Juan de Granada, vecino y poblador de esta villa de Córdoba, vende en venta real y pública por juro de heredad al Alférez Juan García Valero, vecino de esta villa, Alcalde Ordinario y Alférez Mayor por Su Majestad, caballería y media de tierra y una suerte de tierra que tiene en términos de esta villa, la cual linda por la parte del oriente con tierras que fueron de Martín Hernández; por el poniente con tierras de Gonzalo Rodríguez; por el sur con tierras que fueron de Alonso Muñoz y hoy son de Gaspar González; y por el norte con baldíos y ejidos de esta villa. Dichas tierras son las mismas que le dieron y señalaron en la fundación de esta dicha villa como uno de los pobladores de ella. Las vende en precio de 281 pesos 2 tomines, cantidad que pagará dicho alférez cada que se los pida Nicolás de Cubillos, yerno del otorgante y vecino de esta villa, a quien se los da para que de ellos pague 50 pesos a Sebastián Hernández, vecino de esta jurisdicción, y los 231 pesos y 2 tomines restantes los reparta entre Leonor de Mata, Beatriz Petrona, [Bartolomé] y Ana, hijos del otorgante.
Sans titreAntonio Muñoz, mulato libre, vecino de la ciudad de los Ángeles, declara que estando preso en la cárcel por causa criminal fue sentenciado a seis años de trabajo en ingenio y obraje. Y habiéndose pregonado públicamente su servicio por el tiempo señalado, a su ruego y petición lo sacó Marcos Blanco, vecino de esta villa, en quien se hizo el remate público por la cantidad de 120 pesos en que fue condenado. Asimismo, declara que pidió a dicho Marcos Blanco la escritura de cumplimiento y del citado remate, quien por ser menor de 25 años y mayor de 14 nombró por su curador a Tomás de Jáuregui, Tesorero. Por lo que dicho curador usando el poder que se le otorgó aceptó el remate hecho en dicho Marcos Blanco donde se obliga a Antonio Muñoz a servir al susodicho en todo lo que le mandare.
Sans titreEl Capitán Juan de Miranda [y Leiva], Alcalde [roto] de Córdoba, uno de los primeros pobladores de esta villa, hijo legítimo de Juan Díaz [roto] y de doña Bernardina de Leyva [Leiva], otorga su testamento en la forma siguiente: Declara que tiene deudas con Miguel Méndez, Diego Núñez Centeno, Toribio [García] y Juan García [de Miranda], sus hijos, y Tomás de Jáuregui. Manda se entreguen 10 pesos a la cofradía de las Ánimas del Purgatorio de esta villa. Declara [roto] tuvo cuentas con el Capitán Manuel Barbosa Cuello, vecino de Alvarado, de pescado que le dio. Menciona que para la obra de la iglesia parroquial de esta villa, [roto] se le encargó la fábrica para cobrar las mandas y gastar lo necesario, de lo cual hizo cuaderno de recibo y gasto. Declara que a él le deben Francisco Ramón Guzmán; Pedro Picaso [Picasso], dueños de carros de Orizaba; Juan Ruiz Durán; el Corregidor Alonso de [Guzmán], y otras personas a las que manda se les cobre. Señala por sus bienes dos solares que se le repartieron en la fundación de esta villa; [veinticinco] bestias mulares de carga; cabezas de ganado. Declara estar casado con Ana de Burgos Durán, dentro del matrimonio procrearon por sus hijos legítimos a María y Ana de Leyva [Leiva], que al presente están casadas con Juan García de Miranda y con Toribio García; a Joseph [José] de Leyva [Leiva] y a Juan de Leyva [Leiva]. Nombra por sus albaceas testamentarios a Juan García de Miranda y a Ana de Burgos; como tutora y curadora de bienes a Ana de Burgos Durán, y como sus universales herederos a Joseph [José] y Juan. Por otra parte menciona que a su hijo Joseph [José] lo deja a cargo de su recua. Finalmente manda se haga inventario de sus bienes.
Sans titreAlonso García Valero, vecino de esta villa, declara que el 3 de junio de 1651 compró en remate 3 caballerías de tierra que en esta jurisdicción tenía Martín Álvarez, vecino de ella, en 450 pesos de oro común, de los que se pagó 368 pesos a Blas Hernández, vecino de esta villa, [roto] asimismo, declara que la compra en remate la realizó en nombre de su primo el Alférez [Juan] García Valero, por lo cual dichas caballerías le pertenecen a éste.
Sans titreNicolás Rodríguez, vecino de esta villa, declara que a los 13 días del mes de enero de 1659 pidió a los señores Justicias, Cabildo y Regimiento de esta villa, un solar de 50 varas en cuadra que está en la plaza de ella, el cual linda por la parte del poniente con solar del Tesorero Tomás de Jáuregui; por la del oriente con solar de Salvador de Brito, calle en medio; con calidad que de hacerle dicha merced ofreció para los propios de esta villa 60 pesos que quedarían a censo hasta que el susodicho los redimiese. También señala que después de lo susodicho, por nuevo contrato que tuvo con el Cabildo se ajustaron y recibió 40 pesos por cuenta de los dichos propios. Por lo cual el compareciente otorga que ha recibido de esta villa, Cabildo y Regimiento de ella, el solar así como los dichos 40 pesos y se obliga a pagar dicho censo a favor de esta villa.
