El Sargento Juan de [Chávez], vecino de esta villa de Córdoba y natural de ella, hijo legítimo de Jácome de Chávez y de Ana de Burgos, declara que está casado con Catalina Gómez, hija de Pedro Rodríguez y Juana Gómez, vecinos que fueron de esta villa, y nieta de Juan Gómez Camacho, y al tiempo cuando se trató su dicho casamiento, Agustina Vázquez madrasta de Catalina, como albacea de Pedro Rodríguez, le mandó 523 pesos de dote, en la forma siguiente: seis bestias mulares, vestidos de Damasco, ropa de cama, un cofrecito plateado, jubón de Damasco, ropa de mujer y cantidades de dinero, que dan un total de 14 partidas que suman los 523 pesos de oro común. Todo lo cual tiene en su poder y se obliga a conservarlos.
Sans titreEl Sargento Juan de Chávez, vecino de esta villa de Córdoba, hijo legítimo de Jácome [de] Chávez, ya difunto, y de Ana de Burgos, que al presente vive, otorga su testamento en la manera siguiente: Declara por sus bienes una casa, cubierta de paja, con el solar que le pertenece; cincuenta y dos mulas y machos de recua; una silla bridona. Asimismo, señala que debe y le deben las personas que se mencionan en la escritura. Manifiesta que fue casado con Catalina Gómez, ya difunta, hija de Pedro Rodríguez y de Juana Villegas, vecinos que fueron de esta villa, durante el matrimonio tuvieron dos niñas, María que ya es muerta y Catalina de edad de cuatro años, la cual está a cargo de Ana de Burgos, su abuela. Nombra albacea a su madre Ana de Burgos y a su hermano Josephe [José] Leiva, y como tutora curadora de su hija a la susodicha.
Jácome de Chávez, como principal, y Antonio Rodríguez como su fiador, se obligan de pagar a Agustín de Carrión, vecino de la ciudad de Tepeaca, 66 pesos de oro común, los cuales son por razón de seis potros de la casta y fierro de Pedro Sánchez que del susodicho compraron.\n\n