Juan Martínez Romano, vecino de esta villa, María Álvarez [Galván], su legítima mujer, con licencia y permiso de dicho su marido para otorgar escritura de venta, ambos marido y mujer otorgan que venden a Antonio Hernández “el Viejo”, vecino de esta dicha villa, un rancho de labor poblado [roto] 3 caballerías, 2 suertes de tierra, que poseen en la jurisdicción de esta villa, en el pago [roto] del rincón de don Juan, las cuales son las mismas que se le dieron por merced a Dionisio Francisco, padre legítimo de dicha María Álvarez, como uno de los primeros fundadores de esta villa; dicho rancho linda por la parte del oriente y del sur con tierras del Alférez Mayor, por el norte con tierras de Amatlán. La venta se realiza por los precios siguientes: las 3 caballerías y media de tierra en precio de 600 pesos de oro común; 2 suertes de planta de pina [sic] en 180 pesos; un pedazo de caña dulce sembrada en 80 pesos; cinco bueyes mansos a 10 pesos cada uno; tres jacales en 20 pesos; de las cercas que están hechas 22 pesos; de dos rejas y arados 8 pesos; todo lo referido hacen 960 pesos.
JUAN GARCÍA VALERO, JUEZ RECEPTORMaría Álvarez [Galván], vecina de esta villa, viuda y albacea de Juan Martínez Romano, vende a Alonso Galván, su tío, dos solares que posee en esta villa, que heredó de sus padres Dionisio Francisco y Ana María Galván, fundadores que fueron de esta villa, los cuales [roto] lindan al oriente con solares donde tiene su casa de vivienda, calle en medio; por el norte con la cuadra de las casas, de calle en medio; por el poniente con solares del susodicho; y por el sur con la cañada. Los vende en precio de 50 pesos de oro común, que ya tiene recibidos.
DOMINGO ANTONIO GÓMEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICODionisio [Galván] vecino de esta villa, uno de los primeros pobladores de ésta, natural de [roto] del Arzobispado de [roto] en la Corona de Portugal, hijo legítimo de Catalina Hernández, confiesa no se acuerda como se llamaba [su papa], otorga que hace su testamento en la manera siguiente: Declara que debe a Antonio Trigo, Tomás [de] Jáuregui, y a Sebastián Díaz. Menciona por sus bienes una caballería y media de tierra, ubicada en términos de esta villa; cinco bestias mulares, tres caballos mansos y cinco novillos cerreros; 2 suertes de tierras eriazas; además de ropa, muebles y cosas de su casa que se mencionan en la escritura. Señala que le deben Matías de Betancur [Letancur], Blas Benítez y Gaspar Rodríguez. Declara ser casado con Ana María, “habrá tiempo de treinta y dos años”, durante su matrimonio procrearon a Cristóbal que ya es difunto, a Tomás, y a María que es casada con Juan Martínez Romano; por dote recibió 1 000 pesos y él tenía de caudal 400 pesos. Señala que cuando su hija se casó la dotó de 90 pesos y de caballería y media de tierra, de las tres que a él le dieron como primer poblador de esta villa, más otras cosas que montaron un total de 530 pesos. Nombra por albacea y tenedor de bienes a Alonso Galván, y por herederos universales a sus hijos Tomás Galván y María Álvarez.
ALONSO GARCÍA VALERO, ESCRIBANO PÚBLICO Y DE CABILDOJuan Martínez Romano, hijo legítimo de Francisco Martínez Romano y de Leonor López Cabello, vecinos que fueron de la villa de Lora en los Reinos de Castilla, de donde también él es natural y vecino de esta villa de Córdoba, otorga su testamento donde declara estar casado con María Álvarez Galván, con quien procreó a [María] Martínez [Romano], mujer de Pedro Rodríguez, vecino de esta villa, asimismo, a Juana, Francisco, Josepha [Josefa], Leonor, Isabel y Teresa, que murieron en la edad pupilar, a Antonio de quince años, y a Josephe [José] de once años de edad. Declara por bienes dos solares en la esquina de la plaza, que fueron de su suegro, y el solar donde tiene su casa de vivienda en esta villa, que compró a Alonso de Bolaños, entre otros bienes. Nombra como albacea testamentario, tutora y curadora de sus hijos a su esposa y como universales herederos a sus tres hijos.
DOMINGO ANTONIO GÓMEZ, ESCRIBANO REALMaría Álvarez [Galván], viuda de Juan Martínez Romano, y Antonia y Joseph [José] Martínez Romano, hijos de los susodichos, vecinos de esta villa de Córdoba, venden a Benito Rendón, vecino de esta villa, una casa cercada de palos y barro, cubierta de zacate, y medio solar, [roto] por bienes del dicho Juan Martínez Romano, que linda al oriente con otro medio solar de ellos; al norte con la plaza; al poniente con solar de Alonso Galván; y por el sur con otro solar de los otorgantes. Propiedad que venden con un pozo, sus usos y costumbres, derechos y servidumbres y todo lo que le pertenece, libre de censo e hipoteca, al precio de 90 pesos de oro común que tienen recibidos de contado.
DOMINGO ANTONIO GÓMEZ, ESCRIBANO REALAntonio Martínez Romano, vecino de esta villa, dijo que por cuanto quedaron por fin y muerte de Juan Martínez Romano, su padre, dos solares en esta villa y esquina de la plaza, que fueron de Dionisio Francisco, su abuelo, en dichos solares su padre tenía labrada su casa de vivienda siguiéndose el uno a la linde de otro, como parece por el testamento, bajo cuya disposición falleció y en la cual “a mí” en compañía de Ana [María] Martínez [Romano], Joseph [José] Martínez [Romano], sus hermanos, los declaró herederos; asimismo nombró por tutora y curadora a su mujer María Álvarez Galván, “nuestra legítima madre”. Y respecto a que conviene y es de utilidad “a mí y dichos mis hermanos” vender 10 varas ha Jacinto de Ledos [y Pasos], estante en esta villa. Y poniendo efecto como tal heredero, mayor de veinticinco años y fuera de la patria potestad, prestando voz y caución por los demás sus hermanos, otorga que vende a dicho Jacinto de Ledo s [y Pasos], las 10 varas de solar, en la parte que linda con casa de Bernardo López, su suegro. Lo vende en precio de 100 pesos de oro común.
NICOLÁS LÓPEZ, ESCRIBANO REAL Y PÚBLICO