Juan de Leiva, vecino de la ciudad de Tepeaca, se obliga de pagar a Juan de Estrada, 24 fanegas de trigo bueno de dar y recibir, puestos en este pueblo de Orizaba.
Juan de Leiva, vecino de la ciudad de Tepeaca, vende al beneficiado, Luis de Oliveros, un esclavo nombrado Gaspar, entre bozal y ladino, de edad de 30 años poco más o menos y lo vende por ladrón y huidor en precio de 200 fanegas de maíz.
Luis de Oliveros, beneficiado de Tequila, se obliga a pagar a Juan de Leiva, vecino de la ciudad de Tepeaca, 200 fanegas de maíz, las cuales son por razón de un esclavo negro nombrado Gaspar, que del susodicho recibió comprado.
Juan de Leiva, vecino de la ciudad de Tepeaca, vende al Padre Luis de Oliveros, beneficiado del partido de Zongolica, 2 sitios y medio de estancias de ganado mayor en términos del pueblo de Cuautla, asimismo le vende 800 vacas de un año arriba más 30 yeguas, por precio y contía [sic] de 2 725 pesos de oro común.\n
Juan de Leiva, vecino de este pueblo, otorga su poder a Juan de Villalobos para que pueda cobrar de Juan Esteban, vecino de la ciudad de los Ángeles, 800 reses vacunas y los caballos potros y yeguas y lo demás que por un compromiso el susodicho está obligado a darle.
Juan de Leiva se obliga de pagar a Luis Muñoz Bravo, 300 pesos de oro común, los cuales son por razón de 12 cargas y media de cacao de Tabasco, a 24 pesos de oro común cada carga.
Cristóbal de Paz se obliga de pagar a Juan de Leiva, 232 pesos y 4 tomines, los cuales son por razón y de resto de siete mulas.
Constantino Romano, vecino de la ciudad de Tepeaca, se obliga de pagar a Juan de Leiva, 100 pesos de oro común, los cuales le debía a Juan Blanco por razón de unos novillos.
Juan de Leiva da su poder a Juan de Moya, vecino del pueblo de Maltrata, para que pueda cobrar de Manuel de Tevez, 12 pesos de oro común que le debe.\n
Juan de Leiva, vecino de este pueblo de Orizaba, otorga poder general a Francisco de Leiva, su hijo.\n