Sans titreEl Tesorero Tomás de Jáuregui, hijo legítimo de Tomás de Jáuregui y Graciana de Chavarría, difuntos, vecinos que fueron de la ciudad de Tudela en el Reino de Navarra de la Corona de España, de donde es natural, vecino de esta villa de Córdoba, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara que está casado con Agustina Vázquez, mujer legítima que fue primero de Pedro Rodríguez, de ese matimonio su mujer tuvo cinco hijos, y al presente han tenido por hijos legítimos a Ana de Jáuregui de dieciséis años; Josephe [José] de Jáuregui de catorce años; Teresa de Jáuregui de doce años; Juana de diez y Tomás de nueve. Señala que otorgó a los primeros hijos de la susodicha las cantidades y géneros que les correspondían por herencia paterna. Declara que a su cargo ha sido la expedición de las bulas de la Santa Cruzada por comisión de Diego Duarte, Tesorero y vecino de Tehuacán. Menciona por sus bienes y de su mujer una casa de su vivienda, un solar, doce mulas de carga, el menaje de su casa y las cantidades que diversas personas le deben como consta en su libro de cuenta. Nombra como albaceas testamentarios a dicha Agustina Vázquez, Miguel de Prado y Pedro Rodríguez, su yerno y entenado, para que entren en sus bienes los vendan y rematen; y en el remante que quedara de todos ellos, nombra por sus universales herederos a sus hijos.
Sans titreDoña Teresa de Jáuregui, natural de esta villa de Córdoba, mujer de Diego de la Palma, vecino de ella, hija legítima de Tomás de Jáuregui y de doña Agustina Vásquez [Vázquez], difuntos, otorga poder a Diego de la Palma, su marido, para que haga y ordene su testamento poniendo las cláusulas que le tiene comunicadas. Declara haber llevado a poder de su marido en forma de dote la cantidad de 400 pesos, de los cuales 200 pesos recibió del Bachiller Juan Sánchez Niño de Guevara, su primo, y los otros 200 pesos le legó por cláusula de testamento el Capitán Nicolás Blanco; asimismo, declara no haber recibido nada de la herencia de su madre, por haber caído en suma pobreza su albacea, por lo cual se los remitió y perdonó. Declara no haber tenido hijos. Nombra como albacea testamentario y heredero a su marido.
Sans titreDionisio [Galván] vecino de esta villa, uno de los primeros pobladores de ésta, natural de [roto] del Arzobispado de [roto] en la Corona de Portugal, hijo legítimo de Catalina Hernández, confiesa no se acuerda como se llamaba [su papa], otorga que hace su testamento en la manera siguiente: Declara que debe a Antonio Trigo, Tomás [de] Jáuregui, y a Sebastián Díaz. Menciona por sus bienes una caballería y media de tierra, ubicada en términos de esta villa; cinco bestias mulares, tres caballos mansos y cinco novillos cerreros; 2 suertes de tierras eriazas; además de ropa, muebles y cosas de su casa que se mencionan en la escritura. Señala que le deben Matías de Betancur [Letancur], Blas Benítez y Gaspar Rodríguez. Declara ser casado con Ana María, “habrá tiempo de treinta y dos años”, durante su matrimonio procrearon a Cristóbal que ya es difunto, a Tomás, y a María que es casada con Juan Martínez Romano; por dote recibió 1 000 pesos y él tenía de caudal 400 pesos. Señala que cuando su hija se casó la dotó de 90 pesos y de caballería y media de tierra, de las tres que a él le dieron como primer poblador de esta villa, más otras cosas que montaron un total de 530 pesos. Nombra por albacea y tenedor de bienes a Alonso Galván, y por herederos universales a sus hijos Tomás Galván y María Álvarez.
Sans titreSebastián Hernández, vecino de esta villa de Córdoba, vende a Tomás de Jáuregui, vecino de esta dicha villa, dos solares de tierra unidos, con un jacal sin paredes de poco más o menos de 5 brazas, los cuales hubo y compró de Diego de Riaño. Lindan por una parte con casa y solares de Francisco Díaz y por otra calle en medio con solares de Juan Barba y de la viuda de Jacinto Ruiz. Los vende en precio de 60 pesos de oro común.
Domingo Álvarez, vecino de esta villa y natural de San Cristóbal de Goyan [Goián], en el obispado de San Bartolomé, en el Reino de Galicia, hijo legítimo de Gregorio Álvarez y de María Yáñez, difuntos, otorga su testamento donde declara deber a varias personas 80 pesos, a los cuales suplica que no habiendo de donde cobrar se los perdonen por amor a Dios. Declara que tres años ha sido mayordomo de la cofradía de las Benditas Ánimas, fundada en la parroquia de esta villa, y que el dinero sobrante de los gastos ordinarios lo tiene prestado a varias personas como consta en memoria de letra de Tomás Jáuregui, vecino de esta villa. Declara por bienes lo que le pareciere caber de una tienda que en compañía tuvo con Tomás de Jáuregui en esta villa. Tres solares linde con los de Josef de [roto]. Declara fue casado con Antonia Álvarez, difunta, hija de Juan Antonio y María Álvarez, difuntos, vecinos de Tulancingo, con quien procreó a Domingo, María, Gregorio, Matías, Tomás y Catalina. Nombra como herederos a sus hijos varones y nombra como albaceas a Domingo Álvarez y Matías Álvarez, sus hijos.
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