblo Acatzingo, de donde es natural, otorga su testamento de la manera siguiente: Declara que está casado con María Díaz, hija legítima de Mateo Díaz y Francisca Juárez, vecinos que fueron de esta villa, y al tiempo que se casaron le mandaron en dote 500 pesos, durante el matrimonio procrearon por sus hijos a Sebastián, Juana, Gabriel que murió, Manuela que murió niña y a Gabriel; de igual forma el otorgante tiene dos hijos naturales llamados Jacinto y Antonia que está casada con Pedro de Olivera. Menciona por sus bienes [roto] cuatro mulas de carga, cuatro caballos y una yegua, una escopeta, un arcabuz, una espada y daga, un solar que linda con la calle del convento, un platanal y una rosa que tiene hecha para milpa, así como otros bienes que se mencionan en la escritura. Nombra albaceas testamentarios a dicha María Díaz y a Diego Núñez su hermano. Y en el remanente que quedare de sus bienes instituye como sus herederos a sus hijos legítimos Sebastián, Juana y Gabriel. Por último nombra por tutor y curador de las personas y bienes de los menores sus hijos a Diego Núñez su hermano.
DOMINGO ANTONIO GÓMEZ, ESCRIBANO REAL