Lázaro Martín se obliga de pagar a Bernaldo [Bernardo] Franquiz, vecino de la ciudad de la Veracruz, 135 pesos de oro común que declaró deberle de resto de todas cuentas que con el susodicho ha tenido.\n\n
Don Martín Lázaro, Gobernador; don Salvador Francisco, don Martín de la Cruz y don Felipe de Santiago, Alcaldes, don Valentín de la Cruz, don Bartolomé de la Cruz y don Francisco de la Cruz, Regidores y Francisco García, Escribano, todos oficiales de gobierno del cabildo del pueblo de Ixhuacán de los Reyes, junto con los del pueblo de Santiago Ayahualulco, otorgan poder general a don José de la Presa y Miranda, para que los represente en todos sus pleitos, causas y negocios, civiles y criminales.
Diego Daza, Alguacil Mayor de Veracruz, en nombre de Diego Mardones Barahona, arrienda la Venta de Cerro Gordo a Lázaro Martín, mulato, por tiempo de un año y al precio de 75 pesos de oro común.
Hipólito Hernández, dueño de la Venta de Lencero, salió por fiador de Lázaro Martín, de color mulato, en el arrendamiento de la Venta de Cerro Gordo.
Juan Fernández de la Calleja, vecino de la jurisdicción de La Antigua Veracruz, dijo que habrá 6 meses le hurtaron una mula herrada con su hierro, la cual se la vieron a Lázaro Martín, vecino de Xicochimalco, y éste dijo haberla comprado a José Ramírez y a Juan de San Lucas, mercaderes viandantes, vecinos de Tepeaca, en 20 pesos de oro común; pero requerido para su devolución, el referido Lázaro Martín la entregó a José Ramírez, en cuyo poder murió la mula, y queriéndola pedir, el otorgante se concertó con el susodicho para que le pague 30 pesos de oro común, en un lapso de 8 meses; atento a ello, dio poder a Lázaro Martín para que cobre y reciba de José Ramírez y Juan de San Lucas, la dicha mula o su valor.
Lázaro Martín, confitero, vecino de Veracruz, se obliga de pagar a Francisco Hernández de la Higuera, señor de su ingenio, 317 pesos y seis tomines de oro común que son el precio de 21 arrobas de azúcar blanca.