Juan Fernández, vecino del pueblo de Tlalixcoyan, estante al presente en el pueblo de Orizaba, otorga poder a Andrés Moreno, vecino del pueblo de Tecamachalco, y a Baltazar de Rivera, vecino de la ciudad de Oaxaca, para que puedan vender un esclavo nombrado Alejandro, de tierra Biafara, de edad de 24 años poco más o menos, el cual vendan, truequen o cambien por razón de cualquier potro, caballo, mula, yegua o potranca, reales u otro género de mercadería que les pareciere.\n
Juan Gómez Dávila, vecino de esta villa de Córdoba, otorga que vende al Alférez don José Gómez Dávila, su sobrino, vecino de esta villa, dos mulatos esclavos, el primero nombrado Alejandro, criollo de la ciudad de la Habana, que será de veintiséis años y el otro nombrado Manuel de Centeno, criollo de la ciudad de Tehuacán, de edad de treinta y cuatro años, los mismos que quedaron del Regidor don José Gómez Dávila, su hermano difunto, los cuales se remataron en pública almoneda para él. Los vende en precio de 400 pesos.
JUAN MORERA DE SILVA, ESCRIBANO REAL, PÚBLICO Y DE CABILDODon Juan Montañés de la Cueva, Escribano Público y de Cabildo de la Nueva Ciudad de la Veracruz, residente en Jalapa, vende a don Ildefonso de Ortega y Castro, vecino de la Ciudad de Tlaxcala, un esclavo negro bozal nombrado Alejandro de 24 años de edad más o menos, que hubo de don Francisco de San Juan, Oficial Real de las Cajas de esa ciudad. La venta se hace en 300 pesos de oro común de los que se da por entregado a su voluntad.
Don Manuel Gómez Dávila, doña María de Olaso y Salgado y Juan Gómez Dávila, como albaceas testamentarios de José Gómez Dávila, difunto, dijeron que respecto a tener presentado el testamento y para dar cumplimiento a su última voluntad y proceder a las diligencias que se requieren para el juicio divisorio de los bienes que dejó dicho difunto, otorgan que hacen inventario de los bienes que dejó en esta villa y fuera de ella, entre los que destacan: Una casa de vivienda de 24 varas de largo, con puertas y ventanas de cedro, techada de zacate; cajas de cedro con sus cerraduras y llaves. Herramientas de trabajo, armas, muebles, ropa de cama. Dos jacales donde vive la gente. Un negro nombrado Francisco, Loango, de treinta años de edad; otro negro nombrado Baltazar, mandinga, de treinta y cinco años; Teresa, mujer de este último, Mina, de cuarenta y cinco años; José, rayado, de treinta años; Inés, casta popo, de treinta años; Santiago, Carabalí, de treinta años; Gertrudis, casta Congo, de treinta y cinco años; Alejandro, mulato, de dieciocho años; entre otros que se mencionan. Cinco cocos guarnecidos de plata, un forlón armado con sus guarniciones y con dos mulas; una cadena con su grillete. Varias mulas, machos, caballos, cien yeguas de vientre, sesenta vacas de vientre, diez becerros, doce cabestros, ciento sesenta y cinco toros. Las tierras del sitio que llaman del Novillero. Una casa de piedra y madera alta, en el pueblo de Orizaba, en la plaza Pública de dicho pueblo.
JUAN JIMÉNEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICODon Juan Montañés de la Cueva, Escribano Público y de Cabildo de la Nueva Ciudad de la Veracruz, vecino del pueblo de Jalapa, otorga poder especial a don Miguel Gómez de Soto y a don Cipriano Sancho, vecinos de la jurisdicción de San Juan de los Llanos, para que en su nombre vendan de contado un negro esclavo llamado Alejandro de 20 años más o menos, que hubo por donación de Francisco de San Juan, Oficial Real de la Nueva Ciudad de la Veracruz. Cuyo esclavo se encuentra libre de empeño, hipoteca y enajenación por lo precios que a ellos les parecieran.
Manuel Rodríguez de Maya, vecino de Jalapa, dueño de sus recuas, se obligó a pagar a Fernando Rodríguez, mercader de negros, 1 050 pesos de oro común, precio de tres negros esclavos llamados Alejandro, Gaspar y Antonio, de nación Angola, de diferentes edades, a 350 pesos de oro cada uno, en esta manera: 525 pesos para fin del mes de marzo de 1622, y los 525 pesos restantes, para de allí en un año corrido.
El Alférez Juan Basques [Vázquez] de Rivera, residente en esta villa de Córdoba, y vecino del pueblo de Tecamachalco, vende a Joseph Gómez Dávila, vecino de esta villa, un mulatito su esclavo, nombrado Alexandro [Alejandro], de edad de catorce años, que hubo y compró de Francisco Bauptista [Bautista] de Natera, Escribano de Su Majestad y Público de la Nueva ciudad de la Veracruz. Lo vende por esclavo cautivo sujeto a perpetuo cautiverio y servidumbre, por libre de empeño, deuda, enajenación e hipoteca, en precio de 200 pesos que tiene recibidos en reales de contado.
NICOLÁS DE ESTRADA, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICOEl Sargento Antonio Núñez Zamorano, vecino de la jurisdicción de esta villa de Córdoba, en voz y en nombre de Juan Hidalgo y Torres, residente en la Nueva ciudad de la Veracruz, y en virtud del poder especial que de él tiene otorgado, vende al Señor don Manuel de Rosas, Caballero de la Orden de Calatrava, Alcalde Ordinario de esta villa de Córdoba por Su Majestad y electo Gobernador de la ciudad de Tlascala [Tlaxcala], a saber un negro esclavo suyo nombrado Alejandro, casta Congo, que será de edad de cuarenta y siete años poco más o menos, de ejercicio clarinero, mismo que compró del Veedor don Pedro de Cendoya, quien se lo vendió con poder del Capitán don Agustín de Arriola, vecino de la ciudad de la Habana, por escritura que asu favor otorgó en dicha ciudad de la Veracruz el 2 de mayo de 1713. Lo vende por esclavo cautivo sujeto a perpetuo cautiverio y servidumbre y por libre de empeño, enajenación e hipoteca, sin asegurarlo de ninguna tacha, vicio, defectos ni enfermedad, al precio de 200 pesos horros de alcabala y escritura.
FÉLIX DE SOSA, ESCRIBANO REAL